En países desarrollados, el tratamiento antiretroviral en el embarazo ha logrado reducir la transmisión del HIV de la madre al recién nacido. James McIntyre y Glenda Gray evalúan si este y otros tratamientos pueden repetirse en países pobres donde no hay mucho dinero ni infraestructura.
La lucha en contra de la infección por HIV y el SIDA ha hecho grandes avances en lo que respecta a la sobrevida de los niños a partir de las vacunas y el mejoramiento en el manejo de la diarrea y las infecciones respiratorias agudas. La profilaxis antiretroviral ha disminuido la transmisión vertical en los países desarrollados pero no se conocen las cifras de los países subdesarrollados. Nuestros conocimientos sobre los mecanismos de transmisión, los factores de riesgo asociados y la manera de reducir el riesgo incluso en las regiones más afectadas, han aumentado en la última década. (1, 2)
La Organización Mundial de la Salud ha establecido tres enfoques para reducir la transmisión de madre a hijo, la prevención de
a) nuevas infecciones en los padres,
b) embarazos no deseados en mujeres HIV y
c) la transmisión de una madre infectada a su hijo.
El enfoque actual es la prevención de la transmisión a los hijos; se sabe bastante sobre las estrategias, pero el desafío está en su implementación.
Métodos:
Este artículo se basa en una búsqueda de artículos y revisiones del Medline, material no publicado, presentaciones, abstracts de congresos recientes, información obtenida en Internet y la comunicación personal con científicos y médicos.
El UNAIDS (el programa de las Naciones Unidas sobre HIV y SIDA, estima que hay cerca de 600.000 infecciones nuevas de HIV por año transmitidas de madre a hijo,3 un número que se espera que aumente rápidamente en el Sudeste Asiático. Esto contrasta con la situación de Estados Unidos, donde la infección perinatal de HIV está desapareciendo a medida que la gente tiene un mayor acceso al tratamiento adecuado.
En Estados Unidos hubo menos de 200 casos en el año 20004; menos chicos se infectan por año que en una mañana en el resto del mundo. La cesárea electiva puede reducir el riesgo a la mitad pero no es una opción realista en los países pobres. Los enfoques alternativos como el suplemento de vitamina A y la clorhexidina en el canal de parto, no han sido exitosos. Por lo tanto, en los países pobres las dos intervenciones más efectivas son la profilaxis antiretroviral y las modificaciones en el amamantamiento.
Profilaxis antiretroviral
El tratamiento antiretroviral durante el embarazo disminuyó considerablemente la infección perinatal en Estados Unidos y Europa. Durante los primeros tres años del uso de la zidovudina de rutina en el embarazo, la transmisión disminuyó en Estados Unidos a la mitad o dos tercios.(5)
Actualmente la tasa de transmisión es menor al 5%.(6) En Europa, la tasa de transmisión bajó del 15.5% en 1994 al 2.6% luego de 1998.(7)
Publicado el 20 de agosto de 2002
Transmisión vertical del HIV.
HIV en países subdesarrollados.
Este artículo se basa en una revisión de la literatura sobre los distintos métodos para la profilaxis en la adquisición del HIV en países subdesarrollados.
Autor/a: Dr. McIntyre J, Gray G.
Fuente: BMJ 2002 Jan 26;324(7331):218-21
En países desarrollados, el tratamiento antiretroviral en el embarazo ha logrado reducir la transmisión del HIV de la madre al recién nacido. James McIntyre y Glenda Gray evalúan si este y otros tratamientos pueden repetirse en países pobres donde no hay mucho dinero ni infraestructura.
La lucha en contra de la infección por HIV y el SIDA ha hecho grandes avances en lo que respecta a la sobrevida de los niños a partir de las vacunas y el mejoramiento en el manejo de la diarrea y las infecciones respiratorias agudas. La profilaxis antiretroviral ha disminuido la transmisión vertical en los países desarrollados pero no se conocen las cifras de los países subdesarrollados. Nuestros conocimientos sobre los mecanismos de transmisión, los factores de riesgo asociados y la manera de reducir el riesgo incluso en las regiones más afectadas, han aumentado en la última década. (1, 2)
La Organización Mundial de la Salud ha establecido tres enfoques para reducir la transmisión de madre a hijo, la prevención de
a) nuevas infecciones en los padres,
b) embarazos no deseados en mujeres HIV y
c) la transmisión de una madre infectada a su hijo.
El enfoque actual es la prevención de la transmisión a los hijos; se sabe bastante sobre las estrategias, pero el desafío está en su implementación.
Métodos:
Este artículo se basa en una búsqueda de artículos y revisiones del Medline, material no publicado, presentaciones, abstracts de congresos recientes, información obtenida en Internet y la comunicación personal con científicos y médicos.
El UNAIDS (el programa de las Naciones Unidas sobre HIV y SIDA, estima que hay cerca de 600.000 infecciones nuevas de HIV por año transmitidas de madre a hijo,3 un número que se espera que aumente rápidamente en el Sudeste Asiático. Esto contrasta con la situación de Estados Unidos, donde la infección perinatal de HIV está desapareciendo a medida que la gente tiene un mayor acceso al tratamiento adecuado.
En Estados Unidos hubo menos de 200 casos en el año 20004; menos chicos se infectan por año que en una mañana en el resto del mundo. La cesárea electiva puede reducir el riesgo a la mitad pero no es una opción realista en los países pobres. Los enfoques alternativos como el suplemento de vitamina A y la clorhexidina en el canal de parto, no han sido exitosos. Por lo tanto, en los países pobres las dos intervenciones más efectivas son la profilaxis antiretroviral y las modificaciones en el amamantamiento.
Profilaxis antiretroviral
El tratamiento antiretroviral durante el embarazo disminuyó considerablemente la infección perinatal en Estados Unidos y Europa. Durante los primeros tres años del uso de la zidovudina de rutina en el embarazo, la transmisión disminuyó en Estados Unidos a la mitad o dos tercios.(5)
Actualmente la tasa de transmisión es menor al 5%.(6) En Europa, la tasa de transmisión bajó del 15.5% en 1994 al 2.6% luego de 1998.(7)