Un amplio estudio epidemiológico de la Agencia de Salud Pública de Canadá indica que la tasa de suicidio en estas mujeres es un 73% más elevada que en la población general
Un amplio estudio epidemiológico canadiense, llevado a cabo por la Agencia de Salud Pública del país, radicada en Ottawa, confirma los resultados de investigaciones precedentes en el sentido de que los implantes mamarios no se asocian a un mayor riesgo de cáncer o de otras patologías graves, pero sí a un índice de suicidio superior a la media en estas mujeres.
Los investigadores se basaron en los datos de más de 24.500 mujeres que recibieron un implante mamario entre 1974 y 1989 y más de 15.800 mujeres que fueron intervenidas con otro tipo de cirugía plástica en el mismo periodo. Los resultados mostraron que ambos grupos presentaron en torno a un 25% de menor posibilidad de morir de cáncer, al igual que de morir de patología coronaria o de otras enfermedades graves.
Sin embargo, las mujeres con implantes mamarios tuvieron un 73% de mayores posibilidades de cometer suicidio en comparación con la población general, mientras que en las intervenidas de otra cirugía plástica la tasa era también más elevada. En todo caso el aumento del riesgo no fue “dramático”, ya que sólo se dieron 58 casos en más de 24.500 mujeres con implantes mamarios.
Los autores de este artículo, aparecido en “American Journal of Epidemiology”, recuerdan que estudios anteriores han identificado una baja autoestima y tasas elevadas de depresión y de otros trastornos psiquiátricos entre las mujeres que optaron por aumentar el volumen de sus senos. Por todo ello recomiendan que los cirujanos plásticos deriven a sus pacientes a consultas especializadas cuando sospechen un riesgo elevado de trastorno psiquiátrico o de suicidio.
American Journal of Epidemiology 2006;164:334-341