Noticias médicas

/ Publicado el 5 de diciembre de 2005

Puesto 17 entre 110 naciones

La Argentina, un buen país para convertirse en madre

El ranking se elabora de acuerdo con 10 parámetros de la educación, la salud y el status político. En el caso del país, le dan importancia a que casi la totalidad de los partos son asistidos por personal idóneo.

¿Cuáles son, en el mundo, los mejores y los peores lugares para ser madre? La Organización No Gubernamental (ONG) Save the Children —la organización independiente más grande del mundo para la defensa y promoción de los derechos de la infancia— los identifica en su informe "Indice Mundial de las Madres", un ranking anual del que participan 110 países. Entre ellos, Argentina ocupa un dignísimo puesto 17, en la columna de los mejores.


Los tres primeros lugares corresponden a Suecia, Dinamarca y Finlandia, y los tres últimos, a Etiopía, Burkina Faso y Mali. Argentina comparte su puesto con Chile, y la preceden, en el continente, Canadá (puesto 8), Estados Unidos (11), Costa Rica (12) y Cuba (13). En cambio, está algo arriba de México (20) y muy por encima de Paraguay (47) y de Brasil (50).


Los 110 países que participan del índice —19 industrializados y 91 en desarrollo— disponen y divulgan los datos necesarios para construirlo, la única condición para estar incluido en el ranking. ¿Cuáles son esas variables que señalan dónde las madres tienen las mejores condiciones y dónde, en cambio, deben enfrentar las realidades más duras?: el "índice" —basado en informaciones oficiales— fue calculado como una media ponderada del estado de salud de las mujeres (30% ), el estado de educación de las madres (30%), el bienestar de los niños (30%) y el status político de las mujeres (10%).


Lucía Losoviz, delegada en el país de Save the Children, traduce al contexto local los cuatro factores clave que le posibilitan a la Argentina ocupar el puesto 17:


· La tasa de alfabetismo de mujeres adultas: "Es del 97%, un nivel similar al de los países desarrollados. Porque en promedio, la Argentina tiene un buen nivel de escolarización, lo que no implica buena calidad educativa". Guatemala y El Salvador tienen los porcentajes más bajos de la región con un 63% y 77%, respectivamente.


· El porcentaje de partos atendidos por personal calificado: "Es del 99%, el más alto de Latinoamérica, que compartimos con Chile. Aquí existe acceso a la salud pública, en el sentido de que las mujeres van al hospital a tener a sus hijos. Es muy bajo el porcentaje de quienes, por tradición o por falta de medios, no lo hacen".


· La tasa de mortalidad infantil: "Es de 17 por cada mil nacimientos. Aunque no es óptima, es una tasa muy inferior a la de otros países de la región como México, con un 23 por mil y Brasil, con un 33 por mil". Cuba registra la mejor de Latinoamérica: seis por mil.


· El status político de las mujeres: "Es otro de los datos que influyeron positivamente, ya que hay un 34% de mujeres en el Parlamento, fomentado por la Ley de Cupos, dictada en 1991, y que estipula un mínimo de 30% de candidatas femeninas en las listas de los partidos políticos. Es el porcentaje más alto de la región y se equipara con los niveles europeos".


No todas son rosas. Los resultados del "Indice ..." también sacan a luz dos datos preocupantes: el porcentaje elevado de embarazadas que padecen anemia y el riesgo alto de mortalidad materna.


"El 26% de la mujeres embarazadas padecen anemia —explica Losoviz—. Esto habla de problemas serios de alimentación y de falta de educación para la salud. Y una de las consecuencias más serias es que una madre anémica difícilmente puede alimentar bien a su hijo, lo que implica que los chicos pueden nacer con desnutriciones crónicas.".


El riesgo de mortalidad materna —es decir, las probabilidades de morir, sobre todo, durante el parto— se estima en una mujer cada 410. "Una cifra altísima", evalúa Losoviz. En España es de una cada 17.400. Pero en una realidad más cercana, como la chilena, el riesgo acecha a una sobre 1.100 de sus pares.



Diferencias sociales y la forma de tener hijos

Elenor Faur.
Socióloga


¿Hay una sola forma de ser madre en la Argentina? Claramente, no. Más de 100.000 niños por año nacen en nuestro país de mujeres menores de 19 años, y la mayor parte de ellos nacen en las regiones más postergadas del país. Una encuesta del CEDES y del Ministerio de Salud mostró que la mitad de las madres adolescentes había dejado la escuela antes de quedar embarazada y el 70 por ciento no pensaba tener un hijo en ese momento. Y las mujeres de clase media postergan cada vez más el inicio de su maternidad. ¿Tienen las mujeres de todo el país los medios para elegir cuándo tener hijos y cuántos?

El Estado nacional y muchas provincias realizan valiosos esfuerzos en esta dirección, pero todavía hay jurisdicciones que no adhirieron a la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. El debate acerca de impartir educación sexual en las escuelas aún genera confrontaciones atávicas. Otro aspecto es la disponibilidad de servicios para que mujeres y varones puedan compatibilizar las responsabilidades familiares y las laborales. Cerca del 50 por ciento de las trabajadoras argentinas tienen empleos informales y no acceden a derechos como la protección del empleo durante el embarazo, las licencias por maternidad y las guarderías para cuidado infantil. Además, persisten fuertes representaciones sociales sobre la crianza de hijos como una responsabilidad casi exclusiva de las madres, con escasa intervención de los padres en las prácticas cotidianas, y una débil articulación de servicios estatales para mejorar las posibilidades de compatibilizar trabajo y familia. En síntesis, hay camino por recorrer en la implementación de políticas públicas que permitan que todas las mujeres que lo deseen, accedan a mejores condiciones para ser madres.

*Investigadora de IDAES-UNSAM

El tema En PÁGINA 12:

Un lugar en el podio de las madres

La organización Save the Children elaboró un ranking de países respecto de las condiciones para llevar adelante la maternidad. Argentina se ubica en el puesto 17, junto con Chile. En América latina sólo los superan Costa Rica y Cuba. El primer lugar lo ocupa Suecia, seguida por Dinamarca y Finlandia. Los pros y los contras en la Argentina.

El objeto del estudio es mostrar la situación de las madres.Argentina es uno de los mejores países para ser madre. Se encuentra en el puesto número 17 de un total de 110, según el informe anual denominado El Estado Mundial de las Madres que efectúa la organización internacional Save the Children y que fue presentado ayer en el país. Argentina se encuentra en la mejor posición de los países de América del Sur, junto con Chile. De Latinoamérica, la anteceden sólo Costa Rica y Cuba. El informe reúne los aspectos destacados y los menos favorables para ejercer la maternidad en el mundo. Para ello, toma como referencia diez parámetros relacionados con la educación, la salud y el estatus político. Los datos recabados por el organismo y que muestran estos índices provienen, en el caso de la Argentina, del Indec.
Entre los factores analizados están el nivel de educación de las madres, el riesgo de mortalidad materna durante toda la vida, la presencia de personal calificado en los partos, la presencia de la mujer en el gobierno nacional y otros factores relacionados con la supervivencia infantil y su bienestar.
La entidad recogió datos para poder determinar seis indicadores del estado de las mujeres y cuatro para el de los niños. El puesto 17 en el que quedó la Argentina es el resultado de conjugar el puesto 13 que ocupa en el índice de mujeres con el número 45, de acuerdo con el índice de los niños.

Respecto de la educación, Argentina ocupa el primer lugar, junto con Cuba, con un 97 por ciento de mujeres alfabetas, con lo que alcanza los niveles de los países desarrollados. A diferencia, Guatemala y El Salvador muestran los porcentajes menores de la región, con un 63 y 77 por ciento respectivamente.
Asimismo, Argentina registra una tasa de mortalidad infantil de 17 por cada mil nacimientos, mucho menor que la que los otros países latinoamericanos como México, con un 23 por mil y Brasil, que presentan un 33 por mil.

Otro de los datos destacados y que han influido en su buen puesto es el estatus político de las mujeres, dado que cuenta con un 34 por ciento de mujeres en el Parlamento, número fomentado por la ley de cupo. Este porcentaje es el más alto de la región y alcanza a los niveles europeos.

El informe también menciona como que la Argentina cuenta con el porcentaje más alto, junto con Chile, de nacimientos atendidos por personal calificado, que llega al 99 por ciento.

Entre los aspectos menos favorables, el estudio de Save the Children menciona el número de mujeres embarazadas que padece anemia, una cifra que alcanza el 26 por ciento, superior a la de Ecuador y Chile. También figura el riesgo de la mortalidad materna, que se estima de una cada 410 mujeres, lo que la ubica a una larga distancia de los porcentajes de los países desarrollados como España, que alcanza a una de cada 17.400 mujeres.
En el aspecto de los niños, el porcentaje de chicos menores de 5 años que padece desnutrición moderada o severa es del 3 por ciento. La tasa de escolarización primaria bruta, que en el país es de 120, refleja el número de niños inscriptos en la escuela primaria, independientemente de su edad.

El informe de la organización consta de dos partes: la primera está dedicada a las desigualdades en la educación de las niñas en el mundo y la segunda recoge el índice mundial de las madres.
Los datos “se obtienen del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD). En general, el PNUD se basa en datos del INDEC, es decir, en una base gubernamental y una entidad como Unicef”, explicó la delegada de Save the Children en el país, Lucía Losoviz, a Página/12.

El informe comenzó a hacerse en el año 2000, “pero los últimos dos tienen mejores estadísticas”, señaló. La representante de la entidad señaló que el objetivo del estudio es “mostrar la situación de las madres y siempre se toma un segundo tema vinculado”, que en este caso es el de la educación de la niñas. El año pasado, la Argentina estaba en el puesto 16, pero “no vemos que se esté mejorando. Si bien se va notando más presencia en la política por parte de las mujeres, en el área de salud y educación no consideramos que haya una mejoría”.

Al analizar la actuación del Estado, Losoviz recalcó que “sí hay un esfuerzo pero no vemos los cambios. No hay promoción de educación de la salud sexual y reproductiva. Está el programa nacional, pero la gente no va hasta los hospitales. Se necesita más información acerca de cómo acceder a los programas. Nuestro trabajo incidir y mostrar la situación de las niñas y mujeres en la Argentina”.

Save the Children es una organización independiente dedicada a la infancia que trabaja en todo el mundo por la promoción y defensa de los derechos del niño desde 1919.

Informe: María Sol Wasylyk Fedyszak.

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