Deberíamos plantearnos algunos interrogantes que, si pudiésemos responderl, nos permitirían actuar con mayor seguridad. Por ejemplo: cuándo darlos, a quién, porqué, cuáles son los objetivos, qué dosis usar y cuánto tiempo usarlos. De esta manera iremos sorteando algunas barreras, como las que planteó el Dr. Bray y que aquí resumo
- Creencia errónea por parte del público y de muchos profesionales de la salud, que la obesidad es un problema de "falta de voluntad"
- Creencia errónea que la recuperación del peso al suspender los fármacos es una falla de la medicación; esto significa que se espera que el fármaco "cure" la obesidad, cosa que a nadie se le ocurriría pensar en el caso de otras enfermedades crónica como H. A., cierto tipo de hipercolesterolemia, psoriasis, asma o glaucoma
- Restricciones por parte de las autoridades
- Fondos escasos para la investigación
- Objetivos terapéuticos poco realistas
De todas maneras, como dice la Dra. Ryan, el profesional dispuesto a medicar deberá enfrentar un número de desafíos
En primer lugar, los profesionales se enfrentan con el desafío de transitar con seguridad el terreno regulatorio. La mayoría de los fármacos actualmente disponibles, permanecen en el grupo de sustancias controladas
El segundo desafío es que los médicos reciben demanda exagerada de medicación de parte de pacientes que no tienen riesgo de salud. Este fenómeno está estimulado por la fuerte presión social. El médico deberá considerar los riesgos de medicar contra los beneficios potenciales obtenidos por la pérdida de peso
El tercer desafío a considerar es la resistencia por parte del paciente a la toma de este tipo de medicamentos al comienzo del tratamiento o cuando han logrado el descenso de peso, por el estigma que pesa sobre las anfetaminas y sus derivados.
Published on September 30, 2001
Obesidad
Introducción a la Farmacoterapia de la Obesidad
Este es un tema que siempre despierta gran interés y muchas veces genera algunas polémicas; sin embargo día a día es mayor el consenso a favor de la utilización de fármacos en el paciente obeso.
Author: Dr. Norberto Pedevilla*
Deberíamos plantearnos algunos interrogantes que, si pudiésemos responderl, nos permitirían actuar con mayor seguridad. Por ejemplo: cuándo darlos, a quién, porqué, cuáles son los objetivos, qué dosis usar y cuánto tiempo usarlos. De esta manera iremos sorteando algunas barreras, como las que planteó el Dr. Bray y que aquí resumo
- Creencia errónea por parte del público y de muchos profesionales de la salud, que la obesidad es un problema de "falta de voluntad"
- Creencia errónea que la recuperación del peso al suspender los fármacos es una falla de la medicación; esto significa que se espera que el fármaco "cure" la obesidad, cosa que a nadie se le ocurriría pensar en el caso de otras enfermedades crónica como H. A., cierto tipo de hipercolesterolemia, psoriasis, asma o glaucoma
- Restricciones por parte de las autoridades
- Fondos escasos para la investigación
- Objetivos terapéuticos poco realistas
De todas maneras, como dice la Dra. Ryan, el profesional dispuesto a medicar deberá enfrentar un número de desafíos
En primer lugar, los profesionales se enfrentan con el desafío de transitar con seguridad el terreno regulatorio. La mayoría de los fármacos actualmente disponibles, permanecen en el grupo de sustancias controladas
El segundo desafío es que los médicos reciben demanda exagerada de medicación de parte de pacientes que no tienen riesgo de salud. Este fenómeno está estimulado por la fuerte presión social. El médico deberá considerar los riesgos de medicar contra los beneficios potenciales obtenidos por la pérdida de peso
El tercer desafío a considerar es la resistencia por parte del paciente a la toma de este tipo de medicamentos al comienzo del tratamiento o cuando han logrado el descenso de peso, por el estigma que pesa sobre las anfetaminas y sus derivados.