Noticias médicas

/ Publicado el 20 de abril de 2003

Neumonía atípica

Identificaron el virus que causa la epidemia

A partir de ahora se podría desarrollar una vacuna

Científicos holandeses confirmaron ayer la identidad del agente causal del síndrome respiratorio agudo y severo (SARS, según sus siglas en inglés), del que ya se han reportado 3293 casos y 159 muertes en todo el mundo. Ya no hay duda de que esta forma atípica de neumonía es causada por un coronavirus desconocido hasta ahora, pariente de algunos de los virus que provocan el resfrío común.

"Con la identificación del agente causal hemos dado un paso crucial -dijo el doctor David Heymann, director ejecutivo del Departamento de Enfermedades Contagiosas de la Organización Mundial de la Salud (OMS)-. Podremos abandonar métodos como el aislamiento o la cuarentena y concentrarnos, agresivamente, en modernas estrategias de intervención que incluyan tratamientos específicos y, eventualmente, vacunación". Sin embargo, por el momento, hablar de un tratamiento específico o de una vacuna para el SARS es hablar de futuro.

Por el momento, la identificación del agente causal de esta forma atípica de neumonía y la secuenciación del genoma del virus, realizadas por investigadores canadienses y ahora confirmadas por integrantes de la red de laboratorios de la OMS, sólo han aportado en concreto los reactivos para el desarrollo de un test genético que permite confirmar el diagnóstico.

A partir de estos reactivos, "el próximo objetivo es formular una estrategia para el desarrollo de un test diagnóstico confiable, que pueda ser utilizado tanto en países desarrollados como en desarrollo", dijo ayer el doctor Klaus Stohr, coordinador de la red internacional de laboratorios de la OMS.

Un experimento simple

Confirmar que el nuevo coronavirus es efectivamente el causante de la enfermedad no requirió un sesudo experimento, sino más bien seguir paso a paso los llamados postulados de Koch -formulados hace más de 100 años por el científico que descubrió el bacilo de la tuberculosis-, que permiten determinar si un microorganismo determinado es el causante de una enfermedad.
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Esquemáticamente, los experimentos realizados en la Universidad Erasmus, en Rotterdam, Holanda, consistieron en infectar a tres grupos de monos: uno con coronavirus, otro con un metapneumovirus - también sospechado de causar la enfermedad- y el tercero con ambos virus. "Lo que observamos es que los animales infectados con el coronavirus desarrollaron la enfermedad", explicó el doctor Albert Osterhaus, a cargo de los experimentos.

Como destacó este investigador, tan sólo cinco semanas transcurrieron desde que la enfermedad fue reportada por primera vez y la confirmación de cuál es su agente causal.

Este veloz avance muy probablemente dé lugar a una mejora en el tratamiento y en la prevención de la enfermedad. Claro que habrá que esperar bastante más que semanas. En ese sentido, expertos conjeturan que sería más fácil obtener una vacuna que terapias específicas.

Mutaciones

Mientras los científicos se esfuerzan cada día en conocer un poco más este flamante enemigo, el virus del SARS sigue haciendo de las suyas. Y es en Hong Kong, más precisamente en el complejo habitacional Amoy Gardens, donde ha comenzado a mostrar su cara más fea. Allí, científicos de la universidad local han observado 300 pacientes con SARS en los que la enfermedad ha dado lugar a síntomas poco frecuentes.

Como informa la revista New Scientist, estos pacientes presentaron una tasa tres veces mayor de diarreas y dos veces mayor de internación en cuidado intensivo. "Actualmente estamos estudiando la secuencia genética del virus involucrado en estos casos. Por el momento, no se puede descartar una mutación", dijo el microbiólogo John Tam.

Un poco más cerca que Hong Kong, el temor a esta enfermedad está comenzando a alterar la vida cotidiana de Canadá. Ese país fue uno de los primeros en reportar pacientes con SARS fuera de Asia, y hasta la fecha ya se han notificado a la OMS 103 casos y 13 muertes por esta causa.

Allí, en un intento más de cerrarle el paso al virus, las autoridades sanitarias han pedido que se cumplan las cuarentenas ordenadas luego de que en una comunidad religiosa de Toronto unas 600 personas habrían estado expuestas al virus.