El genoma viral pudo ser amplificado en 48 muestras (8,7 por ciento) de 34 pacientes (23 por ciento). Se encontraron adenovirus en treinta muestras, enterovirus en nueve, parvovirus en cinco, citomegalovirus en dos, y virus de Epstein-Barr en una.
En 29 de los 34 pacientes con una PCR con resultado positivo (85 por ciento) tuvo lugar un acontecimiento adverso cardíaco en un plazo de tres meses tras la obtención de la biopsia positiva, y 9 de los 34 pacientes experimentaron la pérdida del injerto debida a vasculopatía coronaria, fracaso crónico del injerto o rechazo agudo.
En 39 de los 115 pacientes con una PCR con resultado negativo (34 por ciento) tuvo lugar un acontecimiento adverso cardíaco en un plazo de tres meses después de la obtención del resultado negativo en la PCR. En ninguno de los pacientes de este grupo se produjeron pérdidas del injerto.
La probabilidad de pérdida del injerto fue 6,5 veces más elevada en los que presentaron unos resultados de la PRC positivos (P=0,006). La detección de adenovirus se asoció con una supervivencia del injerto considerablemente reducida (P=0,002).
En el estudio se incluyeron receptores de trasplante cardíaco de un día a 18 años de edad que estuvieran siendo estudiados por un posible rechazo o por una posible vasculopatía coronaria. Se valoraron especímenes de biopsia endomiocárdica en busca de evidencia de rechazo mediante la utilización de los criterios habituales y se analizó la presencia de virus mediante la reacción en cadena de la polimerasa.
El fundamento que esgrimen los autores se relaciona con el hecho de que la supervivencia de los receptores de aloinjertos cardíacos se ve limitada por el rechazo y la vasculopatía coronaria.