Un nuevo hallazgo científico podría cambiar para siempre los tratamientos contra las adicciones. Un grupo de neurólogos descubrió que una región del cerebro del tamaño de una moneda puede funcionar como un importante interruptor para la adicción a la nicotina. Según los expertos, si se desarrollan maneras de intervenir sobre esa estructura llamada ínsula los fumadores podrían dejar el vicio de un día al otro sin demasiado esfuerzo.
El descubrimiento, concretado por un grupo de neurólogos de la Universidad de Iowa, liderado por Nasir Naqvi, fue publicado en la revista estadounidense Science.
A los médicos les había llamado la atención que la mayoría de las personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular con daño en un sector del cerebro llamado ínsula dejaban de fumar de un momento al otro porque "ya no tenían deseo". En la investigación, los neurólogos examinaron a 69 fumadores con daño cerebral: de los 19 pacientes que habían sufrido lesiones en la ínsula, 12 había dejado el cigarrillo sin ningún esfuerzo.
"La ínsula es un punto crítico del cerebro en lo vinculado a la adicción a nicotina. Y aún se debe investigar si tiene un papel en el alcoholismo y la drogadicción", indicó Naqvi. Ese sector del cerebro había sido asociado desde hace años a los sentimientos y las emociones. La posibilidad de que esté vinculado también a las adicciones es absolutamente novedosa. Por eso los expertos avivan la esperanza de que este nuevo estudio abra el camino hacia algún tipo de droga que, al actuar sobre la ínsula, suprima para siempre el deseo de fumar.
Los neurólogos contaron que fue el caso de un sobreviviente a un derrame cerebral el que inspiró la investigación. "Nathan (así lo llamaron) nos contó de manera muy natural que su cuerpo había olvidado la urgencia de fumar justo después de su derrame cerebral. Afirmó que fumaba dos atados diarios y, tras el accidente, simplemente se olvidó de su adicción sin antojos, sin parches de nicotina y sin el deseo consciente de abandonar el vicio", contaron. "Fue como un interruptor que se apagó", expresó el doctor Antoine Bechara, de la Universidad del Sur de California, quien escaneó los cerebros de 69 fumadores y ex fumadores para localizar con precisión el centro en cuestión.
Muchos especialistas en adicciones celebraban ayer en Europa y Estados Unidos la noticia, confiados en que la ínsula pueda tener un papel crucial en la adicción a otras sustancias. "Es un hallazgo fantástico", expresó la doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, quien ha investigado las rutas de las adicciones en el cerebro.
Según explicaron los científicos, la ínsula se encuentra en el lugar donde el cerebro transforma las reacciones físicas en sentimientos, tales como sentirse ansioso cuando el corazón se acelera. "Cuando esas reacciones son causadas por una sustancia particular, la ínsula podría actuar como algún tipo de cuartel general para los antojos", explicaron. La ilusión de poder actuar sobre él será el desafío que viene.
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ELPAIS.com - Sociedad - 25-01-2007
Los científicos hallan el vínculo entre cerebro, emociones y tabaco
El hallazgo es importante para diseñar nuevos tratamientos contra las adicciones
Científicos estadounidenses han descubieron que un área del cerebro relacionada con la emotividad y sentimientos está vinculada también con la adicción al tabaco, según un informe divulgado este jueves por la revista Science. Según investigadores de la Universidad del Sur de California y la de Iowa, el descubrimiento puede ayudar al diseño de nuevos tratamientos contra el tabaquismo y otras conductas adictivas.
Lesión en la estructura cerebral
Los científicos advirtieron que una lesión en una estructura cerebral profunda, la ínsula, cortaba de raíz las ansias de nicotina de los pacientes. "Debido a que es una estructura ligada con las emociones y los sentimientos, el hecho de que una lesión en la ínsula rompa un hábito adquirido, como el del cigarrillo, muestra que existe una estrecha relación entre el hábito y las emociones o los sentimientos", según Dama Dornsife, directora del departamento de Ciencias Neurológicas de la Universidad del Sur de California.
Esta es la primera vez que se investigan "lesiones cerebrales para estudiar la adicción a una droga entre los seres humanos", ha afirmado Nasir Naqvi, de la Universidad de Iowa.
La investigación estuvo inspirada por el caso de un paciente que fumaba cuarenta cigarrillos al día, hasta que su ínsula se dañó y dejó el tabaco de inmediato. "Mi cuerpo se olvidó de las ansias de fumar", explicó el hombre a los científicos. El estudio incluyó a 69 pacientes que habían sido fumadores antes de sufrir una lesión cerebral. En diecinueve de ellos el daño afectaba a la ínsula. Trece de estos últimos dejaron de fumar y los científicos admitieron que desconocían por qué los otros seis no.