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Publicado el 28 de marzo de 2006

Signos radiológicos

Imágenes torácicas en el síndrome respiratorio agudo severo

Los estudios por imágenes brindan información importante para el diagnóstico, el manejo y el control del SARS.

Autor/a: Dres. Sheung-Fat Ko, MD, Tze-Yu Lee, MD, Chung-Cheng Huang, MD, Yu-Fan Cheng, MD

Fuente: Radiology 2004;233:173-181

El síndrome respiratorio agudo severo (SARS) es una enfermedad infecciosa causada por un coronavirus. Luego que la Organización Mundial de la Salud declaró un alerta global de SARS en marzo de 2003, se produjo una propagación del SARS que luego continuó por un período no menor a 4 meses, con 8437 casos reportados, 813 muertes y 28 países afectados, especialmente Asia y en una zona mayor de Toronto, Canada. Este broque de SARS alcanzó a Taiwán hacia la finalización de abril de 2003. El 11 de julio de ese año, en Taiwán ya se habían informado 671 casos de SARS, de los cuales murieron 84.

Durante el brote mundial, los estudios por imágenes brindaron una información importante para el diagnóstico, el manejo y el control del SARS. En las radiografías o las tomografías computarizadas de tórax, el SARS se manifiesta en forma típica como una enfermedad unilateral o bilateral del espacio-aire periférica, con una progresión rápida. Luego del alta hospitalaria, un porcentaje pequeño de pacientes presenta un patrón fibroso en el seguimiento tomográfico y radiográfico.

Aunque los investigadores de dos de los trabajos últimos comprobaron que las superficies grandes de opacidad con broncograma aéreo en ambos pulmones indicaban un mal pronóstico y que el SARS con consolidación bilateral tenía una evolución clínica más prolongada, los datos sobre implicancias pronósticas de los signos radiográficos siguen siendo limitados.

Objetivo

Evaluar en forma retrospectiva las implicancias pronósticas de los hallazgos radiográficos en el SAR.

Material y métodos

Luego de la selección final, 52 pacientes cumplían con los criterios clínicos y epidemiológicos de la OMS para la definición de caso probable de SARS, identificados durante el brote. Se consideró evidencia radiológica la aparecida dentro de los 10 días del período del brote.

Dos radiólogos revisaron los signos radiográficos de 52 pacientes con SARS, especialmente en las radiografías de frente, ya que las de perfil se tomaron en casos con imágenes dudosas en la proyección frontal. Se tomaron radiografías cada 2-3 días, hasta la resolución del cuadro. Todas las imagines radiográficas fueron procesadas en forma computarizada (FCR5000Plus; Fuji Photograph Film, Minato-Ku, Tokyo, Japan) con método estándar (70–75 kV, 3.2 mAs, distancia foco-película 100-cm en la proyección anteroposterior; 80–85 kV, 4 mAs, y 180-cm para la posteroanterior). Durante el brote, no se hicieron TC. Los campos radiográficos se dividieron en campos pulmonares y a su vez, superior, medio e inferior.

Se utilizó una escala de cuatro puntos para adjudicar puntaje de extensión a las lesiones relacionadas con el SARS, en cada zona; la suma de los puntos de cada zona constituyó el puntaje cumulativo. Se hizo la comparación de sexo, edad, comorbilidades, tiempo de desarrollo de las lesiones, puntaje de lesión de cada radiografía, necesidad de ventilación mecánica y porcentaje de pulmón afectado, entre los pacientes fallecidos (n=20) y los supervivientes (n=32). Se hicieron los cálculos estadísticos preestablecidos.

Los pacientes fueron separados en dos grupos: mortalidad (20 pacientes) y supervivencia (32 pacientes).

Resultados

Los grupos de supervivencia y mortalidad no mostraron diferencias significativas con respecto al sexo, la duración de las lesiones relacionadas con el SARS, la progresión de las lesiones y el SARS. Los pacientes fallecidos eran significativamente mayores (media ± desviación estándar, 56,9 años ± 17,2 vs 40,4 años ± 16,6), tuvieron mayor frecuencia de comorbilidades pulmonares (9 de 20 vs 2 de 32), mayor puntaje de extensión lesional, de 7 o mayor (20 de 20 vs 5 de 32), compromiso de cuatro o más zonas pulmonares (17 de 20 vs 4 de 32), compromiso pulmonar bilateral (19 de 20 vs 14 de 32), necesidad de ventilación mecánica (18 de 20 vs 2 de 32) y mayor porcentaje de áreas afectadas (41,5% ± 16,4 ± 10,0) que los supevivientes. 

Discusión

El SARS es una enfermedad extremadamente contagiosa y potencialmente fatal. Sus cuadros clínicos, hemograma y hallazgos de laboratorio y bioquímicos son bien conocidos como también se han establecido los predictores adversos como la edad avanzada (>60 años), la neutrofilia absoluta, la deshidrogenasa láctiva pico elevada, como así la diabetes y otras enfermedades (cardíaca, cáncer y enfermedad pulmonar obstructiva crónica). La tasa de mortalidad general de SARS es de 4 a 10%, pero para los mayores de 60 años puede elevarse 30 a 50%. En la presente serie, dicen los autores, los pacientes que fallecieron eran significativamente mayores (edad media, 56,9) que los que siguieron vivos, lo cual coincide con estudios previos.