Noticias médicas
/ Publicado el 30 de septiembre de 2001
Complicaciones neurológicas tras cirugía cardiaca
Imágenes por resonancia magnética del cerebro evaluando perfusión y difusión en pacientes con complicaciones neurológicas posteriores a cirugía cardiaca.
En los pacientes con síntomas neurológicos posteriores a cirugía cardiaca, las imágenes por resonancia magnética evaluando difusión son más sensibles al cambio isquémico que el escaneo por tomografía computada y pueden evidenciar patrones de infarto que podrían ayudar a la comprensión etiológica.
Fuente: Arch Neurol. 2001;58:571-576
Los investigadores revisaron todos los registros de los pacientes que padecieron cirugía cardiaca el año anterior al estudio y que, además, fueron sometidos a DWI y MRPI postoperatorias. Los síntomas neurológicos, los estudios vasculares, y el patrón de cambios isquémicos fueron registrados. Las lesiones isquémicas agudas fueron clasificadas según tuvieran un patrón de infarto territorial, divisor de aguas o lagunar. Asimismo, los pacientes con infartos territoriales múltiples en diferentes distribuciones vasculares que no fueron explicadas por las lesiones vasculares oclusivas fueron clasificados como pacientes que padecen embolia múltiple.
Los resultados obtenidos evidenciaron que fueron 14 los pacientes sometidos a DWI y 4 los que padecieron MRPI. De los 14 pacientes, 10 sufrieron infartos agudos identificados por DWI, comparados con 5 de 12 pacientes identificados por tomografía computada. Ocho pacientes se presentaron con encefalopatía (asociada con déficit neurológico focal en 4), 4 con déficit focal solo, y 2 con ataques isquémicos transitorios y con síntomas fluctuantes. Entre los pacientes con encefalopatía, 7 de 8 tuvieron patrones de infarto que sugieren embolia múltiple, incluyendo a 3 de 4 pacientes con déficit neurológico no focal. Varios pacientes tuvieron patrones embólicos múltiples y divisorio de agua de isquemia combinados. Asimismo, los hallazgos de los estudios por MRPI fueron anormales en 2 de los 4 pacientes, evidenciando desigualdad entre difusión y perfusión; ambos pacientes padecieron tanto ataques de déficit fluctuante como isquémico transitorio, y sus condiciones mejoraron con la manipulación de la presión arterial.
El grupo investigador norteamericano arribó a la conclusión que en los pacientes con síntomas neurológicos posteriores a cirugía cardiaca, las DWI son más sensibles al cambio isquémico que el escaneo por tomografía computada y pueden evidenciar patrones de infarto que podrían ayudar a comprender la etiología. El patrón más común resultaron ser los infartos embólicos múltiples. La experiencia preliminar con MRPI sugiere que algunos pacientes tienen desigualdad persistente de difusión y perfusión tras la cirugía y podrían beneficiarse por medio de la intervención terapéutica.
Crea una cuentao
iniciar sesión para continuar con la lectura