Según un estudio del Centro Médico Académico de Ámsterdam (Holanda) que se publica en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA 2009;301(11):1131-1139), el fármaco pactimibe no sólo no resulta beneficioso en el tratamiento de la aterosclerosis, sino que su administración conlleva un aumento de la tasa de episodios vasculares –infartos de miocardio e ictus– en la población con hipercolesterolemia familiar.
Un método propuesto para ayudar a prevenir la enfermedad cardiovascular es el bloqueo de la acción de la enzima ACAT, que participa en la acumulación del colesterol. En teoría, la inhibición de ACAT-1 podría ralentizar la progresión de la aterosclerosis y prevenir el desarrollo de placas. El tratamiento con inhibidores de ACAT, como el fármaco pactimibe, ha mostrado resultados prometedores para la prevención de la aterosclerosis en varias pruebas en animales.
Los investigadores, dirigidos por el Dr. Marijn C. Meuwese, evaluaron la eficacia y seguridad del pactimibe para reducir la progresión de la aterosclerosis en 892 pacientes con antecedentes de colesterol alto, un trastorno asociado con un mayor riesgo de aterosclerosis.
El ensayo se realizó en 40 clínicas de los Estados Unidos, Canadá, Europa, Sudáfrica e Israel entre febrero de 2004 y diciembre de 2005. Los participantes recibieron 100 mg diarios de pactimibe o placebo, además de una terapia estándar hipolipemiante. La aterosclerosis se evaluó con ultrasonidos del grosor de la pared interna de la carótida al inicio del estudio y a los 12, 18 y 24 meses.
Un aumento en el grosor se considera un marcador de un aumento de placas en la arteria. El tratamiento se detuvo en octubre de 2005 cuando el grupo de estudio falló al demostrar la eficacia de pactimibe frente a placebo.
Después de seis meses de tratamiento con pactimibe, el porcentaje medio de cambio en la línea inicial de c-LDL –el consabido ‘colesterol malo’– aumentó en un 7,3%, por tan sólo un 1,4% en el grupo placebo. El incremento se mantuvo a lo largo de todo el estudio y desapareció con la suspensión de pactimibe.
La progresión anual del máximo del grosor arterial de la carótida no mostró diferencias entre ambos grupos. Sin embargo, la progresión anual media del grosor arterial mostró una diferencia significativa en ambos grupos, ya que se observó un aumento medio relativo en los pacientes que recibían pactimibe. La media del grosor arterial avanzó de forma significativa en el grupo de pactimibe durante el año, mientras que sólo tuvo una progresión menor media en el grupo placebo.
Además, se produjeron más efectos secundarios –mayor mortalidad cardiovascular, infarto de miocardio e ictus– entre los pacientes que tomaban pactimibe que en el grupo que tomó placebo.
Según los autores, “en los pacientes con niveles de colesterol elevados, el pactimibe no tuvo efecto sobre la aterosclerosis evaluada mediante el grosor arterial en comparación con el grupo placebo y se asoció con un aumento del grosor arterial medio y una mayor incidencia de los episodios cardiovasculares.
Noticias médicas
Publicado el 19 de marzo de 2009
Publicado en "JAMA"
Fracaso de pactimibe en el manejo de la aterosclerosis
No presenta mayor eficacia que placebo y se asocia con un incremento de la mortalidad cardiovascular.
Fuente: JAMA (2009;301(11):1131-1139)