Artículos

/ Publicado el 15 de julio de 2001

Obesidad

Hipertensión arterial en el obeso

La obesidad puede ser comparada con la HTA como factor de riesgo independiente, aunque la obesidad, además, contribuye con el desarrollo o el agravamiento de otros factores de riesgo.

Autor/a: Dr. Guillermo E. Burlando*

Indice
1. Introducción
2. Clasificación
3. Fisiopatología
4. Tratamiento
5. Actividad física
6. Tratamiento farmacológico
7. Comentarios
8. Bibliografía

Posiblemente, la obesidad representa la enfermedad nutricional más difundida en el mundo, considerando, además, que su prevalencia continúa aumentando constantemente (1). Durante el período 1987-1993 se ha observado un aumento del 5% en la población con sobrepeso en los EE.UU (la prevalencia del sobrepeso adaptada para la edad aumentó 0.9% por año, en ambos sexos), con un incremento promedio del índice de masa corporal (IMC) de 1,2 Kg entre los varones y de 1,9 Kg en las mujeres (2).

En numerosos estudios se reconoce que en la población con sobrepeso u obesidad, la prevalencia de los factores de riesgo es mucho mayor con respecto al individuo de peso normal. No se duda del papel perjudicial que representa la asociación de ciertos factores con la obesidad, como la hipertensión arterial (HTA), la enfermedad cardiovascular (ECV) y la diabetes, (3).
 
En diferentes publicaciones se ha establecido que la HTA, la dislipidemia y el consumo de tabaco figuran como principales factores de riesgo, los que epidemiológicamente se agravan cuando se asocian con la obesidad (4). Mediante análisis multivariados se ha confirmado la relación entre la obesidad y la ECV, considerando que existe correlación entre el IMC y el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria (5). La obesidad puede ser comparada con la HTA como factor de riesgo independiente, aunque la obesidad, además, contribuye con el desarrollo o el agravamiento de otros factores de riesgo.
 
Una de las investigaciones más importantes de los últimos tiempos fue la realizada sobre la distribución de la grasa corporal y su relación con la presencia de riesgos para la salud. Se considera que los individuos con obesidad llamada central, visceral o troncal, padecen un riesgo mayor a desarrollar enfermedad coronaria o menor tolerancia a la glucosa, hipertensión arterial o dislipidemias, que la obesidad glúteo-femoral (6). Por lo tanto, la obesidad debe evaluarse no sólo mediante el IMC sino también por la cuantía de la grasa víscero-abdominal. No obstante aun siguen en vigencia algunos datos estadísticos.