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Publicado el 29 de octubre de 2002

Estudio retrospectivo

Fractura rotuliana luego de una artroplastía total de rodilla

Las fracturas rotulianas luego de una artroplastía total de rodilla son poco frecuentes.

Autor/a: Dres. Ortiguera CJ, Berry DJ.

Fuente: J Bone Joint Surg Am 2002 Apr;84-A(4):532-40

La fractura rotuliana puede ocurrir como una complicación luego de una artroplastía total de rodilla. El propósito de este estudio fue evaluar largas series de fracturas rotulianas para determinar los resultados de diferentes formas de tratamiento para tipos de fracturas específicos.

 Las fracturas asociadas con un implante y un mecanismo extensor estable fueron comúnmente tratadas de manera exitosa de manera no quirúrgica, con complicaciones mínimas; sin embargo, no ocurrió lo mismo cuando se requirió un tratamiento operatorio.

Métodos:

A través de una revisión retrospectiva, se identificaron 85 fracturas (en 77 pacientes) luego de 12.464 artroplastías totales de rodilla consecutivas, realizadas entre 1985 y 1998. Un total de 78 fracturas ocurrieron luego de una artroplastía total de rodilla primaria y 7 luego de una revisión de artroplastía total de rodilla. Cinco fracturas fueron tratadas en otra parte y otras dos se perdieron durante el seguimiento. Se revisaron los resultados del tratamiento de las restantes 78 fracturas.

Las fracturas fueron clasificadas de acuerdo a tres criterios principales: integridad del mecanismos extensores, estado de fijación del implante rotuliano y calidad del remanente óseo existente. La duración media del período de seguimiento fue de 3.6 años.
 
Resultados:

La prevalencia de fractura rotuliana luego de una artroplastía total de rodilla fue del 0.68%; las fracturas fueron significativamente más prevalentes entre los hombres (1.01%) que entre las mujeres (0.40%) (p = 0.0004). Un total de 38 rótulas fracturadas tenían un implante estable y un mecanismo extensor intacto (Tipo I).

Todas salvo una fueron tratadas de manera no quirúrgica y se observó solo una falla tardía del tratamiento no quirúrgico, la cual requirió intervención quirúrgica. Doce fracturas estuvieron asociadas con una alteración en el mecanismo extensor (Tipo II). Once fueron tratados de manera quirúrgica; 6 rodillas presentaron complicaciones y 5 requirieron una nueva operación. Ocurrieron 28 fracturas en asociación con una pérdida del componente rotuliano (Tipo III). Veinte fueron tratadas de manera quirúrgica; 9 rodillas presentaron complicaciones y 4 sufrieron una nueva operación.
 
Conclusiones:

Las fracturas rotulianas luego de una artroplastía total de rodilla son poco frecuentes. El tratamiento puede ser guiado por tres criterios principales: integridad del mecanismos extensor, estado de la fijación del implante rotuliano y calidad del remanente óaseo.

Las fracturas asociadas con un implante estable y un mecanismo extensor estable fueron comúnmente tratadas de manera exitosa sin cirugía, con complicaciones mínimas. Cuando se requirió un tratamiento operatorio, el mismo estuvo asociado con un alto índice de complicaciones y reoperaciones.