Medical News

/ Published on April 29, 2003

El desborde del Salado

Hay más de 20.000 evacuados en Santa Fe

La crecida no tiene precedente; más de 20.000 personas debieron abandonar sus casas y otras 40.000 estaban expectantes. Para hoy se espera el pico de la crecida.

La tensión y el dramatismo se apoderaron de esta capital. Desde hace 72 horas, el descontrolado río Salado, que baña la costa oeste hasta su desembocadura en la vecina Santo Tomé, rompió con todos los pronósticos. Los excedentes pluviales de más de 600 milímetros en casi 300.000 hectáreas del centro-norte escurren hacia esta ciudad.

El resultado es catastrófico: más de 20.000 personas de diez barrios del Oeste abandonaron sus viviendas, con ayuda o por sus propios medios, y otras 40.000, mantenían anoche una tensa vigilia, acosados por una impresionante masa líquida que amenaza con ir por más.

La policía había reforzado los patrullajes ante el temor de que los sin techo ocuparán viviendas desocupadas que están en alquiler o en venta, como también ante posibles saqueos.

No existe, según las estadísticas, una emergencia similar. La crecida del Salado de 1973 derrumbó el puente sobre la autopista Santa Fe-Rosario, anegó la zona oeste, pero por entonces sólo residían allí 30.000 santafecinos. Ahora, desde la construcción de terraplenes, el llamado valle aluvional está colmado de viviendas precarias, precisamente, las primeras en engrosar la lista de damnificados.

Pero la inundación no es patrimonio exclusivo de la capital. También la soportan 36 distritos del centro norte, algunos de ellos, como Recreo, donde residen 13.000 habitantes, cubierto con un metro y medio de agua.

Una ciudad sitiada

Santa Fe parece una ciudad sitiada. Los accesos -excepción desde Paraná- están cortados y la concesionaria de la autopista Santa Fe-Rosario interrumpió el tránsito por el puente sobre el Salado, a punto de derrumbarse.

El drama está patéticamente reflejado en las esquinas desde el ingreso sur a la ciudad y por espacio de unos 10 km, hasta el ex Frigorífico Municipal. El río comenzó siendo una amenaza, pero hoy se convertirá en el horror de miles de familias, empujadas a convivir con el agua hasta la cintura, perdiendo las pocas pertenencias que la crisis les ha reservado para subsistir, o resignadas a convivir en los 32 centros de evacuados, muchos sin sanitarios, ni electricidad y en la más absoluta promiscuidad.

A media tarde de ayer, Santa Fe contemplaba impávida el éxodo de sus vecinos. El Salado crecía a un promedio de cuatro centímetros por hora. A ese paso arrollador generó una emergencia que no tiene antecedente.

Los picos de tensión se vivieron durante la tarde. Como nunca antes el agua, por filtraciones de los desagües, ganó camino hacia el centro e inundó hasta la zona aledaña a las avenidas Freyre y López y Planes, el extremo oeste del macrocentro comercial.

Evacuaron el Hospital de Niños Alassia y, alrededor de las 21, el agua ya cubría varias manzanas a sólo cinco cuadras de la Legislatura y a nueve de la Casa de Gobierno.

Entre tanto, los centros de evacuados eran más un centro de protesta que de asistencia. El Ejército colaboró con el traslado y con unas pocas cocinas de campaña, pero centenares de niños carecían de calzado, no había alimentos y no podían movilizarse ya que en el exterior la lluvia seguía implacable.

El panorama no cambió en todo el día. Desde los barrios del Noroeste, largas caravanas de camiones y camionetas traían lo poco que los vecinos rescataron y unos kilómetros más al Norte, hacia la localidad de Recreo, se sumaban rodeos vacunos que sus propietarios arreaban hacia zonas altas.

En esa localidad, todo el pueblo quedó bajo las aguas. De los 13.000 habitantes, unos 5000 buscaron amparo en familias de esta capital. El resto se aferró a sus pertenencias. La emergencia sigue firme en poblaciones del centro norte, donde en 45 días precipitaron más de 600 milímetros.

Desde el gobierno local se buscó apoyo nacional. El gobernador Carlos Reutemann solicitó al Banco Mundial rectificar el destino de la última partida de 50 millones de dólares correspondientes a un crédito de 330 millones, para afectarlos a la atención de los perjuicios causados por las aguas.

También solicitó que el Banco Mundial envíe una misión para constatar la magnitud del desastre.

Desde Buenos Aires, el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, sostuvo que gobierno federal ayudara con todos sus medios a la provincia de Santa Fe, a la que consideró que vive "una verdadera catástrofe".

El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, llegó anoche a la provincia con sus técnicos en epidemiología para controlar la posible expansión de enfermedades. Voceros de Salud indicaron que la comitiva trasladó equipos capaces de potabilizar agua para 50.000 personas por día, remedios y vacunas, pues los centros sanitarios quedaron aislados.

En tanto, la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Nélida Doga, era aguardada al cierre de esta edición.

Anoche, el panorama en esta capital era fantasmagórico. Pero lo peor no llegó: la Prefectura espera que hoy se registre el pico de la crecida.

Dónde ayudar

Casa de la Provincia de Santa Fe
Montevideo 371, Capital. Teléfono: 43275-4569.

Instituto Pedro Poveda
A la altura de la Avenida Del Libertador 1700 (Vicente López).

Parroquia San Pedro y San Pablo
Quintana 2630, altura de la avenida Maipú 2500 (Olivos).

Club Atlético River Plate
Avenida Del Libertador y Udaondo (Capital).

Fundación Andreani
Suipacha 272, esquina Diagonal Norte (Capital).

Red Solidaria
redsolidaria @ ssdnet.com.ar (011) 4796-5828 y (011) 4761-7994.

Qué se necesita

Frazadas
Colchones
Ropa de abrigo
Calzado
Alimentos no perecederos
Antifebriles
Antibióticos
Carpas

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