Entrevistas

/ Publicado el 19 de enero de 2009

Fotoentrevista al Dr. Néstor A. Gómez (Ecuador)

La cirugía, una forma apasionante de vida

El autor de nuestro nuevo "Libro Virtual IntraMed" en una entrevista que lo pinta por entero. Conozca al personaje y acceda al libro "Temas selectos de Cirugía"

El Dr Néstor Gómez Cuesta de Ecuador en una fotoentrevista exclusiva.

Por Miguel Romero Flores
Intramed Ecuador

Cirujano gastrointestinal cuya vocación nació sobre todo del ejemplo recibido de su padre médico, Néstor Gómez es uno de los profesionales de la medicina más destacados del Ecuador y de Latinoamérica.

A los 57 años de edad, Néstor Gómez lleva un registro impresionante: más de diez mil pacientes de consulta y cinco mil cirugías. Asimismo, más de un centenar de artículos científicos publicados, algunos de ellos en prestigiosas revistas internacionales como The Lancet y Surgical Endoscopy, y cerca de una decena de libros.

Como reconocimiento a su profesionalismo y destacada trayectoria, el Gobierno Nacional lo condecoró con la mención al “Mérito Científico”.

Además, las más prestigiosas sociedades médicas del mundo lo han admitido como uno de sus miembros, entre ellas el Colegio Americano de Cirujanos, la Sociedad Alemana de Cirugía, la Sociedad Americana de Cirujanos Gastroenterológicos Endoscopistas (honorario) y la Academia de Ciencias de New York.

 

Créditos: Entrevistador: Miguel Romero Flores Fotografías: Edison De La Guerra Edición digital de audio e imágenes: Miguel NNN

ENTREVISTA

Doctor Gómez, ¿qué le motivó a usted para escoger la profesión de médico?

El lado humano, definitivamente. La medicina fue madurando en mi vida desde la autoimagen de mi padre, que fue un médico rural. Era un hombre que a veces a las tres de la mañana se trasladaba a un lugar distante rural a caballo a ver, a atender a un hombre o a una mujer que necesitaba de sus conocimientos. Y eso hizo que en mí nazca esa actitud de servicio por el prójimo.

¿Y en qué momento usted se orientó por la cirugía digestiva?

Cuando yo ingresé a estudiar Medicina trataba de ver en cada una de las materias algo que me guste y todas tenían algo interesante; pero nace en mí ese estímulo cuando estoy en los quirófanos en el Hospital Luis Vernaza, y comienzo a ver los diferentes tipos de cirugías, comencé a ser atraído por la cirugía digestiva de la boca al ano; es decir, todos sus órganos de dicho aparato son interesantes en su realización quirúrgica. Cada uno brinda una patología que necesita de recursos, experiencias, conocimientos actualizados. Es un constante renovar.

¿Tiene usted un registro de cuántas cirugías ha realizado?

Mi primer apéndice fue en cuarto año de medicina, mi primera vesícula en el internado. Yo creo que supere las cinco mil intervenciones quirúrgicas de orden digestiva. En ese alternar del aparato digestivo va la cirugía gastrointestinal más la coloproctológica e incluido la cirugía oncológica digestiva.

¿Cuáles experiencias le han impactado más en su profesión?

Primero, desde el punto de vista humano he tenido grandes satisfacciones. Se la voy a ir citando: la primera, 1987, Santiago de Chile, llevamos por primera vez en Latinoamérica el primer grupo quirúrgico que aplicaba un cierre en abdomen; tecnología quirúrgica que se llamaba “Lavado por etapas”.

La segunda, 1992, llego de un meeting, a Guayaquil. Me recibe en el hospital mi gran amigo el doctor Jorge Gutiérrez, y me dice que había recibido un paciente que era mío, que había surgido un dolor intenso en hipocondrio derecho. Procedimos, le hicimos un eco y tenía una colecistitis aguda acalculosa. Lo operamos, hicimos un cultivo de su líquido, sacamos la vesícula, calmó su dolor, evolucionó 72 horas,  me llama el jefe de laboratorio, y me dice "doctor qué operó en función de ese paciente que el líquido que me llegó, tengo un cultivo que es bastante especial", "cómo así" le digo, me dice que ha cultivado el Tor Ogawa tipo 2, es decir cólera... cólera... sí... Al mismo tiempo yo tenía que viajar a Alemania a una reunión mundial. Y aproveché, hice una investigación, un rastreo mundial en el Instituto de Medicina Tropical de mi universidad y no había ningún reporte. Después, como yo sé que cólera ha sido los más grandes centros en el Asia, escribí a Japón, a otro profesor, él me dijo no hay nada. Escribí al profesor Utwadia, de India y me contestó de la misma forma "no hay reportes, si publicas me dices". Escribí al CDC y el único reporte en el mundo era que había era un paciente asintomático en cierta ocasión que lo encontraron por una mera coincidencia en Birminghan, Alabama. Decidimos publicar con el grupo de la unidad, y publicamos en Lancet, salió el trabajo en The Lancet, posteriormente en Surgical Endoscopy, y 6 a 8 meses después salió un trabajo en American Journal of Gastroenterology de un boliviano que lo habían operado en New York, y referían como el único caso sintomático  operado en el mundo,  el nuestro, en referencias bibliográficas. Luego de la publicación The Lancet tuve una carta —que guardo en el recuerdo de la Academia de Ciencias de New York—, donde me solicitaban ser miembro de dicha Academia, lo cual lo hice muy gustoso.

Usted es miembro de varias sociedades internacionales de medicina, ¿qué beneficios le ha brindado este hecho a usted?

Muchos beneficios, no de orden económico, en sí han sido de intercambio científico, de avance, de proyección, de interrelación, de ver qué avances se puede hacer en nuestro país.

Doctor Gómez, ¿qué metas tiene todavía pendientes por realizar en su vida?

Hay dos, las tengo muy claras: la una que la vengo siguiendo desde hace catorce años; la tengo proyectada pero no la puedo culminar.

¿Cuál es?

El Instituto de Enfermedades Digestivas. Está todo listo. Hace mucho tiempo he hecho etapas intermedias, tenemos el área física de 4 000 metros.

¿Cuál es la segunda meta?

La segunda meta, el programa de transplante.

Desde la perspectiva del médico, ¿en dónde cree usted se encuentra el lado humano de la medicina?

El ser humano no debe ser producto de un comercio. Yo puedo ser comerciante de un tornillo, de un carro, de una casa, pero no de un ser humano.

Un consejo para las nuevas generaciones de médicos.

Ellos van a vivir un mundo de revolución tecnológica, sólo les pido que a esa revolución tecnológica, que per se ya se ve que es brillante, le apliquen un granito de humanidad. Sin son individuos versátiles en cualquier procedimiento que haya, los va a hacer más grandes, pero que no abandonen la humanidad, que no abandonen el lado humano del médico.

¿Cuál es el mayor regalo que usted ha recibido de sus pacientes?

El agradecimiento de un hombre que vino con una patología de vías biliares, una piocolangitis in extremis, de una área rural nuestra. Me pidieron que lo salve, llegaron sus familiares en una desesperación y angustia, les conseguí remedios a través de una transnacional desde los Estados Unidos, lo operé, lo salvé y después él tuvo la amabilidad de llamarme un día y me dice “¿está en el consultorio?”, le dije que sí y me mandó una gran jaba plástica con un cerdo pelado que sirvió para comer toda mi familia y creo que fue una de las mejores carnes de cerdo que he saboreado en mi vida, pero no solamente por la carne, sino por el valor espiritual con que había sido entregado.

¿Qué representa la docencia universitaria en su vida profesional?

La realización de un cirujano, en mi caso. La cirugía es la especialidad que debe ser constantemente transmitida a sus discípulos. Decía Oscar Wilde “la experiencia es cuando el ser humano se acuerde de sus errores”. Hay algo muy, muy difícil y ojalá lo podamos superar: que todos somos supercirujanos y ninguno quiere contar sus errores. Cuando yo estuve en Alemania en mi departamento había una sesión de morbimortalidad, donde se comentaba: dónde hubo la falla, por qué falleció, había algo que tenía que suceder que era inevitable. Pues acá no. Todos cuentan de sus éxitos, ninguno cuenta sus errores. Y la cirugía tiene que ser así, tiene que decirse “mire aquí podríamos haber hecho esto y probablemente esto fue lo que no se hizo”. Eso hay que decirle al elemento joven para que no lo cometa.

¿Hasta cuándo va usted a realizar cirugías?

Cuando yo hace unos 20 años a mi esposa le dije que yo pensaba que iba a retirarme a los 55 años. Mi esposa sonrió nada más, hace unos tres años le dije lo mismo y me dijo “espero que te dejen retirar”; entonces ya pasé los 55 años hace dos años exactamente y comienzo a darme cuenta que me queda un objetivo, y ese objetivo es mi ideal, el día que yo llegue así sea en sillas de ruedas a cortar la franja inaugural, será mi culminación, así no lo viva yo. Eso es algo importante en la vida que el ser humano cruce a través de esta vida, de este mundo sin ser uno más.

¿En qué momento considera usted que un médico debe jubilarse?

En el caso mío como cirujano son tres: cuando dentro de sí existe muchos nervios para emprender una empresa, que no hay sangre fría para hacerla. Segundo, cuando ya no hay incentivo de renovación de criterios, ni de técnicas; y, tercero, cuando su pulso, su temperamento y su decisión ya no es el mismo. Hay que hacerse a un lado y dejar pasar nuevas generaciones.


¡Un nuevo Libro Virtual IntraMed!

Temas Selectos de Cirugía

Para su autor, el cirujano gastroenterólogo Néstor Gómez Cuesta, este libro representa uno de los sueños más importantes, puesto que lo escribió con sus alumnos de cirugía de pregrado: jóvenes con alto potencial hacia la investigación.

La edición impresa se publicó en el año 2006; ahora está disponible en la edición virtual de Intramed. Sin duda alguna, esta obra del doctor Néstor Gómez es un valioso aporte para adentrarse en el ámbito de la cirugía, al cual este especialista le ha dedicado más de tres décadas, con alrededor de cinco mil cirugías realizadas y varios estudios científicos.

Fruto de toda esa experiencia, conocimiento e investigación ha publicado una decena de libros, además de artículos científicos en revistas internacionales como The Lancet y Surgical Endoscopy.

Temas Selectos de Cirugía, afirma el autor, está orientada para que los médicos tratantes o residentes consulten de manera segura el algoritmo diagnóstico o el tratamiento quirúrgico indicado para determinada enfermedad de las abordadas en el libro.

La comunidad médico-quirúrgica latinoamericana y mundial queda invitada a conocer estos Temas Selectos de Cirugía, cuyo contenido aborda sobre patologías muy frecuentes: cáncer colorrectal, trauma torácico-abdominal, neoplasias del pulmón, además cáncer gástrico, abscesos, quistes o tumores hepáticos, patologías biliares benignas, lesiones iatrogénicas de las vías biliares; en fin, son varios temas que ahora están a su disposición por éste, su portal, Intramed.

 

Crea una cuentao iniciar sesión para continuar con la lectura