Antecedentes:
Las infecciones en la infancia podrían proteger contra la expresión de la atopía. Los geohelmintos se encuentran entre las infecciones más prevalentes de la infancia y podrían contribuir a disminuir la prevalencia de la enfermedad alérgica reportada en áreas rurales del trópico.
Objetivo:
Se intentó establecer si las infecciones por geohelmintos protegen contra la atopía y establecer si esta protección depende de la cronicidad de la infección.
Métodos:
Se investigó el riesgo de atopía (medido a partir de la reactividad de las pruebas cutáneas para alergenos) asociado con infecciones activas por geohelmintos (medidas a partir de la presencia de huevos en las muestras de materia fecal) o con infecciones crónicas por geohelmintos (medidas a partir de niveles altos [3564 IU/mL] de IgE sérica total o por la presencia de anticuerpos de IgG4 detectables contra Ascaris lumbricoides ). Se realizó un estudio transversal sobre una muestra representativa de niños en edad escolar que asistían a escuelas rurales en la Provincia de Pichincha, en Ecuador.
Resultados:
Se examinó un total de 2.865 niños entre 5 y 19 años en 55 escuelas. La infección activa con cualquier geohelminto y las infecciones con A lumbricoides o Anquilostoma duodenale estuvieron asociadas con efectos protectores significativos contra la prueba de reactividad cutánea a los alergenos. Los niños con niveles altos de IgE total o con anticuerpos IgG4 anti-A lumbricoides también estuvieron protegidos contra la prueba de reactividad cutánea y los efectos de protección IgE o anti-A lumbricoides IgG4 altos y/o infecciones activas por geohelminto fueron estadísticamente independientes.
Conclusión:
Las infecciones activas por parásitos geohelmintos y la presencia de marcadores serológicos de infecciones crónicas (altos niveles de IgE sérico total o IgG4 anti-A lumbricoides) son factores protectores independientes contra la prueba de reactividad cutánea a los alergenos en niños en edad escolar que viven en una región rural endémica del trópico.