Comparadas con las mujeres que nunca habían fumado, las fumadoras habituales mostraron un incremento de un 2,0 de riesgo relativo de padecer AR. En aquellas que abandonaron el hábito durante 10 años, después de comenzar el estudio, el riesgo relativo fue de un 1,8. Sin embargo, el riesgo relativo de AR no presentó ningún incremento en aquellas que dejaron de fumar durante más de 10 años del comienzo del estudio.
El equipo investigador ha advertido que la duración y la frecuencia del hábito están directamente relacionados con el riesgo de AR. Por otra parte, no hallaron ninguna modificación en la posibilidad de padecer AR de las fumadoras en razón de la edad, del estado civil, de la ocupación, del índice de masa corporal, del tiempo de menopausia, del uso de anticonceptivos orales, del THS, del consumo de alcohol y café.
Webs Relacionadas
American Journal of Medicine
http://www.medicinedirect.com/
Iowa Women's Health Study
http://www.cancer.umn.edu/
University de Alabama
http://main.uab.edu/