Primera Sesión Académica del Año 2010
Interculturalidad y Salud Medicina Intercultural
Fecha: Lunes 12 de abril a las 19 horas
Sede: Asociación Médica Argentina, Avenida Santa Fe 1171
Coordinador: Dr. Julio Arce
Expositor: Lic. Carlos Martínez Sarasola
La especie humana evolucionó desde los primitivos homínidos y desde siempre constituyó familias y comunidades que desarrollaron múltiples culturas, logrando sobrevivir y progresar en las más diversas latitudes, climas y geografías. Desde los antiguos cazadores-recolectores, pasando por los primeros agricultores, fueron derivándose los pueblos originarios que han llegado a nuestros días, a pesar de las adversidades naturales, a las conquistas por otros grupos humanos, a la explotación e incluso a intentos de aniquilamiento por parte de los dominadores. Es así que de la alimentación original de nuestros pueblos patagónicos fue derivándose la actual cocina sureña autóctona.
Los conquistadores españoles y portugueses, como casi todas las naciones dominantes, vieron a los nativos como seres inferiores y pasibles de ser esclavizados y explotados, lo cual llevó a una drástica reducción en la población, junto con las matanzas guerreras y sobre todo las pestes y plagas desconocidas en América: viruela, gripe, sarampión. Según las crónicas, la medicina de nuestros pueblos originarios estaba más avanzada que la de sus conquistadores, pese a lo cual fue con frecuencia perseguida, prohibida y penalizada, como también su idioma, como acción diabólica.
Sobreponiéndose a todo, las culturas originarias y sus medicinas demostraron una admirable capacidad de resiliencia, principalmente en el campo, la selva y la montaña, pero también en los suburbios y en las ciudades adonde migraron los paisanos en busca de trabajo y condiciones de vida supuestamente mejores. Mucha población consulta alternativa o simultáneamente tanto a la medicina hegemónica oficial como a los curadores populares, que tienen gran arraigo y disfrutan de la confianza de mucha gente. Los diagnósticos de empacho, mal de ojo, robo del alma, pasmo, susto y otros que resultan inexplicables para la ciencia occidental, son conceptos definidos y compartidos por los curadores y sus pacientes, quienes encuentran en ellos una empatía y una atenta escucha de sus problemas, además con frecuencia un alivio para sus males, con tratamientos tanto biológicos (plantas medicinales, manipulaciones, alimentos) como mágico-religiosos, seguramente liberadores de energías positivas del propio organismo del paciente. Este efecto benéfico se observa también en diversas creencias religiosas (curas sanadores, curaciones de palabra, imposición de manos, peregrinaciones a santuarios tanto religiosos como profanos: Ceferino, Difunta Correa, Gauchito Gil, Niña Santa y muchos otros).
Los niños aborígenes son seguramente los seres humanos más vulnerables, por su triple condición de niños, de pobres y de indígenas; sobre todo los que crecen en ciudades grandes, sometidos a la transculturación, a la influencia de culturas ajenas, a la distorsionante influencia de la vida urbana moderna, a la pérdida de sus valores tradicionales sin otros que los reemplacen. Ellos sufren el deterioro de su identidad, de su autoestima, de su ubicación social y laboral. Son necesarias acciones de recuperación cultural (idioma, arte, religión), escolar, laboral y social en general, tendientes a su inserción comunitaria y al refuerzo de su autoestima.
“Sabemos algo que el hombre blanco tal vez aprenda algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios” – Doña Herminia Huenchuleo Borda, Pillan Kushe (= mujer sabia mapuche).
Dr. Julio Arce
Entrada libre y gratuita
Informes e inscripción
