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Resumen La salud cerebral depende de una gran cantidad de factores a niveles micro (ejemplo: genes que impactan la integridad cerebral), meso (ejemplo: asilamiento social y mala cobertura medica), y macro (ejemplo: cambio climático y desigualdad económica), que van más allá del foco de las ciencias del cerebro. La población de personas con enfermedades que afectan la salud cerebral (demencia, depresión, autismo y otros trastornos) está aumentando rápidamente en todo el mundo. En las próximas décadas, la expansión del envejecimiento de la población se producirá con mayor rapidez en los países de ingresos bajos y medianos. La salud del cerebro depende de determinantes que tienen su origen en desigualdades socioeconómicas como el bajo nivel educativo, la inseguridad social, la mala alimentación y baja calidad de vida, el tabaquismo, la falta de acceso a la atención médica y el tratamiento inadecuado de otras enfermedades médicas como la hipertensión. Dada la amplitud de los factores que afectan la salud cerebral, la actividad diplomática a gran escala es indispensable para mejorar las condiciones basales. La diplomacia de la salud cerebral se focaliza en el mecanismos globales de cooperación para potenciar la salud humana y combina múltiples disciplinas y saberes (salud, neurociencias, asuntos internacionales, gestión, derecho, economía e innovación). Este enfoque promueve reformas a gran escala y busca un impacto cultural y económico global. |
| Los nuevos desafíos globales de salud cerebral |
Mantener la salud cerebral es uno de los mayores desafíos de salud pública del siglo XXI. Pocas desafíos tendrán la misma magnitud e impacto en la humanidad. Maximizar la salud cerebral global mientras se mitiga la multitud de amenazas a nivel micro (individual), meso (comunitario) y macro (nacional y transnacional) requiere un enfoque integral a gran escala para influir en la política global que garantizará mejores resultados.
La salud cerebral se define como el desarrollo y la protección de la integridad cerebral adecuada basado en el abordaje multinivel de cerebro, cuerpo y entorno. Los trastornos que afectan la salud del cerebro incluyen enfermedades neurodegenerativas como demencias, lesiones cerebrales, trastornos del desarrollo, trastornos por uso de sustancias, depresión y accidente cerebrovascular, entre otros.
La población con trastornos que afectan la salud cerebral está aumentando rápidamente en todo el mundo. Si bien recién estamos comenzando a entender algunos determinantes de la salud del cerebro, sabemos que varían a lo largo de la vida y tienen impactos interrelacionados en las personas, las comunidades y los sistemas de salud.
A nivel individual, las amenazas a la salud cerebral incluyen trastornos cerebrales degenerativos, traumas (físicos y psicológicos), condiciones de vida y de trabajo inseguras, mala alimentación, acceso inadecuado a la atención médica, falta de atención disponible para enfermedades mentales, exposiciones a factores ambientales negativos, así como tratamiento inadecuado de enfermedades crónicas, a menudo co- o multimórbidas, como la hipertensión y la diabetes.
A nivel comunitario (meso), los factores de riesgo para la salud del cerebro incluyen el aislamiento social, bajo nivel educativo, cobertura de atención médica insuficiente, bajo nivel socioeconómico y falta de oportunidades económicas, o exposición a delitos violentos, contaminantes químicos y contaminación del aire.
A un nivel macro, los desafíos globales asociados con los determinantes de la salud cerebral incluyen el cambio climático, el envejecimiento de la población, la creciente desigualdad económica, la migración rural-urbana en curso y las megaciudades con redes de seguridad social interrumpidas, conflictos armados y migración masiva, así como y la digitalización exponencial de la vida.
La población de los países de ingresos bajos y medios, (PIBM) está envejeciendo a gran velocidad y escala, por lo que los desafíos para proteger la salud cerebral crecerán de manera desproporcionada en estas regiones. Estos son también los mismos países que a menudo carecen de infraestructura, sistemas de atención médica y recursos adecuados para abordar estos problemas.
| Sin diplomacia de la salud cerebral no es posible enfrentar cambios a escala |
Dada la amplitud de factores que afectan la salud del cerebro, la diplomacia a gran escala es necesaria para mejorar las condiciones sociales a nivel global. La diplomacia se describe tradicionalmente como un intercambio formal entre países, en ámbitos como el comercio o las negociaciones, o para evitar un conflicto armado mediante el diálogo entre representantes formales de las naciones (por ejemplo, emisarios y embajadores).
Sin embargo, el campo de la diplomacia tiene muchos más matices, y la forma en que la diplomacia impacta en la sociedad, incluida la salud, requiere una comprensión más amplia del tema. Las actividades diplomáticas a gran escala pueden incluyen esfuerzos para coordinar la investigación entre naciones o el establecimiento de tratados, por ejemplo, para reducir la contaminación del aire. Este tipo de actividades ayudan a coordinar y mejorar proyectos de investigación, promoción, atención clínica, participación de los consumidores y agentes de salud pública que abarquen países desarrollados y en vías de desarrollo.
Estos esfuerzos los definimos en un modelo llamado Brain Health Diplomacy (BHD) basado en el involucramiento del entorno político global, la trascendencia de los límites disciplinarios y la movilización de recursos a una escala suficiente para mejorar la salud cerebral. Este modelo se basa en varios enfoques teóricos existentes, incluida la diplomacia sanitaria, la diplomacia científica, la diplomacia de la innovación y la ciencia de la convergencia.
La diplomacia de la salud cerebral tiene como objetivo proteger a la población mundial de las amenazas a lo largo de la vida, pero en particular en la edad adulta; buscando:
- Capacitar y conectar a las próximas generaciones de líderes en salud cerebral.
- Colaborar en la expansión de las intervenciones de prevención y tratamiento.
- Compartir conocimientos y participar en la promoción de la salud.
Hay múltiples de ejemplos de BHD en acción como el Global Council on Brain Health, el One Mind at Work, el European Brain Council, o el The Latin America and the Caribbean Consortium on Dementia (LAC-CD), por citar algunos ejemplos. El LAC-CD ha desarrollado un entorno colaborativo para la lucha contra la demencia en la región.
LAC-CD propone una agenda de integración basada en un “Marco del Conocimiento a la Acción” (MCaA). Este condensa la situación en la región (epidemiología, genética, biomarcadores, ensayos clínicos, intervenciones no farmacológicas, redes e investigación traslacional) y las alinea con las estrategias globales actuales para traducir el conocimiento regional en acciones transformadoras.
El MCaA aborda las características regionales únicas (aislados genéticos, mezcla en poblaciones, factores ambientales, problemas con los sistemas de salud, y barreras para intervenciones efectivas), y en base a los desafíos de Latinoamérica promueve un plan regional de la demencia.
| El Global Brain Health Institute: un prototipo de la diplomacia cerebral |
El Global Brain Health Institute (GBHI) es un ejemplo de una organización dedicada al BHD mediante esfuerzos para capacitar a una comunidad global intercultural e interdisciplinaria de líderes emergentes en salud cerebral. El modelo sostenible, escalable y colaborativo del GBHI ofrece ejemplos sobre cómo se puede facilitar y fomentar la BHD.
El GBHI busca capacitar a una comunidad global intercultural y multidisciplinaria de líderes en salud cerebral dedicados a promover la equidad en la salud cerebral a través del programa Atlantic Fellows for Equity in Brain Health. Financiado por las Atlantic Philanthropies y con sede en la Universidad de California San Francisco (UCSF) y el Trinity College de Dublín (TCD) en Irlanda, el GBHI trabaja para reducir la escala y el impacto de los factores de riesgo para la salud cerebrla en todo el mundo, capacitando y apoyando a una nueva generación de líderes para traducir la evidencia de la investigación en políticas y prácticas efectivas al brindar apoyo y conectar a los Atlantic Fellows con líderes e investigadores para lograr un cambio social a gran escala.
El Atlantic Fellows for Equity in Brain Health comprende una diversa gama de profesiones y disciplinas que incluyen medicina, derecho, negocios, ciencias sociales, periodismo y artes, por citar algunas de ellas. Desde la creación del programa en 2015, se ha capacitado a 117 Fellows de 37 países. Las disciplinas interconectadas de los becarios abarcan investigación, formulación de políticas, atención directa y desarrollo de capacidades.
La naturaleza interdisciplinaria del programa que incluye a profesionales no científicos, y disciplinas académicas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM) es única y promueve la colaboración entre sectores, fomentando el trabajo innovador que contribuye a un mayor impacto social a nivel micro, meso y macro. El programa ha financiado 65 proyectos piloto (por un total de $ 1,6 millones de dolares), implementados en 24 países.
Los Atlantic Fellows han recibido casi $ 17 millones de dólares para implementar programas, financiar proyectos y realizar investigaciones en sus regiones de origen. Un ejemplo de ello es el Multi-partner Consortium to Expand Dementia Research in Latin America (ReDLat), dirigido por el autor de este articulo. ReDLat tiene como objetivo es identificar los determinantes tanto genéticos como socioeconómicos/sociales únicos de la salud que impactan en la demencia en América Latina. ReDLat se lanzó con el apoyo de los National Institute of Health (NIH), la Alzheimer’s Association, el Consorcio Tau (o Rainwater Charitable Foundation) y el GBHI.
El proyecto ofrece una oportunidad única para desarrollar colaboración regional y multidisciplinaria para estuddiar la demencia en poblaciones diversas y desatendidas en América Latina. Los investigadores de ReDLat, que constituyen un consorcio de más de 50 miembros, recopilarán datos de neuroimágenes, genéticos, socioeconómicos y de comportamiento de más de 4.000 personas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y USA, ampliando la comprensión de los determinantes genéticos y ambientales de la demencia.
El GBHI ofrece una oportunidad para una mayor coordinación y colaboración entre el Sur Global y el Norte Global. Los futuros institutos regionales de salud cerebral afiliados a GBHI apoyarán y ampliarán estos esfuerzos, como el caso de un nuevo centro en la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile (Latin American Brain Health Institute, BrainLat) que se lanzará en 2021.
BrainLat tendrá como misión general potenciar enfoques innovadores para promover la salud cerebral en sus comunidades, reducir el impacto regional de la demencia, y empoderar a una nueva generación de líderes para superar los límites disciplinarios y generar impacto.
Este tipo de iniciativas transnacionales innovadoras son indispensables para mejorar los resultados de salud cerebral en todo el mundo. Los sistemas educativos deben reconfigurarse para brindar capacitación en salud cerebral a profesionales de otros ámbitos, como políticos, diplomáticos, empresarios, expertos en big data y climatólogos.
| A grandes desafíos, grandes iniciativas |
La BHD es un marco que puede ayudar a construir asociaciones internacionales para mejorar los la salud cerebral en países de todo el mundo, incluidos los países de nuestra golpeada Latinoamérica.
Hacemos un llamado global a la acción con el objetivo de motivar a otros a unir esfuerzos para superar los desafíos estructurales de la salud cerebral y abordar con urgencia las crecientes necesidades insatisfechas.
Resulta indispensable aumentar la coordinación en salud cerebral entre países, disciplinas y sectores que ya están trabajando en estos temas, con miras a acelerar las oportunidades para mejorar los resultados.
A medida que la población mundial envejece cada vez más, las amenazas a la salud cerebral aumentarán inexorablemente.
La actividad diplomática coordinada a gran escala se vuelve indispensable. La diplomacia de la salud cerebral puede ayudar a coordinar y mejorar proyectos de investigación, promoción, atención clínica y salud pública en todo el mundo.
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Para saber mas - Dawson W, Bobrow K, Ibanez A, Booi L, Pintado-Caipa M, Yamamoto S, Tarnanas I, Evans T, Comas-Herrera A, Cummings J, Kaye J, Yaffe K, Miller B, Eyre H. The necessity of diplomacy in brain health. Lancet Neurology, 2020 https://doi.org/10.1016/S1474-4422(20)30358-6 - The Latin America and the Caribbean Consortium on Dementia (LAC-CD) - Parra M, Baez S, Sedeño L, Gonzalez Campo C, Santamaría-García H*, Aprahamian I, Bertolucci P, Bustin J, Camargos Bicalho M, Cano-Gutierrez C, Caramelli P, Chaves M, Cogram P, Costa Beber B, Court F, de Souza L, Custodio N, Damian A, de la Cruz M, Diehl R, Brucki S, Fajersztajn L, Farías G, De Felice F, Ferrari R, Ferreira de Oliveira F, Ferreira S, Ferretti C, Figueredo Balthazar M, Anizio Ferreira N, Fuentes P, García AM, Garcia P, de Gobbi Porto F, Duque L, Engler H, Maier I, Mata I, Gonzalez-Billault C, Lopez O, Morelli L, Nitrini , Quiroz Y, Guerrero A, Huepe D, Pio F, Suemoto C, Kochhann R, Kochen S, Kumfor F, Lanata S, Miller B, Mansur L, Hosogi M, Lillo P, Llibre Guerra J, Lira D, Lopera F, Comas A , Avila-Funes A, Sosa A, Ramos C, Resende E, Snyder H, Tarnanas I, Yokoyama J, Llibre J, Cardona J, Possin K, Kosik K, Montesinos R, Moguilner S, Solis P, Ferretti-Rebustini R, Ramirez J, Matallana D, Mbakile-Mahlanza L, Marques Ton A, Tavares R, Miotto E, Muniz-Terrera G, Muñoz-Nevárez L, Orozco D, de Oliveira M, Piguet O, Pintado Caipa M, Piña Escudero E, Schilling, Palmeira E, Yassuda M, Santacruz-Escudero J, Serafim R, Smid J, Slachevsky A, Serrano C, Soto-Añari M, Takada L, Grinberg L, Teixeira A, Tonidandel Barbosa M, Trépel D, Ibanez A. Dementia in Latin America: Paving the way towards a regional action plan. Alzheimer's & Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association. DOI:10.1002/alz.12202. |