Los autores del estudio, firmado por científicos de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), han analizado los datos relativos a 2.500 mujeres que han sido tratadas con la terapia.
Sus resultados indican que las mujeres con cardiopatía establecida aumentan su riesgo de infarto y muerte un 25% en su primer año bajo tratamiento con THS respecto a mujeres cardiópatas no tratadas con esta terapia.
Después de superado ese año de tratamiento, el riesgo cardiovascular disminuye significativamente.