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/ Publicado el 7 de diciembre de 2025

Nuevas estrategias nutricionales en patologías crónicas

HMB y proteínas de alta calidad para preservar y aumentar la masa muscular en pacientes complejos

El deterioro muscular impacta en la funcionalidad y el pronóstico de los pacientes con enfermedades crónicas. La suplementación con β-hidroxi-β-metilbutirato (HMB) y proteínas de alto valor biológico ha demostrado eficacia para preservar la masa muscular, mejorar la fuerza e inducir cambios favorables en la composición corporal.

Indice
1. Artículo
2. Referencias bibliográficas

El deterioro de la masa muscular representa una complicación frecuente en pacientes con enfermedades crónicas, lo que impacta significativamente en su calidad de vida, su capacidad funcional y el pronóstico clínico.

En este contexto, dos estrategias nutricionales han emergido con evidencia científica a su favor: la indicación de β-hidroxi-β-metilbutirato (HMB) y la suplementación con proteínas de alta calidad.​

HMB: mecanismos de acción y evidencia

El HMB es un metabolito del aminoácido esencial leucina, que ha demostrado propiedades anabólicas y anticatabólicas en el músculo esquelético. Su mecanismo de acción es multifactorial e incluye la activación de la vía mTOR (mechanistic target of rapamycin), la inhibición del sistema ubiquitina-proteasoma responsable de la degradación proteica y la estimulación de las células satélite musculares que participan en la regeneración tisular.​

Un metanálisis de metanálisis publicado en 2025 sintetizó 11 estudios con 41 conjuntos de datos y mostró que la suplementación con HMB aumenta significativamente la masa muscular (ES: 0,21; IC 95 %: 0,06-0,35; p=0,004), la masa libre de grasa (ES: 0,22; IC 95 %: 0,11-0,34; p<0,001) y el índice de fuerza muscular (ES: 0,27; IC 95 %: 0,19-0,35; p<0,001). Estos efectos fueron particularmente marcados en adultos mayores de 60 años y con intervenciones superiores a las 8 semanas.

Otro metanálisis específico en población mayor de 50 años, que incluyó 21 ensayos clínicos controlados con 1935 participantes, confirmó mejoras significativas en la masa magra (DMC: 0,28 kg; IC 95 %: 0,16-0,41), la fuerza de prensión (DMC: 0,54 kg; IC 95 %: 0,04-1,04) y la velocidad de marcha (DMC: 0,06 m/s; IC 95 %: 0,01-0,10).​

Un metanálisis de 2024 enfocado específicamente en pacientes con sarcopenia demostró que el HMB mejora significativamente la fuerza de prensión manual. Por ello, los autores concluyeron que el HMB representa una intervención prometedora para mejorar la fuerza muscular en esta población vulnerable.​

Por otro lado, en pacientes quirúrgicos, un metanálisis de 11 ensayos clínicos con 575 pacientes mostró que el HMB redujo significativamente la estancia hospitalaria (DM: -0,90 días; IC 95 %: -1,79 a -0,01; p=0,05) y las complicaciones posoperatorias (RR: 0,50; IC 95 %: 0,32-0,79; p=0,003).

En general y en promedio, la dosis de 3 g/día durante más de 12 semanas representa el esquema óptimo de suplementación con HMB. La administración fraccionada (dos veces al día) muestra mejor adherencia y efectividad que la dosis única diaria.

La cosuplementación con calcio potencia los efectos sobre la fuerza muscular, probablemente por el rol fundamental del calcio en la contracción muscular y la transmisión neuromuscular.​

No se han reportado efectos adversos significativos con estas dosis de hasta 3 g/día en períodos prolongados.​

Proteínas de alta calidad en la dieta y los suplementos

La ingesta proteica adecuada constituye un pilar fundamental para mantener la masa muscular y la función física, especialmente en poblaciones con enfermedades crónicas, que poseen una resistencia anabólica aumentada.​

En adultos mayores con sarcopenia, la dieta moderadamente alta en proteínas (1,2 g/kg/día) comparada con la ingesta estándar (0,8 g/kg/día) produce mejoras significativas en la fuerza muscular, reducción de la circunferencia de cintura y disminución de la masa grasa. Estas mejoras en la composición muscular incluyen reducción del tejido adiposo intermuscular y de la grasa subcutánea; por ende, se asume que el aumento de la ingesta proteica no solo previene la pérdida muscular, sino que también mejora la salud metabólica.​

En este contexto, es de destacar la suplementación con proteína como estrategia para apoyar a adultos mayores sarcopénicos o frágiles. Esta intervención aumenta significativamente la masa magra (DME: 0,982; IC 95 %: 0,228-1,736) y mejora los resultados funcionales (DME: 1,211; IC 95 %: 0,588-1,834). Los efectos son más pronunciados cuando la suplementación se combina con ejercicios de resistencia.

Aplicaciones clínicas del HMB y las proteínas de alta calidad

  • Enfermedad renal crónica (ERC): Contrario al paradigma tradicional de restricción proteica estricta, la evidencia reciente demuestra que mayor ingesta de proteína total, animal y vegetal, se asocia con menor mortalidad en pacientes con enfermedad renal crónica estadios 1-3 (HR: 0,88; IC 95 %: 0,79-0,98 para 1,00 vs 0,80 g/kg/día).
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): La sarcopenia afecta al 20-40 % de los pacientes con EPOC, reduciendo significativamente la fuerza muscular y la capacidad funcional. Si bien se requiere más investigación específica, las intervenciones nutricionales que combinan proteínas de alta calidad con HMB muestran potencial para mitigar el deterioro muscular en esta población.​
  • Cáncer y caquexia: Un ensayo clínico fase II (NOURISH) evaluó HMB/arginina/glutamina en pacientes con cáncer de pulmón avanzado sobre un programa estructurado de nutrición, ejercicio y control de síntomas. Aunque el estudio cerró prematuramente por baja adherencia (relacionada principalmente con la palatabilidad), los resultados sugieren que futuras investigaciones deben abordar la aceptabilidad del suplemento para maximizar su potencial en esta población vulnerable.​

La combinación de HMB con ejercicio de resistencia potencia sinérgicamente los resultados sobre composición corporal. El HMB no solo promueve hipertrofia muscular, sino que también atenúa el daño muscular inducido por el ejercicio, facilitando una recuperación más rápida. Este efecto dual —promueve el anabolismo mientras reduce el catabolismo— lo hace particularmente beneficioso para atletas en entrenamiento intenso y pacientes en rehabilitación.​

Resumen y conclusiones

El HMB y la suplementación con proteínas de alta calidad representan estrategias nutricionales basadas en evidencia para preservar y aumentar la masa muscular en pacientes con patologías crónicas.

Los efectos beneficiosos se registran más pronunciados en adultos mayores, con intervenciones prolongadas (>12 semanas) y cuando se combinan con ejercicio de resistencia.

Para pacientes con enfermedades crónicas y riesgo de sarcopenia, la evidencia actual da soporte a las siguientes recomendaciones:

  • HMB: Dosis de 3 g/día, dividida en dos tomas, durante al menos 12 semanas. Puede combinarse con calcio y vitamina D para potenciar los efectos.​
  • Proteínas: Ingesta de 1,2-1,5 g/kg/día, enfatizando proteínas de alta calidad (especialmente las presentes en suplementos), distribuidas a lo largo del día.

Dado el envejecimiento poblacional y la creciente prevalencia de sarcopenia y enfermedades crónicas, estas intervenciones deberían considerarse como parte integral del manejo multidisciplinario de los pacientes.