Investigadores de varios centros estadounidenses explican que todas las terapias combinadas evaluadas demostraron ser eficaces para mantener bajo control el virus del sida. Sin embargo, observaron que aquellos pacientes que inician la terapia con la combinación de zidovudina (AZT), lamivudina (3TC) y efavirenz (EFV) consiguieron ser tratados con éxito durante períodos más prolongados.
Los autores explican que las combinaciones para tratar la infección son múltiples, afortunadamente, pero su estudio muestra que algunas son más potentes que otras y el orden de administración marca la diferencia. De hecho, los resultados preliminares de estos estudios se presentaron en Barcelona el pasado año durante la Conferencia Internacional del Sida y sus resultados están incorporados a las directrices norteamericanas sobre tratamiento.
En uno de los estudios se compararon cuatro regímenes terapéuticos con el fin de comprobar con cual de ellos el efecto era más duradero. Participaron 620 pacientes no tratados previamente y seguidos durante más de dos años. Como inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos, se utilizaron AZT, 3TC o estaviduina (d4T) y didanosina (ddI). Las alternativas como tercer fármaco fueron el inhibidor de la transcriptasa inversa no nucleósido EFV o el inhibidor de la proteasa nelfinavir (NFV).
Los resultados indican que la combinación inicial de AZT, 3TC y EFV parece ser la mejor.
La otra investigación estudió si una combinación de cuatro antirretrovirales era mejor que dos regímenes consecutivos de tres fármacos. Sus resultados indican que, si bien el régimen de cuatro medicamentos parece incrementar la efectividad, también aumenta la toxicidad, al tiempo que supone más costes y un cumplimiento terapéutico más difícil.
Además, a los 28 meses, se observó que el tratamiento con cuatro fármacos no se muestra más efectivo que los dos secuenciales de tres antirretrovirales.
Webs Relacionadas
New England Journal of Medicine 2003;349:2304-2315
http://content.nejm.org/cgi/content/abstract/349/24/2304/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/
Publicado el 16 de diciembre de 2003
HIV
La combinación de zidovudina, lamivudina y efavirenz se muestra como la mejor terapia inicial de la infección por VIH
Una combinación específica de antirretrovirales parece ser más efectiva como terapia de inicio de la infección por VIH que otras combinaciones, según se desprende de dos estudios publicados en el último número de "The New England Journal of Medicine".
Investigadores de varios centros estadounidenses explican que todas las terapias combinadas evaluadas demostraron ser eficaces para mantener bajo control el virus del sida. Sin embargo, observaron que aquellos pacientes que inician la terapia con la combinación de zidovudina (AZT), lamivudina (3TC) y efavirenz (EFV) consiguieron ser tratados con éxito durante períodos más prolongados.
Los autores explican que las combinaciones para tratar la infección son múltiples, afortunadamente, pero su estudio muestra que algunas son más potentes que otras y el orden de administración marca la diferencia. De hecho, los resultados preliminares de estos estudios se presentaron en Barcelona el pasado año durante la Conferencia Internacional del Sida y sus resultados están incorporados a las directrices norteamericanas sobre tratamiento.
En uno de los estudios se compararon cuatro regímenes terapéuticos con el fin de comprobar con cual de ellos el efecto era más duradero. Participaron 620 pacientes no tratados previamente y seguidos durante más de dos años. Como inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos, se utilizaron AZT, 3TC o estaviduina (d4T) y didanosina (ddI). Las alternativas como tercer fármaco fueron el inhibidor de la transcriptasa inversa no nucleósido EFV o el inhibidor de la proteasa nelfinavir (NFV).
Los resultados indican que la combinación inicial de AZT, 3TC y EFV parece ser la mejor.
La otra investigación estudió si una combinación de cuatro antirretrovirales era mejor que dos regímenes consecutivos de tres fármacos. Sus resultados indican que, si bien el régimen de cuatro medicamentos parece incrementar la efectividad, también aumenta la toxicidad, al tiempo que supone más costes y un cumplimiento terapéutico más difícil.
Además, a los 28 meses, se observó que el tratamiento con cuatro fármacos no se muestra más efectivo que los dos secuenciales de tres antirretrovirales.
Webs Relacionadas
New England Journal of Medicine 2003;349:2304-2315
http://content.nejm.org/cgi/content/abstract/349/24/2304/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/