Noticias médicas

Publicado el 20 de agosto de 2007

Reforma sanitaria

Inglaterra: intiman a médicos a trabajar los fines de semana

Si no se atiende la petición, el sector privado atenderá la demanda.

REFORMA SANITARIA

EFE
LONDRES.- Los médicos de cabecera del Reino Unido han sido advertidos por el Gobierno de que deben estar dispuestos a abrir sus consultas hasta última hora de la tarde y en fines de semana si no quieren que se haga cargo de ellas el sector privado, según el diario británico The Times.

Gracias a la reforma aplicada en 2004 por el Ministerio de Sanidad, los médicos de cabecera pueden optar por no ofrecer sus servicios fuera de los días laborables y a última hora de la tarde o noche.

Aproximadamente un 90% de esos profesionales aprovecharon la oportunidad que se les ofrecía, por lo que el Servicio Nacional de Salud ha tenido que recurrir a médicos particulares y a empresas privadas del sector para cubrir esos huecos.

Esa reforma del Gobierno laborista ha sido fuertemente criticada, ya que dificulta el que los enfermos puedan ser atendidos fuera de las horas normales de consulta. Además, gracias a la misma, el sueldo anual medio de un médico de cabecera ha subido hasta 148.000 euros.

Pérdidas de tiempo y dinero

Antes de suceder a Tony Blair a la cabeza del Gobierno, Gordon Brown se comprometió a ocuparse del problema y cuenta con el apoyo de la Confederación de la Industria Británica, según la cual el año pasado se perdieron 3,5 millones de horas de trabajo en visitas al médico durante la jornada laboral, lo que supuso pérdidas de 1.480 millones de euros.

Las principales aseguradoras médicas británicas han recibido también un número reciente de quejas relacionadas con la falta de asistencia los fines de semana o a última hora de la tarde.

Una carta enviada por Mark Britnell, director de Contrataciones del Ministerio de Salud a las diversas organizaciones locales del Servicio Nacional de Salud las conmina a mejorar la atención de las consultas.

En ella se sugiere la posibilidad de contratar los servicios de proveedores privados para reemplazar a los médicos de cabecera de la sanidad pública.

La carta ha enfurecido a la Asociación Médica Británica, que asegura, citando un estudio llevado a cabo por el propio Gobierno, que un 84 por ciento de los pacientes están satisfechos con los servicios que prestan actualmente los médicos de cabecera.

Defensa del sistema público

Mientras tanto, el líder de la oposición conservadora, David Cameron, tratará de recuperar la iniciativa política iniciando una campaña contra los cierres de hospitales previstos por el Gobierno y en defensa del Servicio Nacional de Salud.

"Creemos que el hospital general de distrito es un elemento absolutamente clave del Servicio Nacional de Salud", declaró Cameron a la BBC.

Según Cameron, los ciudadanos han pagado sus impuestos para que mejore ese servicio y no comprenden por qué el Gobierno quiere cerrar algunas alas de maternidad o de urgencias precisamente cuando aumentan los partos y las admisiones por accidente.