Noticias médicas

Publicado el 26 de agosto de 2008

Estudio español

La fobia al dentista afecta hasta al 15% de la población

Entre los síntomas más comunes, los especialistas citan manos temblorosas y húmedas, aceleración cardíaca, sudores repentinos, dolor de estómago y dificultad para respirar.

Entre el 8 y el 15% de la población española experimenta fobias en relación con el tratamiento dental y el resto (85-90%), a pesar de no presentar fobias, siente casi siempre algún tipo de malestar, ansiedad o miedo antes o durante el tratamiento, según informó el estomatólogo Ignacio Corral.
 
"Dentro de ese 15%, la mayoría son experiencias traumáticas vividas en la infancia, donde se magnifican las vivencias tanto positivas como negativas, más que experiencias de otras personas que le cuentan al paciente", afirmó el citado especialista. "Se debe ir mitigando esa fobia progresivamente, si es necesario con la ayuda del psicólogo, tratándose como cualquier otra fobia, ya que algunos casos pueden llegar a ser muy invalidantes y perjudiciales para la salud de los pacientes", comentó.
 
Los síntomas más comunes son manos temblorosas y húmedas, aceleración cardíaca, sudores repentinos, dolor de estómago, dificultad para respirar y pensamiento de cómo poder evitar la próxima cita. "En muchos casos, el miedo llega a impedir que la persona concilie el sueño la noche anterior, encontrándose además cansado, de mal humor y queriendo anular la cita acordada", añade el Dr. Corral.
 
En estos casos, el psicólogo "puede ayudar con tratamientos conductuales que ayuden al paciente a reconocer la situación para que vivan la experiencia como algo más acogedor; el dentista puede manejar algunos casos pero el apoyo del psicólogo siempre es positivo y interesante ya que hay gente que sufre muchísimo y que no es capaz ni de sentarse para que le atiendan", aseguró.
 
"Lo que más miedo suele generar son los pinchazos y el ruido del torno, aunque la gente que tiene fobia a estas dos situaciones por lo general suele tener dificultades también ante los especialistas y cualquier prueba complementaria que suponga una invasión de su cuerpo", declaró.
 
En este sentido, el ambiente de las consultas clínicas "ha cambiado mucho en los últimos 15 años". Se ha creado "un entorno mucho más acogedor, ha cambiado la forma de acercarse al paciente por parte de los dentistas -sobre todo a los niños-, la decoración y la comunicación indirecta con música tranquila en la sala de espera", explicó.
 
En cuanto a los niños, "la mejor manera de que no cojan miedo al dentista es procurando que desde muy pequeños acompañen a los padres, se sienten en la silla del dentista y conviertan la revisión en un juego en el que les enseñan el estado de sus dientes, les dan consejos y se les explica que si no se cuidan los dientes terminan estropeándose", dijo el Dr. Corral. Asimismo, "es importante acudir al menos una vez al año porque es justo el periodo en el que una caries se puede detectar y atajar sin que tenga consecuencias molestas como flemones o infecciones", afirmó.