NUEVA YORK (The New York Times).- Tan sólo una aplicación tópica de flúor al año es capaz de reducir a la mitad la presencia de caries en los bebes y niños pequeños, revela un reciente estudio. El tratamiento es fácil de implementar y no tiene efectos secundarios conocidos.
Más precisamente, los investigadores estudiaron aquel tipo de aplicación de flúor que se realiza "pintando" esa sustancia sobre los dientes.
Los investigadores asignaron al azar 376 chicos a distintos grupos: en uno los padres recibieron información sobre higiene dental, pero los chicos no tuvieron ningún tratamiento; en otro los chicos recibieron tratamientos anuales de flúor; en el tercero, las topicaciones con flúor se realizaron cada seis meses.
Todos los chicos que participaron del estudio tenían entre 6 meses y 3 años y medio y tenían al menos cuatro dientes, pero ninguna caries.
Al final del estudio, cuyos resultados fueron publicados en la edición de febrero de la revista The Journal of Dental Research, los chicos que no habían recibido la aplicación tópica de flúor tuvieron más del doble de caries que aquellos que habían recibido ese tratamiento preventivo una vez al año y el cuádruple de caries que los que habían recibido topicaciones de flúor cada seis meses.
La doctora Jane A. Weintraub, la principal autora del estudio y profesora de la Escuela de Odontología de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos, dijo que el tratamiento es barato y fácil de implementar.
"Otros métodos son díficiles de poner en práctica en chicos de un año -dijo Weintraub-. Los selladores dentales, al igual que otras formas de aplicación tópica de flúor y que los enjuagues bucales, son más difíciles de usar en niños pequeños."
Los investigadores dijeron que no tuvieron problemas para lograr que los chicos cooperaran con el tratamiento, incluso con los bebes.
Nicholas Bakalar