Un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital de Niños de Arkansas, EE.UU., desarrolló una estrategia educativa orintada hacia los padres de pacientes pediátricos y sus médicos para reducir el uso imprudente de antibióticos.
La intervención fue conducida en 5 prácticas pediátricas en el estado de Arkansas durante un período de 9 meses. Los investigadores emplearon un cuestionario para medir los datos iniciales sobre las actitudes de los padres acerca de los antibióticos y los hábitos prácticos de los médicos.
Durante 36 semanas seguidas, fue proyectado en las salas de espera una videofilmación sobre el uso juicioso de los antibióticos. La filmación seguía un guión estándar basado en las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría; del material audiovisual participaron los médicos y sus grupos de trabajo en carácter de actores. La película fue empleada durante la semana 2 y la semana 36, luego fueron medidas de vuelta las actitudes de los padres. Luego de la semana inicial, los investigadores entregaron a los médicos y a sus grupos de trabajo una revisión estándar realizada durante el servicio de las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría sobre el uso juicioso de los antibióticos. Una enfermera que formó parte del equipo de trabajo fue la encargada de seleccionar a los pacientes, administrar los cuestionarios y revisar los datos en cada lugar.
Los resultados evidenciaron que los padres que fueron expuestos al mensaje audiovisual tuvieron una inclinación significativamente menor a requerir antibióticos para tratar las infecciones virales, aunque los investigadores observaron que, en contraposición al método comunicacional empleado, los panfletos entregados de manera pasiva no fueron leídos y los médicos no modificaron significativamente la prescripción de antibióticos.
A partir de estos resultados, los investigadores creen que algunas herramientas de educación pasiva orientadas a los padres resultan efectivas para modificar las actitudes de estos últimos hacia el uso de antibióticos. A pesar de que los médicos culpan a los padres y reclaman por el abuso de antibióticos que realizan los mismos, el estudio reveló que el cambio en la actitud de los padres no está asociado con los cambios en los índices de prescripción. Finalmente, los cambios en los hábitos de los padres podrían ser necesarios pero no parecen ser suficientes para modificar los patrones de prescripción antimicrobiana.