Los investigadores compararon el ADN de 576 personas obesas con el de 646 individuos de peso normal. Identificaron así dos variantes del gen que influyen en la ganancia de peso. La versión del GAD 2 asociada a la obesidad también implica que sus portadores declaren tener altos niveles de apetito e incapacidad para controlarse a la hora de comer.
No obstante, los autores señalan que los factores genéticos no explican por sí solos los incrementos en las tasas de obesidad que se registran en el mundo. Pese a ello, consideran que los genes asociados a la obesidad proporcionan conocimiento de cara a desarrollar programas s preventivas y terapéuticos. Por ejemplo, los autores señalan que con la identificación de este gen podría desarrollarse un programa de cribado para identificar qué personas tienen un mayor riesgo de ser obesas en el futuro, y establecer individualmente medidas preventivas.
El GAD2 se encuentra en el cromosoma 10 y actúa acelerando la producción del neurotransmisor GABA. Cuando éste interactúa con otra molécula llamada neuropéptido Y en el núcleo paraventricular del hipotálamo, incrementa el apetito. Los portadores de la versión del GAD2 asociada a la obesidad tienen una forma más activa del gen que conduce a unos mayores niveles de GABA en el hipotálamo. Ello conlleva que estas personas coman más de lo normal.
Webs Relacionadas
Public Library of Science Biology
http://www.plosbiology.org/
Institut Pasteur de Lille
http://www.pasteur-lille.fr/fr/accueil/index.htm