Artículos

Publicado el 22 de enero de 2008

Asociaciones

Infecciones respiratorias y accidentes cardiovasculares

Relación entre una infección respiratoria y el riesgo de IAM o ACV

Autor/a: Dres. Clayton TC, Thompson M, Meade TW.

Fuente: Eur Heart J. 2007 Dec 6; [Epub ahead of print]

Introducción

Existen varios estudios epidemiológicos que mostraron una relación entre las infecciones, particularmente las respiratorias y la tasa de enfermedades cardiovasculares. Los autores de este trabajo recurren a la base de datos IMS Disease Analyzer Mediplus. Respecto de estudios anteriores, ésta investigación tiene la ventaja de no restringir la edad de los pacientes y de incluir otros factores de riesgo.

Métodos

La base de datos IMS es ampliamente usada en investigación epidemiológica e incluye a dos millones de pacientes evaluados por 500 médicos generales aceptados sobre una selección basada en diversos criterios.

Casos y controles. Los casos debían estar registrados en la base de datos por un período mínimo de dos años previos a la fecha del diagnóstico. Para cada caso se agregó un control elegido al azar de la misma población.

Determinación de los factores de riesgo. Para el antecedente de una infección respiratoria reciente se consideró la existencia de síntomas o el diagnóstico de bronquitis aguda, tos productiva y neumonía.
Se registraron los siguientes factores de riesgo:
    Tabaquismo
    Dislipidemia
    Diabetes  
    Antecedentes familiares de enfermedad coronaria
    Presencia de enfermedad vascular periférica
    Presencia de enfermedad pulmonar obstructiva crónica
    Obesidad (determinada por el índice de masa corporal)
    Vacunación contra la gripe y el neumococo durante el último año

Resultados

Hubo 11.155 casos con diagnóstico de infarto de miocardio, de los cuales el 61% eran hombres con una edad promedio de 71 años y el 39% eran mujeres con una edad promedio de 79 años. Se registraron 9208 casos de accidente cerebrovascular de los cuales el 45% eran hombres con una edad promedio de 76 años y el 55% eran mujeres con una edad promedio de 81 años.
Tanto para el infarto de miocardio como para el accidente cerebrovascular el 13% ocurrió durante el mes de enero (invierno europeo).

Infección respiratoria. En total, se produjeron 934 (8,4%) infartos de miocardio con infecciones respiratorias ocurridas en el mes precedente comparados con 736 (6.6%) infartos de miocardio en los controles. Se observó una fuerte evidencia de un riesgo aumentado de infarto de miocardio inmediatamente después de la infección, que se redujo a lo largo del tiempo (p< 0,001) de tal manera que el riesgo fue mínimo al término de un mes.

Después de realizar los ajustes para otros factores de riesgo, el coeficiente de riesgo (odds ratio) de infarto de miocardio dentro de los 7 días de la infección fue de 2,10 (95% CI 1,38–3,21), mientras que entre el segundo y el tercer mes y entre los 3 meses y el año, el coeficiente de riesgo fue 1,16 (95% CI 0,92–1,47) y 1,08 (95% CI 0,94–1,23), respectivamente. El riesgo más alto se observó dentro de los 3 días posteriores a la infección (coeficiente de riesgo 3,75 [95% CI 1,86–7,56]).

El índice de masa corporal resultó ser un factor significativo de riesgo de infarto de miocardio con un coeficiente de riesgo de 1,17 (95% CI 1,11–1,23) por cada aumento de 5 kg/m2, pero este factor tuvo escaso impacto en la relación la infección respiratoria/infarto de miocardio. El sexo, la edad y los otros factores de riesgo tampoco influyeron en la relación infección respiratoria/infarto de miocardio.

Se observaron 855 (9,3%) episodios de accidente cerebrovascular relacionados con la infección respiratoria comparados con 735 (8,0%) controles. La relación entre los tiempos que separaron a la infección respiratoria y la tasa de aparición del accidente cerebrovascular fue similar a la observada con el infarto de miocardio. Nuevamente se observó que el mayor riesgo de accidente cerebrovascular se produjo dentro de los 3 días siguientes a la infección respiratoria. A diferencia del infarto de miocardio, no se observó relación entre el índice de masa corporal y el riesgo de accidente cerebrovascular.

Los factores de riesgo no afectaron la relación infección respiratoria/accidente cerebrovascular. Las vacunaciones no tuvieron relación con el riesgo de infarto de miocardio ni de accidente cerebrovascular.

Conclusiones

Existe una evidencia irrefutable de una fuerte asociación entre la infección respiratoria y el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular. Estudios anteriores mostraron que los antibióticos no modifican esta relación, probablemente por tratarse de infecciones a predominio viral y porque estos agentes se comienzan a administrar una vez que el cuadro ya se instaló y se produjo la respuesta inflamatoria.

Sobre la base de estas observaciones, todas las medidas destinadas a reducir y prevenir las infecciones respiratorias, particularmente durante los meses del invierno, pueden producir un beneficio sustancial.