Cinco años después de la cirugía, en el 78% de los pacientes el cáncer no había progresado (aumento de tamaño o diseminación), un porcentaje que sólo se había reducido al 75% tras diez años, mientras que la mortalidad en este último período se situó en torno al 2%. El cáncer sólo progresó en 175 pacientes, en la mitad de los casos dentro del primer año tras la intervención, y sólo en nueve hombres una vez pasados los cinco años.
Los autores remarcan la fiabilidad de todos estos resultados, aunque no provengan de un estudio controlado. En cualquier caso, también advierten de que no son necesariamente extrapolables a otros centros y a otros profesionales.