Noticias médicas

/ Publicado el 24 de noviembre de 2008

¿Están peor las mujeres?

La depresión será la segunda causa de discapacidad mundial

Cerca de 121 millones de personas la padecen en el orbe, y unos 450 millones sufren transtornos mentales.

Autor/a: Aline Juárez

Actualmente la depresión se ha convertido en una preocupación social y se estima que cerca de 121 millones de personas la padecen en el orbe y unos 450 millones sufren transtornos mentales. Así, en 2020 esa enfermedad será la segunda causa de discapacidad mundial, sólo superada por los masles cardiovasculares, aseguró Teresa Ordorika Sacristán, del Centro de Investigaciones Interdisciplinadas en Ciencias y Humanidades (CEIICH).

Este padecimiento tiene mayor incidencia en las mujeres, pues por cada dos o tres féminas deprimidas hay sólo un hombre; en cuanto a los transtornos mentales, la cifra es equilibrada, señaló.

Violencia

Al dictar la ponencia ¿Están más Locas las Mujeres? La locura Femenina Vista por las Feministas, que dio inicio al ciclo Locura, Sociedad y Cultura. Miradas Diversas, Enfoques Complementarios, explicó que las situaciones de violencia que enfrentan algunas mujeres son generadoras de problemas de salud mental.

Aquellas que viven matrimonios violentos presentan una depresión profunda que no les permite vislumbrar posibilidades, organizar estrategias o tomar decisiones..

Las situaciones de opresión y condiciones de vida inequitativas que padecen el sexo femenino se traduce en mayor incidencia; por tanto, no es una vulnerabilidad física ni psíquica, sino sistémica, pues ellas poseen menos recursos materiales y simbólicos para afrontar angustias y complicaciones de tipo psicológico, añadió.

Condiciones especiales

La aportación más importante, derivada del estudio de estos males, es el reconocimiento de que las condiciones particulares de grupos específicos están estrechamente vinculadas a los problemas de salud mental. Cuando se busca respuesta en los genes o en la vida particular de las personas, no queda claro; pero si se toman en cuenta los contextos brutales en que viven algunas personas por su raza, sexo o etnia aparecen otros panoramas, puntualizó.

Uno de los defectos que han tenido los abordajes de las ciencias sociales en estos temas es que siempre se ha concebido a los enfermos mentales como una población homogénea, aunque se ha demostrado que se debe clasificar a cada grupo para reconocer la complejidad y diversidad de los transtornos, abundó.

Asimismo, dijo, es positivo reconocer los aspectos y categorías de diagnóstico de la práctica psiquiátrica, pues, por una parte, se canaliza al paciente a un sitio adecuado de atención, y no de reclusión; por otra, no responsabiliza a la persona de algunas actitudes.

Al referirse a la trascendencia que ha tenido la clasificación de los trastornos en cierto segmento de la población, explicó que ha seguido la tendencia de ver a una mujer loca o subversiva en cada luchadora social.

Esto sucede, y en muchos casos se está frente a quines defienden sus derechos, así que se debe aprender a diferenciar entre unas y otras para ayudarlas a continuar su lucha, concluyó.