La Dra. Fabiola León-Velarde es vicerrectora de investigación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, responsabilidad que ha recibido por su apasionada dedicación a la ciencia y su liderazgo científico.
La Dra. León Velarde nos cuenta aspectos de su vida profesional, profundamente ligada a la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Ella muestra un inquebrantable amor por la ciencia y el país, investigando temas peruanos logrando apoyo de la cooperación internacional.
¿Desde cuando estás interesada en el tema de la altura?
Yo soy fisióloga, he pasado toda mi vida investigando la aclimatación a la altura de los animales y seres humanos, pero me he interesado también en la historia sobre ese tema. Los descubrimientos en fisiología y medicina de altura han ido paralelamente al interés de saber cuál es la fisiología del hombre andino. Entender cómo puede alguien estar jugando fútbol a 4,300 metros sobre el nivel del mar, cuando los de la costa no tienen capacidad para respirar bien a esa altura.
Entender cómo funcionan el sistema renal, el sistema respiratorio, el sistema digestivo, y todos los sistemas del organismo, ante la disminución del oxígeno. Este combustible es dividido por la mitad y, sin embargo, el hombre tiene una gran flexibilidad fenotípica para aclimatarse a esa situación. El hombre está aclimatado a la altura, pero no encontramos diferencia genética con los costeños.
Una prueba muy sencilla de esto es que, cuando un nativo andino desciende, al cabo de 3 años ya tiene el comportamiento fisiológico de un hombre de la costa. En cambio, los animales de altura están genéticamente adaptados. Los sistemas respiratorio y cardiovascular -que son los que nos ayudan a que el oxígeno llegue a los tejidos- de los camélidos, los roedores, las aves de los Andes son distintos al de los hombres. No se trata de que al nivel del mar tienes una determinada cantidad de glóbulos rojos y en la altura tienes más. Los animales genéticamente adaptados tienen otra composición. Está ligado a que el animal genéticamente adaptado a la altura tiene una hemoglobina con más afinidad por el oxígeno. Otra dato interesante es la presencia de una enfermedad de desadaptación, el mal de montaña crónico, o enfermedad de Monge en los Andes. Los humanos y los animales traídos por los españoles sufren de enfermedad de Monge, que no es el caso de los animales genéticamente adaptados.
¿Eso se debe a que los animales nativos llegaron hace millones de años y el hombre hace 10 mil?
Los ancestros de los cobayos llegaron de África hace 35 millones de años, mientras que los Andes comenzaron a levantarse hace 18 millones de años. Los camélidos llegaron con el gran intercambio hace 2 millones de años por Norteamérica. Comparado con eso, los 10 mil años del hombre andino no son nada.
¿Qué se ha estudiado acerca de la dieta de los hombres de altura?
Las cosas se complican cuando se trata temas que tienen que ver además con la neurofisiología y la psicología. La alimentación del hombre de altura es sumamente precaria. Se puede llegar a confundir pobreza, desnutrición con los efectos de la altura. Por ejemplo, en neurofisiología puede haber influencia por los problemas de dieta en algunas zonas. Los nativos de altura tienen un metabolismo con preponderancia a los carbohidratos, el corazón y el cerebro prefiere usar carbohidratos. Si se hace un experimento en el que se puede medir el órgano aislado en animales, y ver qué prefiere el cerebro, se puede ver que el cerebro y el corazón de altura prefieren carbohidratos, y al nivel del mar prefiere grasas o proteínas. Entonces cabe preguntarse si ellos se alimentan así porque lo necesitan o porque se han acostumbrado a ello. Recordemos que los carbohidratos dan más energía y están disponibles más rápidamente.
¿Cuándo empezó la investigación sobre enfermedades de altura en el Perú?
Fue cuando un francés François Viault viene al Perú en 1889 para investigar los efectos que producía la disminución de oxígeno sobre el organismo. Pidieron la colaboración de investigadores peruanos para que los acompañaran a Morococha. Entre los investigadores peruanos estuvo el Dr. J. Mayorga.
¿Que hipótesis tenían los franceses?
Empezó con una gran curiosidad sobre los efectos de la disminución de la presión barométrica en el organismo, unos decían que produciría una mayor cantidad de glóbulos rojos y otros que más bien una anoxemia (como la anemia de nivel del mar). Ya por ese entonces se asociaba la disminución de la presión barométrica a la disminución de la presión del oxígeno. Paul Bert probó allá por 1878 que el oxígeno era esencial para la vida. La gran pregunta era qué va ocurrir cuando el organismo tenga menor presión de oxígeno, y eso motivó las investigaciones en un laboratorio natural, como era el Perú, los Andes.