Noticias médicas
Publicado el 20 de febrero de 2003
Podría quedar con daños permanentes
Grave error médico en los Estados Unidos
Una joven mexicana operada el 7 de este mes recibió un trasplante incompatible. Fue operada nuevamente y por ahora no hay signos de rechazo. El centro médico admitió el error inicial. La muchacha se recupera, pero su estado es aún crítico.
Una adolescente mexicana que recibió por error un trasplante de corazón y pulmón de un donante que tenía un tipo de sangre distinto del suyo fue sometida ayer a otro implante de órganos que podría salvarle la vida.
Jésica Santillán, de 17 años, permanecía en condición crítica al cierre de esta edición, después de una operación de casi cinco horas en el Hospital de la Universidad de Duke, en esta ciudad del Estado de Carolina del Norte.
"Jésica está bien", dijo el vocero de la familia Santillán, Mack Mahoney. "Ahora no está conectada a (equipos de) vida artificial. Su corazón y pulmones están funcionando. No hay signos de rechazo."
Santillán recibió el 7 de febrero su primer trasplante de corazón y pulmón, pero eran órganos cuyo donante poseía un tipo sanguíneo no compatible con el suyo, un error que ha sido admitido por funcionarios del hospital de Duke.
Los tejidos del cuerpo tienen sustancias propias y exclusivas, llamadas antígenos de histocompatibilidad. Tanto el donante como el receptor deben tener cierta compatibilidad para que el trasplante pueda tener éxito. Cuando el sistema inmunitario del receptor no reconoce a un tejido como propio crea anticuerpos que atacan las células ajenas, en este caso, los órganos trasplantados.
Santillán, que llevaba años esperando el trasplante, tiene sangre de tipo 0, mientras que el donante era de tipo A. El cuerpo de la joven, que pesa 36 kilos, comenzó inmediatamente a rechazar el trasplante.
Los padres de Santillán la trajeron de México a Estados Unidos para recibir un tratamiento que está disponible en su país.
Mahoney dijo el miércoles, antes de la segunda operación, que los médicos sólo le daban a la joven un día de vida y que su condición era "muy grave". Según el vocero de la familia, los médicos llamaron en la madrugada de ayer para anunciarles que se habían localizado órganos compatibles y que un equipo del hospital de Duke había ido a buscarlos.
"Rezamos por la familia del donante, de quien no tenemos datos, pero debió ser joven como Jésica", dijo Mahoney. La cirugía fue realizada por el mismo especialista que hizo la primera, James Jaggers. Si Jésica, de todos modos, sobrevive, hay probabilidades de daños permanentes en riñones y cerebro, incluida la parálisis.
Publicado el 20 de febrero de 2003
Podría quedar con daños permanentes
Grave error médico en los Estados Unidos
Una joven mexicana operada el 7 de este mes recibió un trasplante incompatible. Fue operada nuevamente y por ahora no hay signos de rechazo. El centro médico admitió el error inicial. La muchacha se recupera, pero su estado es aún crítico.
Jésica Santillán, de 17 años, permanecía en condición crítica al cierre de esta edición, después de una operación de casi cinco horas en el Hospital de la Universidad de Duke, en esta ciudad del Estado de Carolina del Norte.
"Jésica está bien", dijo el vocero de la familia Santillán, Mack Mahoney. "Ahora no está conectada a (equipos de) vida artificial. Su corazón y pulmones están funcionando. No hay signos de rechazo."
Santillán recibió el 7 de febrero su primer trasplante de corazón y pulmón, pero eran órganos cuyo donante poseía un tipo sanguíneo no compatible con el suyo, un error que ha sido admitido por funcionarios del hospital de Duke.
Los tejidos del cuerpo tienen sustancias propias y exclusivas, llamadas antígenos de histocompatibilidad. Tanto el donante como el receptor deben tener cierta compatibilidad para que el trasplante pueda tener éxito. Cuando el sistema inmunitario del receptor no reconoce a un tejido como propio crea anticuerpos que atacan las células ajenas, en este caso, los órganos trasplantados.
Santillán, que llevaba años esperando el trasplante, tiene sangre de tipo 0, mientras que el donante era de tipo A. El cuerpo de la joven, que pesa 36 kilos, comenzó inmediatamente a rechazar el trasplante.
Los padres de Santillán la trajeron de México a Estados Unidos para recibir un tratamiento que está disponible en su país.
Mahoney dijo el miércoles, antes de la segunda operación, que los médicos sólo le daban a la joven un día de vida y que su condición era "muy grave". Según el vocero de la familia, los médicos llamaron en la madrugada de ayer para anunciarles que se habían localizado órganos compatibles y que un equipo del hospital de Duke había ido a buscarlos.
"Rezamos por la familia del donante, de quien no tenemos datos, pero debió ser joven como Jésica", dijo Mahoney. La cirugía fue realizada por el mismo especialista que hizo la primera, James Jaggers. Si Jésica, de todos modos, sobrevive, hay probabilidades de daños permanentes en riñones y cerebro, incluida la parálisis.