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/ Publicado el 27 de junio de 2004

Infecciones por virus Varicela Zóster

Introducción de la vacuna a virus vivos atenuados de varicela

Se resumen los más importantes resultados con respecto al impacto que uso extendido de la vacuna ha causado en la epidemiología de la infección.

Indice
1. Desarrollo
2. Bibliografía
3. Eficacia
4. Infección por herpes zoster

El virus varicela-zóster es causa tanto de varicela como del herpes zóster. La varicela ocurre después de la infección primaria con VZV, es una infección muy contagiosa, sistémica, caracterizada por fiebre y exantema vesicular pruriginoso generalizado que alcanza la severidad máxima en 3 días. El exantema se concentra característicamente más en el tronco y cabeza que en las extremidades. Antes del uso de la vacuna, la mayoría de los niños con varicela tenían entre 250 a 500 lesiones superficiales vesiculares.

Generalmente en los niños la varicela es una infección autolimitada. Sin embargo, a veces puede ser más seria. Antes de que la vacuna fuera aceptada para el uso en los Estados Unidos, se estimaba que cerca de 4 millones de casos de varicela ocurrieron anualmente, aproximadamente 9000 niños y adultos con varicela se hospitalizaron anualmente, y cada año aproximadamente 100 personas, la mayoría individuos previamente sanos, se murieron de varicela y sus complicaciones en los Estados Unidos.

Las complicaciones más comunes de la varicela son la sobreinfeccióm bacteriana (~1/500 casos) y el compromiso del sistema nervioso central (~1/4000 casos). Segundos ataques de varicela son raros pero se han informado, y ellos pueden ser más frecuentes en los huéspedes inmunocomprometidos que en los individuos sanos.
 
Por el contrario, el herpes zóster es principalmente una enfermedad de los adultos. La infección anterior con VZV es un requisito previo para el desarrollo del zóster.  VZV establece una infección latente en los ganglios nerviosos durante la varicela, y el herpes zoster resulta cuando el virus latente se reactiva y reinfecta la piel. Antes de la introducción de la vacuna, se estimó que el zóster se desarrolló en algún momento en aproximadamente 10 a 20% de la población 

La vacuna a virus vivos atenuados contra la varicela se desarrolló en 1974 y era aceptada en 1995 por la FDA para la administración en niños sanos (>12 meses de edad) y adultos susceptibles a la varicela. Muchos estudios han demostrado la muy buena eficacia de la vacuna. El uso extendido de la vacuna en los Estados Unidos ha llevado a cambios importantes en la epidemiología de la infección. El propósito de esta revisión es resumir los más recientes e importantes resultados con respecto al impacto que el uso extendido de la vacuna contra la varicela ha causado en la epidemiología de las infecciones por varicela zoster en los niños.
 
Los datos del CDC de los Estados Unidos han mostrado un declive importante en la incidencia de varicela (76 a 87% de 1995 a 2000), con un descenso más pronunciado en los niños preescolares, así como una reducción en el número de hospitalizaciones para los casos de varicela. Sin embargo, como la proporción de niños en los Estados Unidos que han recibido la vacuna ha aumentado, ha habido varios informes recientes en que la efectividad de la vacuna era substancialmente mas baja que la esperada. En particular, se ha encontrado un aumento de varicela en niños que fueron vacunados antes de los 15 meses de edad, en los niños con asma, en aquéllos que recibieron la vacuna poco después (<28 días) de recibir la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) y en niños que recibieron la vacuna más de 3 años antes del desarrollo de enfermedad. 
 
Vacuna   

La  vacuna de la varicela a virus vivos atenuados (cepa Oka) se desarrolló en Japón por Takahashi en 1974. La vacuna era aceptada por la FDA en los Estados Unidos para la administración en niños sanos  (>12 meses de edad) y adultos susceptible a la varicela. Se recomienda una sola dosis de la vacuna para los niños entre 12 meses a  12 años de edad, y dos dosis separadas de al menos 1 mes para las personas más mayores de 12 años. La mayor complicación de la vacunación en niños sanos es principalmente un exantema asociado a la vacuna que ocurre en 7% de los vacunados dentro del mes de la  vacunación. Este exantema es sumamente leve en huéspedes  sanos; sin embargo potencialmente hay posibilidad de transmisión del virus de la vacuna a otros. 

Después de la inmunización activa contra la varicela, los niveles de anticuerpos son más bajos que después de la infección natural, aunque éstos anticuerpos han demostrado persistir en un número pequeño de niños sanos por mas de 20 años. Sin embargo, dado que la infección de la varicela salvaje es extensamente prevalente en la comunidad, es probable que en la mayoría de estos niños vacunados expuestos a otros niños con varicela se produzca un efecto boosted a través de esta exposición natural. La importancia de este efecto de mantener la inmunidad en una población es desconocida, dado que la vacuna no ha sido usada ampliamente como para hacer la reexposición natural en la mayoría de los países. 
 
La Academia Americana de Pediatría ha extendido sus recomendaciones para el uso de la vacuna de la varicela incluyendo a algunos niños inmunocomprometidos (como niños asintomáticos infectados con VIH) y la de incluir el uso de la vacuna en forma profiláctica postexposición. Watson et al. encuentra que la vacuna es eficaz en un 95% previniendo la enfermedad cuando es administrada dentro de las 36 horas después de la exposición al virus. 

Artículo comentado por el Dr. Edgardo Checcacci, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Pediatría.