Historia de la Asociación de Médicos Municipales
de la Ciudad de Buenos Aires
Tomo 2. Institucionalización y consolidación gremial (1946-1976)
Creada en 1936, a los primeros diez años de vida de la institución de activa participación, definidas posturas y un fuerte impacto gremial, siguieron tres décadas de un desempeño dispar y a veces vacilante. Los golpes de Estado que se sucedieron y la intervención autoritaria de ciertos funcionarios limitaron la actividad sindical en determinadas etapas. No faltó responsabilidad de ciertos dirigentes de la AMM en esta situación. Sin embargo, en este período surgieron también hombres de gran valía que consolidaron la entidad y permitieron afianzar su funcionamiento democrático y lograr su institucionalización definitiva. Fueron años de crecimiento: muchas de las actividades que se conocen en la actualidad se iniciaron en este período. También fueron tiempos de huelgas médicas y liderazgo de la AMM para la construcción de un gremialismo médico fortalecido.
Este segundo tomo de la Historia de la Asociación de Médicos Municipales presenta una documentada investigación y un acertado análisis que vincula la realidad de la Argentina con el devenir de una organización que, a pesar de sus altibajos, logró afianzarse más allá de la adversidad.
DISPONIBLE EN:
Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires
Junín 1440 - Capital Federal - CP: 1113
Tel/fax: (54-11) 4806-1011
asociacion@medicos-municipales.org.ar
VALOR DEL EJEMPLAR: $20
Historia de la Asociación de Médicos Municipales
de la Ciudad de Buenos Aires
Tomo 2. Institucionalización y consolidación gremial (1946-1976)
INTRODUCCIÓN
El presente volumen abarca el período comprendido entre 1946 y 1976. En estas décadas, las gestiones de los diferente comités ejecutivos de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires (AMM) tuvieron características muy diferentes, vinculadas a los vaivenes políticos del país.
Durante la primera y segunda presidencia del general Juan Domingo Perón, el Comité Ejecutivo se identificó con el oficialismo, con una postura de sumisión e idolatría a la figura del presidente de la República. Aviniéndose a todas sus disposiciones y soslayando su actividad específica, dejó incluso de ejercer la defensa gremial de los médicos de los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires, para delegarla en la Asociación de Médicos de la Capital Federal, que detentaba la representación de todos los médicos que trabajaban en la jurisdicción y cuyo rol se superponía con el de la Federación Médica de la Capital Federal (Femeca). Esta asociación respondía al oficialismo y era afiliada a la Confederación General de Profesionales (CGP), institución que había sido creada por el gobierno justicialista para agrupar a todos los profesionales. La CGP junto con la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Confederación General Económica (CGE) apoyaban incondicionalmente a Perón.
Sin embargo, cuando la denominada Revolución Libertadora derrocó al gobierno constitucional de Perón, la AMM cambió bruscamente de postura, lo que llevó a su Comité Ejecutivo, electo en esos días, a asumir una posición de irrestricto apoyo a los postulados del nuevo gobierno. Pero, a diferencia de lo ocurrido en la época del peronismo, el Comité Ejecutivo se mostró sumamente crítico hacia los funcionarios del área de salud, cuyas decisiones fueron a menudo cuestionadas.
Desde el retorno de la democracia en 1958, hasta el derrocamiento del presidente Arturo Frondizi en marzo de 1962, e incluyendo los dos años que duró el gobierno militar (período en el cual se vivió una pseudodemocracia), hasta la llegada a la presidencia del Dr. Arturo Illia en 1964, la AMM no tuvo dificultades en desarrollar su actividad libremente.
Un ejemplo paradigmático de esa libertad gremial fue la huelga médica de 1958, a la que podemos considerar como la de mayor importancia en la historia de las instituciones médico-gremiales de la Argentina y en la que se destacó la actitud principista de sus dirigentes, que establecieron como eje del movimiento la reivindicación de la dignidad del médico.
Lamentablemente, un nuevo golpe de Estado en 1966 interrumpió, hasta 1973, el sistema democrático, lo que repercutió negativamente en el desarrollo de las instituciones intermedias. En este período, el accionar de la AMM fue muy intenso: defendió con tesón la Carrera Médica, la estabilidad de los profesionales y, en especial, el salario médico digno.
No obstante esta lucha, las cesantías sin sumario previo y otros atropellos a las normas no pudieron ser revertidos debido a la falta de ejercicio de los principios democráticos.
Con las elecciones de 1973 se inició un nuevo período democrático, con la presidencia el Dr. Héctor J. Cámpora, por el Frente Justicialista de Liberación Nacional, cargo al que pocos meses después renunció. Luego de un breve período presidencial a cargo de Raúl Lastiri, en las elecciones triunfó el general Perón, quien inició así su tercer período presidencial, hasta su muerte, el 1º de julio de 1974. La vicepresidenta Estela Martínez de Perón asumió la presidencia en medio del caos político y social.
Todo ese período, desde 1973 hasta el golpe militar de 1976 que derrocó a la viuda de Perón, la AMM había puesto en práctica una cogestión con la Secretaría de Salud de la Municipalidad en la que, diferenciándose de las relaciones entabladas con los otros gobiernos justicialistas, los acuerdos logrados fueron exclusivamente mediante el fecundo diálogo con el Gobierno municipal.
Este tomo llega hasta el 24 de marzo de 1976, cuando se inicia el llamado Proceso de Reorganización Nacional, una dictadura que marcó un antes y un después en la historia argentina, y que significó la absoluta anulación de la actividad gremial y el total avasallamiento de los derechos de todos los trabajadores.
Dr. Enrique F. Visillac

Publicado el 5 de noviembre de 2006
Publicación
Historia de la Asociación de Médicos Municipales
El presente volumen abarca el período 1946-1976, marcado por importantes y bruscos cambios en el país. Durante estas décadas, el accionar de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires (AMM) estuvo claramente influenciado por los vaivenes políticos.
Historia de la Asociación de Médicos Municipales
de la Ciudad de Buenos Aires
Tomo 2. Institucionalización y consolidación gremial (1946-1976)
Creada en 1936, a los primeros diez años de vida de la institución de activa participación, definidas posturas y un fuerte impacto gremial, siguieron tres décadas de un desempeño dispar y a veces vacilante. Los golpes de Estado que se sucedieron y la intervención autoritaria de ciertos funcionarios limitaron la actividad sindical en determinadas etapas. No faltó responsabilidad de ciertos dirigentes de la AMM en esta situación. Sin embargo, en este período surgieron también hombres de gran valía que consolidaron la entidad y permitieron afianzar su funcionamiento democrático y lograr su institucionalización definitiva. Fueron años de crecimiento: muchas de las actividades que se conocen en la actualidad se iniciaron en este período. También fueron tiempos de huelgas médicas y liderazgo de la AMM para la construcción de un gremialismo médico fortalecido.
Este segundo tomo de la Historia de la Asociación de Médicos Municipales presenta una documentada investigación y un acertado análisis que vincula la realidad de la Argentina con el devenir de una organización que, a pesar de sus altibajos, logró afianzarse más allá de la adversidad.
DISPONIBLE EN:
Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires
Junín 1440 - Capital Federal - CP: 1113
Tel/fax: (54-11) 4806-1011
asociacion@medicos-municipales.org.ar
VALOR DEL EJEMPLAR: $20
Historia de la Asociación de Médicos Municipales
de la Ciudad de Buenos Aires
Tomo 2. Institucionalización y consolidación gremial (1946-1976)
INTRODUCCIÓN
El presente volumen abarca el período comprendido entre 1946 y 1976. En estas décadas, las gestiones de los diferente comités ejecutivos de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires (AMM) tuvieron características muy diferentes, vinculadas a los vaivenes políticos del país.
Durante la primera y segunda presidencia del general Juan Domingo Perón, el Comité Ejecutivo se identificó con el oficialismo, con una postura de sumisión e idolatría a la figura del presidente de la República. Aviniéndose a todas sus disposiciones y soslayando su actividad específica, dejó incluso de ejercer la defensa gremial de los médicos de los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires, para delegarla en la Asociación de Médicos de la Capital Federal, que detentaba la representación de todos los médicos que trabajaban en la jurisdicción y cuyo rol se superponía con el de la Federación Médica de la Capital Federal (Femeca). Esta asociación respondía al oficialismo y era afiliada a la Confederación General de Profesionales (CGP), institución que había sido creada por el gobierno justicialista para agrupar a todos los profesionales. La CGP junto con la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Confederación General Económica (CGE) apoyaban incondicionalmente a Perón.
Sin embargo, cuando la denominada Revolución Libertadora derrocó al gobierno constitucional de Perón, la AMM cambió bruscamente de postura, lo que llevó a su Comité Ejecutivo, electo en esos días, a asumir una posición de irrestricto apoyo a los postulados del nuevo gobierno. Pero, a diferencia de lo ocurrido en la época del peronismo, el Comité Ejecutivo se mostró sumamente crítico hacia los funcionarios del área de salud, cuyas decisiones fueron a menudo cuestionadas.
Desde el retorno de la democracia en 1958, hasta el derrocamiento del presidente Arturo Frondizi en marzo de 1962, e incluyendo los dos años que duró el gobierno militar (período en el cual se vivió una pseudodemocracia), hasta la llegada a la presidencia del Dr. Arturo Illia en 1964, la AMM no tuvo dificultades en desarrollar su actividad libremente.
Un ejemplo paradigmático de esa libertad gremial fue la huelga médica de 1958, a la que podemos considerar como la de mayor importancia en la historia de las instituciones médico-gremiales de la Argentina y en la que se destacó la actitud principista de sus dirigentes, que establecieron como eje del movimiento la reivindicación de la dignidad del médico.
Lamentablemente, un nuevo golpe de Estado en 1966 interrumpió, hasta 1973, el sistema democrático, lo que repercutió negativamente en el desarrollo de las instituciones intermedias. En este período, el accionar de la AMM fue muy intenso: defendió con tesón la Carrera Médica, la estabilidad de los profesionales y, en especial, el salario médico digno.
No obstante esta lucha, las cesantías sin sumario previo y otros atropellos a las normas no pudieron ser revertidos debido a la falta de ejercicio de los principios democráticos.
Con las elecciones de 1973 se inició un nuevo período democrático, con la presidencia el Dr. Héctor J. Cámpora, por el Frente Justicialista de Liberación Nacional, cargo al que pocos meses después renunció. Luego de un breve período presidencial a cargo de Raúl Lastiri, en las elecciones triunfó el general Perón, quien inició así su tercer período presidencial, hasta su muerte, el 1º de julio de 1974. La vicepresidenta Estela Martínez de Perón asumió la presidencia en medio del caos político y social.
Todo ese período, desde 1973 hasta el golpe militar de 1976 que derrocó a la viuda de Perón, la AMM había puesto en práctica una cogestión con la Secretaría de Salud de la Municipalidad en la que, diferenciándose de las relaciones entabladas con los otros gobiernos justicialistas, los acuerdos logrados fueron exclusivamente mediante el fecundo diálogo con el Gobierno municipal.
Este tomo llega hasta el 24 de marzo de 1976, cuando se inicia el llamado Proceso de Reorganización Nacional, una dictadura que marcó un antes y un después en la historia argentina, y que significó la absoluta anulación de la actividad gremial y el total avasallamiento de los derechos de todos los trabajadores.
Dr. Enrique F. Visillac