Un historial médico de depresión incrementa el riesgo de enfermedad cardíaca más que cualquier riesgo congénito común o el entorno del paciente, de acuerdo con investigadores de la Washington University School of Medicine en San Louis. Los hallazgos han sido presentados en la recientemente celebrada reunión anual de la American Psychosomatic Society que tiene lugar en Chicago.
Los investigadores analizaron datos recopilados en más de más de 1.200 hombres gemelos que sirvieron en la Guerra del Vietnam. Estos hombres fueron sometidos a diversos chequeos médicos en 1992, que incluyeron la depresión, y que fueron repetidos en 2005.
En el estudio, los investigadores tuvieron en cuenta la prevalencia de la enfermedad cardíaca en los pacientes de depresión que participaron en este estudio. Resultó que los hombres con depresión en 1992 tuvieron dos veces más posibilidades de sufrir enfermedad cardiaca en los años siguientes, en comparación con aquellos que no tenían historia de depresión.
"Basándonos en nuestros hallazgos, podemos decir que tras ajustar otros factores de riesgo, la depresión se mantiene como un factor predictivo muy significativo de la enfermedad cardiaca", declaró Jeffrey F. Scherrer, autor principal del estudio y profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad Washington en San Luis. "En este estudio, hemos demostrado que la exposición a la depresión contribuye a la enfermedad cardíaca sólo en los gemelos que tenían alto riesgo genético y que realmente desarrollan depresión clínica. En los gemelos con alto riesgo común de depresión y enfermedad cardíaca, pero que nunca desarrollaron depresión, no había incremento de riesgo de enfermedad cardíaca. Esto apoya de forma sólida que la depresión misma contribuye de forma independiente al riesgo de enfermedad cardíaca", señaló.
Los investigadores pudieron dividir a los participantes en grupos de riesgo: gemelos con un alto riesgo genético y ambiental de depresión, y los que sólo tenían riesgo moderado o bajo. En los grupos se comparó la incidencia de enfermedad cardiaca, ajustando otras variables en esta dolencia como el tabaco, la obesidad, la hipertensión o la diabetes.