Su investigación aparece en "Nature" aunque de momento se desconoce si el hallazgo es extrapolable al ser humano, si bien es coherente con los resultados de estudios que han mostrado que las mujeres presentan un mayor riesgo cardíaco tras la menopausia.
La cardiomegalia puede ser fruto de distintos factores, entre ellos la hipertensión arterial, un infarto de miocardio y una disfunción valvular.
El hallazgo del efecto protector del estrógeno frente a esta enfermedad fue una sorpresa, según declaran los investigadores. Estudiaban el papel de una proteína llamada FKBP12.6 en el funcionamiento del músculo cardíaco. Observaron que la proteína regula la liberación de calcio por las células del corazón y que los ratones machos deficientes en el gen que codifica esta proteína desarrollan cardiomegalia.
Sin embargo, las hembras sin el gen mantienen normal el corazón, pese a que experimentan una desregulación en la liberación de calcio. Sospecharon que el estrógeno estaba detrás de este fenómeno. Para comprobar este extremo, administraron tamoxifeno a esas hembras, fármaco que se opone al estrógeno en organismo. Salieron de dudas cuando comprobaron que estas hembras tratadas desarrollaron la cardiomegalia.
Estos resultados sugieren que la terapia estrogénica puede prevenir la enfermedad en las mujeres, aunque será necesario investigar a fondo esta posibilidad.
Webs Relacionadas
Nature
http://www.nature.com/
Cornell University
http://www.cornell.edu/