Introducción
En México, la hipertensión afecta a más de 9 millones de adultos y se espera que esa cifra vaya en aumento en la medida que ascienda la tasa de obesidad. La hipertensión aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de accidentes cerebrovasculares pero, a pesar de disponer de fármacos efectivos, los autores afirman que en México el tratamiento es subóptimo, con variantes según las zonas. La falta de seguro de salud ha sido identificada como un obstáculo importante para el tratamiento antihipertensivo. El programa Seguro Popular recientemente implementado en México, que hacia 2010 se extenderá a todas las personas sin seguro (cerca de 50 millones) puede aumentar el acceso al tratamiento de la hipertensión, y potencialmente mejorar los resultados en salud. El Seguro Popular ofrece 249 intervenciones, incluyendo el diagnóstico y el tratamiento de la hipertensión, beneficiándose con el mismo las personas sin seguro. Sin embargo, la ley prioriza la afiliación de las familias pobres de zonas con carencias elevadas, como así de las personas que viven en zonas rurales y grupos indígenas. También las familias con mayor expectativa de altos costos en cuidados sanitarios. El programa ha sido diseñado para comenzar en comunidades donde los servicios de salud están suficientemente equipados para brindar los servicios incluidos en el seguro. En la zonas de bajos ingresos y rurales, los factores relacionados con el suministro pueden impedir la efectividad del programa en cuanto a aumentar el acceso al tratamiento de la hipertensión arterial.
Los autores evaluaron si el Seguro Popular es suficiente para aumentar la cobertura del tratamiento antihipertensivo o si posee un efecto mayor en áreas con mayor cantidad de profesionales que trabajen dentro del sistema. También determinaron el efecto independiente que posee la cantidad de profesionales de la salud sobre el programa asegurador. La cantidad inadecuada de prestadores de la salud ha sido relacionada con malos resultados sanitarios. La inclusión en este análisis de la cantidad de profesionales de la salud tiene también su importancia, dado que la extensión del Seguro Popular no es arbitraria, lo que hace más difícil identificar el efecto independiente del programa de seguros.
Los autores examinaron la asociación entre el Seguro Popular y la cobertura del tratamiento antihipertensivo y el control de la presión arterial entre los hipertensos adultos. La cobertura fue definida como la fracción de personas necesitadas de tratamiento que usaron el Programa. El factor mediador o moderador de la relación entre el Seguro Popular y el tratamiento antihipertensivo y el control de la presión arterial medido por los autores fue el aporte de profesionales de la salud (cantidad de médicos y de enfermeras cada 1000 personas). Ellos postularon que el Seguro Popular podría ser un predictor importante de cobertura de ambos profesionales y que podría afectar en forma diferente la atención de la hipertensión, acorde con el nivel de disponibilidad de prestadores de salud.
México posee un programa nacional de hipertensión para toda la población, cuyo objetivo es aumentar la detección y el tratamiento, brindar educación médica y entrenar a profesionales de la salud. Las personas sin seguro pueden comprar fármacos antihipertensivos a través del programa y los médicos que los prescriben pueden recibir un pago nominal. Dado que el objetivo principal del programa es la detección, los autores afirman que es imposible que pueda afectar significativamente su capacidad para separar el efecto del Seguro Popular sobre la cobertura del tratamiento antihipertensivo.
Material y método
Participaron 4.032 adultos hipertensos (2967 sin seguro y 1065 asegurados): 1065 adultos no asegurados se compararon con 1065 adultos asegurados a través del Seguro Popular, un programa destinado a extender la cobertura del seguro de salud a las personas sin seguro de México.
Las principales mediciones fueron la cobertura del tratamiento antihipertensivo y la cobertura del tratamiento antihipertensivo con control de la presión arterial.
Resultados
Las tasas de tratamiento para la hipertensión variaron según la condición de asegurado o no asegurado y la disponibilidad de profesionales de la salud dada por el programa. Los adultos hipertensos asegurados a través del Seguro Popular tuvieron mayor probabilidad significativa de recibir tratamiento antihipertensivo (riesgo relativo: 1,50) y de recibir tratamiento antihipertensivo con control de la presión arterial (riesgo relativo 1,35). Luego del ajuste de las covariables se comprobó que un predictor importante de tratamiento antihipertensivo fue el mayor aporte de profesionales de la salud en zonas con cobertura dada por el Seguro Popular (1,49).
Comentario
Los hallazgos del estudio, dicen los autores, muestran que entre las personas con cobertura del Seguro Popular¾un programa para extender el seguro de salud a todas las familias sin seguro de México¾las tasas de tratamiento antihipertensivo con control de la presión arterial fueron mayores que entre las personas sin seguro. Por otra parte, dicho seguro es más efectivo en zonas donde la relación entre la cantidad de profesionales de la salud y número de pacientes es mayor.
Se espera que para cada familia, el Seguro Popular aumente la asignación media de recursos públicos destinada a la Seguridad Social de 268 dólares en 2001 (relacionado con una canasta familiar de $4.032) a $677 en 2010. La prevención secundaria de enfermedades cardiovasculares debido a las mayores tasas de tratamiento y control puede compensar los costos de la extensión de la cobertura. En 2005, casi la sexta parte de los adultos de México (cerca de 50 millones de personas) elegibles para estar asegurados por el Seguro Popular tenían hipertensión.
Existen similitudes y diferencias entre los resultados hallados por los autores y los de las investigaciones anteriores. La tasa de tratamiento antihipertensivo en México (45,7%) es comparable a la de Estados Unidos (58.4%) pero la tasa de hipertensión controlada en México (8,9%) es significativamente inferior a la de Estados Unidos (31.0%). Nuestros resultados, dicen los autores, concuerdan con otras investigaciones que muestran un impacto positivo del Seguro Popular como así con los estudios que muestran una relación estrecha entre la condición de asegurado o no y la cobertura del tratamiento.
El Seguro Popular fue diseñado para comenzar en comunidades donde los servicios de salud estaban suficientemente equipados para brindar las intervenciones incluidas en el paquete asegurador. Los autores comprobaron que el mayor impacto del Seguro Popular se notó en esas comunidades. Este hallazgo también coincide con muchas investigaciones que asocian el resultado positivo en salud con la disponibilidad de profesionales de la salud. A diferencia de otros estudios, “nuestros resultados no indican un efecto independiente del suministro de profesionales de la salud sobre el tratamiento de la hipertensión.” Esto podría deberse, explican, a que las variaciones en los factores relacionados con la suministro son insuficientes para capturar un efecto en las zonas con alta afiliación al Seguro Popular. También es posible que la cobertura del seguro tenga una relación más directa con el tratamiento antihipertensivo en México que con el aporte de médicos o enfermeras. El hecho de haber hallado una relación positiva y significativa entre el Seguro Popular y el suministro de profesionales médicos con la cobertura de tratamiento antihipertensivo indica que el seguro solo no es suficiente. Es más. Dicen, “nuestros resultados indican que el Seguro Popular posee un impacto mayor sobre la cobertura del tratamiento antihipertensivo cuando la relación entre el número de profesionales y pacientes es mayor.