Antecedentes Las personas obesas o con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer reflujo gastroesofágico. No se ha demostrado la existencia de una asociación entre el índice de masa corporal (IMC) – el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la estatura en metros – y los síntomas de reflujo gastroesofágico en las personas con un peso normal.
Métodos En el año 2000, utilizamos un cuestionario complementario para determinar la frecuencia, intensidad y duración de los síntomas de reflujo gastroesofágico en participantes elegidas aleatoriamente en el Nurses' Health Study (estudio sobre la salud de las enfermeras).
Tras dividir a las mujeres por categorías en función de su IMC en el año 1998, empleamos modelos de regresión logística para estudiar la asociación entre el IMC y los síntomas de reflujo gastroesofágico.
Resultados De las 10.545 mujeres que rellenaron el cuestionario (tasa de respuestas: 86%), 2310 (el 22%) refirieron síntomas al menos una vez a la semana y 3419 (el 55% de las que presentaron algún síntoma) describieron su sintomatología como de intensidad moderada. Observamos una relación de dependencia directa entre el aumento del IMC y la frecuencia de los síntomas de reflujo (p de variables múltiples para la tendencia <0,001).
En comparación con las mujeres que tenían un IMC de 20,0 a 22,4, las razones de probabilidad de variables múltiples para los síntomas frecuentes fueron 0,67 (intervalo de confianza del 95%: 0,48 a 0,93) para un IMC menor de 20,0, 1,38 (intervalo de confianza del 95%: 1,13 a 1,67) para un IMC de 22,5 a 24,9, 2,20 (intervalo de confianza del 95%: 1,81 a 2,66) para un IMC de 25,0 a 27,4, 2,43 (intervalo de confianza del 95%: 1,96 a 3,01) para un IMC de 27,5 a 29,9, 2,92 (intervalo de confianza del 95%: 2,35 a 3,62) para un IMC de 30,0 a 34,9 y 2,93 (intervalo de confianza del 95%: 2,24 a 3,85) para un IMC de 35,0 o más.
Incluso en las mujeres con un IMC basal normal, un aumento del IMC mayor de 3,5, en comparación con la ausencia de cambios en el peso, se asoció con un incremento del riesgo de síntomas frecuentes de reflujo (razón de probabilidad: 2,80; intervalo de confianza del 95%: 1,63 a 4,82).
Conclusiones El IMC se asocia con los síntomas de reflujo gastroesofágico tanto en las mujeres con peso normal como en las mujeres con sobrepeso. Cualquier aumento de peso, aun los moderados en personas de peso normal, puede causar síntomas de reflujo o exacerbar los existentes.
***
En las mujeres
Confirman que el sobrepeso causa reflujo
BOSTON (Reuters).- Si usted es mujer, incluso unos pocos kilos de más pueden aumentar su riesgo de padecer reflujo ácido, según un estudio realizado en Estados Unidos.
Durante años, los médicos tuvieron evidencias de que el peso excesivo podía provocar acidez estomacal y otros síntomas de la enfermedad de reflujo gastroesofágico, que se produce cuando los contenidos del estómago son regurgitados.
El nuevo estudio, publicado en la revista New England Journal of Medicine y realizado entre 10.545 enfermeras, mostró correlación incluso entre los aumentos de peso leves y el reflujo. Así, una mujer de 1,58 metros que pesa entre 56 y 62 kilos tiene un 38% más de posibilidades de padecer reflujo que una mujer de esa altura y entre 50 y 55 kilos.
No obstante, todos estos pesos están dentro del rango normal. Entre los 62 y los 87 kilos, el riesgo aumenta más de dos veces, mientras que para una persona de 87 kilos el peligro casi se triplica, según los resultados del estudio dirigido por Brian Jacobson, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston.
Factores como la dieta, el tabaquismo y la diabetes no parecieron influir en el riesgo de reflujo. Jacobson dijo que la investigación probablemente pueda aplicarse a hombres, aunque señaló que no podía asegurarlo sin datos reales.
Sin embargo, la condición puede revertirse. Si una mujer de 1,68 metros que pesa 68 kilos pierde 11 kilos, reducirá alrededor de un 40% su riesgo de padecer síntomas frecuentes de reflujo, según manifestó Jacobson durante una entrevista.
La condición afecta a entre el 20 y el 30% de los adultos por lo menos una vez por semana y, en los casos severos, puede causar asfixia por las noches y conducir al cáncer.
Gene Emery
LA NACION | 02.06.2006 | Página 15 | Ciencia/Salud
Publicado el 31 de mayo de 2006
Asociación
IMC y síntomas de reflujo gastroesofágico en las mujeres
Estudio en mujeres que evalúa el riesgo de RGE
Fuente: Body-Mass Index and Symptoms of Gastroesophageal Reflux in Women
Antecedentes Las personas obesas o con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer reflujo gastroesofágico. No se ha demostrado la existencia de una asociación entre el índice de masa corporal (IMC) – el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la estatura en metros – y los síntomas de reflujo gastroesofágico en las personas con un peso normal.
Métodos En el año 2000, utilizamos un cuestionario complementario para determinar la frecuencia, intensidad y duración de los síntomas de reflujo gastroesofágico en participantes elegidas aleatoriamente en el Nurses' Health Study (estudio sobre la salud de las enfermeras).
Tras dividir a las mujeres por categorías en función de su IMC en el año 1998, empleamos modelos de regresión logística para estudiar la asociación entre el IMC y los síntomas de reflujo gastroesofágico.
Resultados De las 10.545 mujeres que rellenaron el cuestionario (tasa de respuestas: 86%), 2310 (el 22%) refirieron síntomas al menos una vez a la semana y 3419 (el 55% de las que presentaron algún síntoma) describieron su sintomatología como de intensidad moderada. Observamos una relación de dependencia directa entre el aumento del IMC y la frecuencia de los síntomas de reflujo (p de variables múltiples para la tendencia <0,001).
En comparación con las mujeres que tenían un IMC de 20,0 a 22,4, las razones de probabilidad de variables múltiples para los síntomas frecuentes fueron 0,67 (intervalo de confianza del 95%: 0,48 a 0,93) para un IMC menor de 20,0, 1,38 (intervalo de confianza del 95%: 1,13 a 1,67) para un IMC de 22,5 a 24,9, 2,20 (intervalo de confianza del 95%: 1,81 a 2,66) para un IMC de 25,0 a 27,4, 2,43 (intervalo de confianza del 95%: 1,96 a 3,01) para un IMC de 27,5 a 29,9, 2,92 (intervalo de confianza del 95%: 2,35 a 3,62) para un IMC de 30,0 a 34,9 y 2,93 (intervalo de confianza del 95%: 2,24 a 3,85) para un IMC de 35,0 o más.
Incluso en las mujeres con un IMC basal normal, un aumento del IMC mayor de 3,5, en comparación con la ausencia de cambios en el peso, se asoció con un incremento del riesgo de síntomas frecuentes de reflujo (razón de probabilidad: 2,80; intervalo de confianza del 95%: 1,63 a 4,82).
Conclusiones El IMC se asocia con los síntomas de reflujo gastroesofágico tanto en las mujeres con peso normal como en las mujeres con sobrepeso. Cualquier aumento de peso, aun los moderados en personas de peso normal, puede causar síntomas de reflujo o exacerbar los existentes.
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En las mujeres
Confirman que el sobrepeso causa reflujo
BOSTON (Reuters).- Si usted es mujer, incluso unos pocos kilos de más pueden aumentar su riesgo de padecer reflujo ácido, según un estudio realizado en Estados Unidos.
Durante años, los médicos tuvieron evidencias de que el peso excesivo podía provocar acidez estomacal y otros síntomas de la enfermedad de reflujo gastroesofágico, que se produce cuando los contenidos del estómago son regurgitados.
El nuevo estudio, publicado en la revista New England Journal of Medicine y realizado entre 10.545 enfermeras, mostró correlación incluso entre los aumentos de peso leves y el reflujo. Así, una mujer de 1,58 metros que pesa entre 56 y 62 kilos tiene un 38% más de posibilidades de padecer reflujo que una mujer de esa altura y entre 50 y 55 kilos.
No obstante, todos estos pesos están dentro del rango normal. Entre los 62 y los 87 kilos, el riesgo aumenta más de dos veces, mientras que para una persona de 87 kilos el peligro casi se triplica, según los resultados del estudio dirigido por Brian Jacobson, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston.
Factores como la dieta, el tabaquismo y la diabetes no parecieron influir en el riesgo de reflujo. Jacobson dijo que la investigación probablemente pueda aplicarse a hombres, aunque señaló que no podía asegurarlo sin datos reales.
Sin embargo, la condición puede revertirse. Si una mujer de 1,68 metros que pesa 68 kilos pierde 11 kilos, reducirá alrededor de un 40% su riesgo de padecer síntomas frecuentes de reflujo, según manifestó Jacobson durante una entrevista.
La condición afecta a entre el 20 y el 30% de los adultos por lo menos una vez por semana y, en los casos severos, puede causar asfixia por las noches y conducir al cáncer.
Gene Emery
LA NACION | 02.06.2006 | Página 15 | Ciencia/Salud