Noticias médicas

/ Publicado el 29 de mayo de 2005

Según un estudio presentado en la Asociación Americana de Psiquiatría

La depresión también duele, pero pocos pacientes lo saben

El 70% desconoce que los dolores físicos que siente se deben a un cuadro depresivo. Y cuesta lograr el diagnóstico justo: llega tras la quinta consulta médica.

La cabeza explota. El pecho se comprime. Las cervicales se hacen un nudo. La panza se queja. El cuadro es insoportable. Entonces empieza la peregrinación: que turno en el clínico, que una consulta al neurólogo, que mejor pedirle estudios al gastroenterólogo... Pero los doctores no encuentran nada, y encima se marean con las explicaciones de estos pacientes problemáticos. Así, los dolores siguen y el verdadero diagnóstico se oculta tras las molestias. Hasta que llega: depresión. Sí, aunque la mayoría lo ignore, la depresión duele.

Ahora, una encuesta internacional revela que muchas personas con síntomas físicos dolorosos ignoran que éstos se deben a un cuadro depresivo, lo que termina retrasando la recuperación. El trabajo, presentado durante la última reunión anual de la Asociación Americana de Psiquiatría, reveló que el 64% de los pacientes dijeron que el motivo principal para consultar al médico fueron síntomas físicos dolorosos, aunque la gran mayoría (siete de cada diez) desconocía que estos síntomas eran signos potenciales de una depresión. Recién se enteraron después de haber recibido numerosos diagnósticos equivocados.

El objetivo del sondeo era evaluar el conocimiento de médicos y pacientes sobre la relación entre depresión y síntomas físicos dolorosos. Incluyó a 377 personas con depresión, 375 médicos clínicos y 381 psiquiatras de Brasil, Canadá, México, Alemania y Francia.

Los resultados más importantes mostraron que las personas con depresión tardan en promedio once meses en consultar al especialista; que la mayoría de los pacientes son diagnosticados bien luego de cinco visitas al médico; que el 72% no considera que dolores de cabeza, espalda, abdomen o vagos pueden ser síntomas físicos de la depresión.

¿Cuál es la relación entre depresión y dolor? "La depresión se presenta con dos perfiles clínicos diferenciales pero superpuestos: los síntomas emocionales como el humor triste, la pérdida de interés y la anhedonia (incapacidad para sentir placer), y los síntomas físicos como dolores en la espalda, molestias abdominales o musculoesqueléticas, cefalea, fatiga y falta de energía", explica a Clarín Pedro Gargoloff, médico especialista en Psiquiatría y Psicología Médica y miembro de la Asociación Psiquiátrica de América latina.

Gargoloff habla de recientes estudios que demuestran que la base neuroquímica relacionada con la depresión —es decir, la falla de neurotransmisores que explicaría este trastorno— es la misma falla de neurotransmisores que explicaría los síntomas físicos dolorosos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que casi 340 millones de personas en el mundo padecen depresión; y que tres de cada cuatro no reciben tratamiento. Es una enfermedad que pega más en mujeres que en hombres: la relación puede variar de 60/40% a 70/30%.

Hay diferentes formas clínicas de depresión (hay descriptos diez tipos). Pero el más común es el trastorno depresivo mayor (TDM), que representa a entre el 70% y el 80% de las formas depresivas.

En la Argentina afecta a casi cuatro millones de personas. Y se estima que más de la mitad de los enfermos tiene antecedentes familiares.

Gargoloff agrega: "El objetivo del tratamiento de la depresión es lograr la recuperación total del paciente, de su desempeño social y laboral, como era antes de la enfermedad. El alivio de las quejas físicas es esencial en el proceso de retorno a la vida normal del paciente que sufrió una depresión, tanto como es la atenuación de los síntomas emocionales y la mejoría de su calidad de vida".