Artículos

/ Publicado el 1 de agosto de 2006

Comunicación

La familia y la conducta sexual del adolescente

Se analiza la influencia de las características individuales y las opiniones acerca de los métodos anticonceptivos sobre la comunicación entre padres y adolescentes.

Autor/a: Swain CR, Ackerman LK, Ackerman MA

Fuente: Journal of Adolescent Health 2006;38:753.e9 –753.e18.

Todas las teorías que intentan explicar la compleja relación entre las influencias personales y sociales y la conducta sexual adolescente reconocen la influencia de la familia, que incluye el grado de comunicación sobre sexualidad entre padres e hijos. Se opina que los padres son los principales educadores sexuales y que una comunicación eficaz sobre sexualidad entre padres e hijos puede disminuir las conductas de riesgo adolescentes en esta esfera. Las investigaciones sugieren que los adolescentes prefieren aprender sobre sexualidad de sus padres, quienes tienen más influencia que la iglesia, la escuela, los amigos íntimos y los hermanos. Es asimismo más probable que los padres que estén más informados sobre la reproducción y la anticoncepción y que se que sientan más aptos para hablar sobre sexualidad conversen sobre sexo, métodos anticonceptivos y empleo de preservativos con sus hijos.

El objetivo de este trabajo es explorar las relaciones entre las características demográficas de padres y adolescentes, las opiniones de los padres acerca de la eficacia, la seguridad y la utilidad de los preservativos y los anticonceptivos orales y la comunicación entre padres y adolescentes acerca de la sexualidad.

Métodos
Se realizaron entrevistas telefónicas a 1000 padres de adolescentes de 13–17 años residentes en Minnesota y Wisconsin, EEUU, en 2002. La muestra analizada representó proporcionalmente la distribución racial y urbana/rural de la población de cada estado según el censo de 2002. La mayoría de los que respondieron fueron mujeres blancas de alrededor de 40 años. Aproximadamente el 50% dijo ser protestante y el 40% católico. Alrededor del 40% manifestó que asistía a servicios religiosos 1-3 veces al mes y el 32% manifestó que asistía una vez a la semana. El 72% tenía algún tipo de educación terciaria y el 26% tenía educación secundaria completa. Un poco más de la mitad tenía ingresos familiares anuales de U$41.000-U $80.000. Un tercio se consideraba políticamente conservador, mientras que el 40% se consideraba “de centro” Según informaron los padres, la mayoría de los adolescentes eran varones (54%), vivían con el padre/madre (96%) y no habían tenido aún una relación sentimental (66%).

Seis preguntas de la entrevista evaluaban las opiniones de los padres sobre la eficacia de los anticonceptivos y 6 preguntas evaluaban el grado de comunicación entre padres e hijos y la cantidad de información brindada por los padres.
Análisis de los datos. Se empleó el modelo de ecuaciones estructurales para estudiar las relaciones directas e indirectas entre las características de padres y adolescentes, las opiniones de los padres sobre la eficacia de los condones y los métodos anticonceptivos y el grado de comunicación entre padres e hijos sobre las consecuencias negativas de las relaciones sexuales y dónde obtener anticonceptivos.
Resultados: Las opiniones de los padres sobre la eficacia de los métodos se relacionaron directamente con el grado de comunicación con sus hijos.

Los padres pertenecientes a minorías étnicas, los padres religiosos, políticamente conservadores y con ingresos bajos comunicaron una menor creencia sobre la eficacia de los anticonceptivos que otros grupos de padres. Los padres de bajos ingresos pertenecientes a minorías étnicas comunicaron más conversaciones con sus hijos adolescentes sobre las consecuencias negativas de las relaciones sexuales y dónde obtener métodos anticonceptivos en relación con los padres blancos, de mayores ingresos. Los padres políticamente conservadores, religiosos, comunicaron más conversaciones con sus hijos sobre las consecuencias negativas de las relaciones sexuales que sus contrapartes liberales y no religiosas.

En general, los padres no religiosos comunicaron más conversaciones sobre dónde obtener métodos anticonceptivos que los padres religiosos.
Las madres hablaban con sus hijos más que los padres y se hablaba más con las hijas mujeres que con los hijos varones. También se hablaba menos con los adolescentes más jóvenes y con los que se creía que no tenían ninguna relación sentimental.
Se destaca que en general falta información adecuada sobre la eficacia del preservativo en la prevención de las ETS y del embarazo (Figura 1).


Figura 1. Porcentajes de opinión sobre la eficacia del preservativo para prevenir las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y el embarazo. Se destaca el poco conocimiento en la población, ya que los estudios demuestran que la eficacia del preservativo tanto para la prevención de las ETS como del embarazo, supera el 90%.

Discusión

Tanto madres como padres manifestaron que conversaban más frecuentemente con sus hijas sobre las consecuencias negativas de las relaciones sexuales y dónde obtener métodos anticonceptivos. Las madres conversaban más que los padres y la mayor parte de las charlas eran entre madres e hijas. Esto coincide con investigaciones anteriores que revelaron diferencias de género en la cantidad, el contenido y el estilo de las comunicaciones entre los padres y sus hijos/as adolescentes. Estos estudios revelaron que se tiende a hablar más sobre temas sexuales con el hijo del mismo sexo, aunque los padres varones en general hablan menos; las madres tienden más que los padres a hablar sobre la prevención del embarazo y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) con sus hijos/as; pero tienden más a recomendar una forma específica de anticoncepción a los hijos varones.

Los estudios sobre los adolescentes coinciden. En un relevamiento nacional de jóvenes de 15–17 años, alrededor del 50% de los varones y el 54% de las mujeres informaron que habían conversado sobre condones con uno de los progenitores, pero sólo el 35% de los varones en relación con el 63% de las mujeres informó haber conversado sobre otras formas de anticoncepción. Las mujeres habían conversado más que los varones sobre “cómo saber que se está preparado para tener relaciones sexuales” , el VIH/SIDA y las ETS. Estos resultados sugieren que los varones adolescentes pueden recibir menos información sobre la prevención del embarazo y las ETS que las mujeres adolescentes a pesar de la evidencia de que los varones comienzan a tener relaciones sexuales antes que las mujeres.

Los padres entrevistados también informaron charlas menos frecuentes con los adolescentes más jóvenes y con aquellos que no tenían ninguna relación sentimental. Estudios anteriores también citan una relación entre la edad del joven y la cantidad de comunicación sobre la sexualidad, así como un cambio en el contenido de los mensajes cuando los padres creían que sus hijos no tenían relaciones sexuales, aunque los datos sugieren que los padres a menudo no saben cuándo sus hijos inician sus relaciones sexuales y que es más probable que la comunicación sobre las conductas sexuales, especialmente el empleo del condón, influya sobre la conducta adolescente cuando la conversación se produce antes de que se inicien las relaciones sexuales. Es importante informar a los padres sobre la importancia de hablar con sus hijos adolescentes sobre estos temas antes de que tengan alguna relación sentimental. Los resultados de este estudio indican que las opiniones de los padres sobre la eficacia de los métodos anticonceptivos se relacionaban directamente con el grado de comunicación entre padres e hijos adolescentes.
La disposición de los padres de minorías étnicas, de pocos ingresos, a hablar sobre estos temas con sus hijos adolescentes a pesar de opiniones negativas sobre los condones y los métodos anticonceptivos puede reflejar la preocupación de que sus hijos tengan mayor riesgo de un embarazo no deseado o una ETS. Los padres blancos de mejor posición socioeconómica, por otro lado, pueden sentir que su medio social les brinda más protección y sus hijos tienen menos riesgo. Son necesarias más investigaciones para explicar los resultados.

La comunicación sobre sexualidad entre padres e hijos adolescentes es sólo una de muchas dimensiones familiares que se sabe influyen sobre la conducta adolescente. Por último, estos datos reflejan sólo el punto de vista de los padres, por lo que el estudio se debe interpretar con cautela.

Conclusiones:

Las opiniones de los padres sobre la eficacia, la seguridad y la utilidad de los condones y los métodos anticonceptivos orales se relacionaron directamente con el grado de comunicación sobre sexualidad entre padres e hijos adolescentes. Las opiniones de los padres y el grado de comunicación, así como el contenido de los mensajes, fueron diferentes en los diversos grupos demográficos.
Los resultados destacan la necesidad de programas de educación e intervención para ayudar a los padres a tener una mejor comunicación sobre la sexualidad con sus hijos adolescentes.

¿Que se conocía del tema?

Los resultados de esta investigación coinciden con investigaciones anteriores que las madres conversaban más que los padres y la mayor parte de las charlas eran entre madres e hijas. Esto coincide con investigaciones anteriores que revelaron diferencias de género en la cantidad, el contenido y el estilo de las comunicaciones entre los padres y sus hijos/as adolescentes.

¿Que aporta de nuevo este trabajo?

Los padres a menudo no saben cuándo sus hijos inician sus relaciones sexuales.
La mayor disposición de los padres de minorías étnicas, de pocos ingresos, a hablar sobre estos temas con sus hijos adolescentes a pesar de opiniones negativas sobre los condones y los métodos anticonceptivos puede reflejar la preocupación de que sus hijos tengan mayor riesgo de un embarazo no deseado o una ETS.
Es sorprendente que en una sociedad como la norteamericana, menos del 50% de los encuestados consideran que el preservativo es muy eficaz para prevenir el embarazo y las ETS, cuando los estudios han demostrado que el grado de eficacia para ambas condiciones supera el 90%.
Es preocupante que menos del 50% de la población encuestada considera que el preservativo es muy eficaz para prevenir el embarazo y las ETS.

¿Como se aplica a la práctica?

Los resultados destacan la necesidad de programas de educación e intervención para ayudar a los padres a tener una mejor comunicación sobre la sexualidad con sus hijos adolescentes.
El artículo no hace ninguna mención ni analiza la necesidad o importancia de programas de educación sexual en el medio escolar.
Los resultados de este relevamiento muestran actitudes y conductas de la sociedad norteamericana que no necesariamente pueden coincidir con las de la sociedad Argentina o de América Latina. Incluso, dado que tanto Minnesota como Wisconsin son estados del norte y centro de los Estados Unidos, los hábitos y costumbres pueden ser diferentes a los de ciudades más cosmopolitas como Nueva York o Chicago.
Sería importante hacer un relevamiento en Argentina, para ver la coincidencia y discordancia con este trabajo de Estados Unidos. Además, los resultados de un estudio local permitirán establecer la verdadera necesidad de una educación sexual escolar y cómo enfocarla.
La subestimación del preservativo como agente eficaz para prevenir el embarazo y las ETS es una señal de alarma que debe impulsar aún más la necesidad de informar y educar a la población sobre este aspecto.