Dirige un nuevo instituto de investigación en Seúl, con 30 miembros de su antiguo equipo, pero ya no tiene licencia para investigar con células troncales embrionarias
El científico surcoreano Hwang Woo-suk, caído en desgracia a finales de 2005 acusado de falsear sus investigaciones con células madre embrionarias, vuelve al laboratorio pero para experimentar en otras líneas de investigación. Hwang debe hacer frente a los cargos de fraude y malversación en la realización de sus estudios en la Universidad Nacional de Seúl, después de que un comité científico del centro académico concluyera que “no se había encontrado evidencia alguna sobre la autenticidad de los logros publicados por este científico”, pionero de la clonación humana.
Hwang era considerado un héroe nacional en Corea del Sur por los descubrimientos de su equipo en este campo, que incluyen la primera clonación de un embrión humano y la extracción de células madre del mismo. Además, en 2005 dio a conocer al mundo el primer perro clonado, un afgano llamado Snuppy, concebido con la misma técnica empleada en la oveja Dolly. Posteriormente se demostró que este último avance era cierto, pero no así sus hallazgos con células troncales humanas.
Hwang dimitió como presidente de la Fundación Mundial de Células Madre, dejó la Universidad Nacional de Seúl, pidió perdón a sus compatriotas y asumió la responsabilidad por la investigación fraudulenta, pero también culpó a dos colaboradores de su equipo, por cambiar células madres de embriones clonados en su laboratorio por otras de embriones humanos comunes.
Ahora, su abogado ha manifestado que el científico ha abierto un centro de investigación biológica en Seúl, financiado con capital privado, en el que le acompañan 30 miembros de su antiguo equipo. Pero Hwang no podrá continuar con sus investigaciones con células madre embrionarias, ya que su licencia para hacerlo fue revocada.