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/ Published on May 11, 2004

Fibras viscosas benefician las arterias

Fibras y progresión de la ateroesclerosis

Algunos factores de la dieta como una mayor ingesta de fibras solubles enlentecen el progreso de la ateroesclerosis en la mediana edad.

Author: Dres. Wu H, Dwyer KM, Fan Z, Shircore A

Fuente: Am J Clin Nutr. 2003 Dec;78(6):1085-91.

La enfermedad cardiovascular por Ateroesclerosis (A) es la principal causa de muerte y discapacidad en USA. Múltiples factores de riesgo como el patrón alimentario, el sedentarismo, el perfil lipídico, la DBT, el tabaco, la obesidad y el stress psicológico contribuyen al inicio y desarrollo de la A y sus manifestaciones clínicas. Desde los años 70 se sostiene la hipótesis que las fibras (F) podrían reducir el riesgo de A y hay asociaciones epidemiológicas que así lo demuestran.

Las F son un grupo amplio de compuestos. Las frutas, verduras, granos enteros y cereales son sus fuentes principales. Las F dietarias se clasifican en 2 grupos:
1) Viscosas (V): pectinas, gomas y mucílagos. Previamente se las llamaba solubles
2) no viscosas (NV): celulosa, hemicelulosa y lignina. Antes se llamaban insolubles.
El aumento de la ingesta de las V disminuye el LDL-C. Otras de sus propiedades, incluyendo la viscosidad es la capacidad de unión a ácidos biliares y es probable que inhiban la síntesis de colesterol luego de su fermentación en el colon.

Objetivo:

Determinar la asociación entre los distintos tipo de F y la progresión de ateroesclerosis en la carótida en sujetos de median edad

Métodos:

El Estudio de Ateroesclerosis de Los Angeles es un trabajo prospectivo diseñado para investigar la relación entre los potenciales factores etiológicos y la progresión de A. Se tomó esa población para hacer este trabajo: 500 mujeres y hombres de 40 a 60 años, sanos.

Todas las mediciones se tomaron al inicio, a los 18 meses y a los 3 años.
Se midió el espesor de la íntima de la carótida (EIC), la ingesta mediante recordatorios de 24 horas y los lípidos séricos (Colesterol total, Triglicéridos, HDL-C y se calculó LDL-C). Se tomaron datos acerca de raza, alcohol, tabaco, medicación, vitaminas e historia médica, datos antropométricos y tensión arterial.

Resultados:

Se estratificó la ingesta de F en quintiles. La ingesta media en el quintil más alto fue el doble que en el más bajo (25,3 g comparado con 12,7 g). Los distintos niveles de ingesta fueron menores en asiáticos y afroamericanos y en fumadores. Los de más ingesta fueron aquellos que nunca fumaron, los que comían menos grasas totales, saturadas y colesterol.
La relación Col Total/HDL-C disminuyó al aumentar la ingesta de F.

El EIC basal fue 667 ± 98 um. El mayor EIC se observó en los sujetos de menor ingesta de F. La progresión anual del EIC fue 10 ± 15,9 um/año. Esta progresión representa un aumento del 1,5% anual y 4,5% en 3 años. No se observaron diferencias de progresión entre hombres y mujeres. La progresión del EIC declinó a través de los quintiles de F. La asociación negativa fue significativa para las F viscosas, muy poco para las totales y casi nada para las NV. Este efecto protector de las V no se atenuó luego de ajustar el análisis multivariado para la ingesta de frutas y verduras, que son sus principales fuentes.
Los niveles sércos de HDL-C se relacionaron con las F totales y con las V

Discusión:

Muchos estudios de cohorte encontraron efecto protector de eventos cardiovasculares con la ingesta de alimentos ricos en fibras: verduras, frutas y granos integrales. Sin embargo estos alimentos contienen F, pero también otros fitoquímicos que pueden explica dicha protección. Este trabajo centró el análisis de los beneficios sólo en relación a las F, y se hallaron resultados favorables para las V, especialmente para la pectina.
Debido a que es difícil explicar todos los beneficios sólo a través de las F la American Heart Assocation no recomienda una cantidad específica de F por día.
La mayor ingesta de F mejora mucho el perfil lipídico

Conclusiones:

El aumento de la ingesta de F tiene beneficios cardiovasculares significativos. La regulación del perfil lipídico explica parte del enlentecimiento en la progresión de la A.

Artículo comentado por la Dra. Débora Setton, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Nutrición.