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/ Publicado el 12 de septiembre de 2006

Degeneración macular asociada con la edad

Factores de riesgo de degeneración macular asociada con la edad

El objetivo del presente estudio es enumerar cuales con los principales factores de riesgo de DMAE.

Autor/a: Jennifer I Lim, MD

Indice
1. Desarrollo
2. Bibliografía

La degeneración macular asociada con la edad (DMAE) es una enfermedad cuya repercusión en la sociedad y la economía continuará aumentando a medida que la población envejezca. Por lo tanto es importante identificar factores de riesgo para su desarrollo y evolución. Dichos factores de riesgo pueden clasificarse en dos categorías principales: los que se  modifican y los que no. Al identificar factores de riesgo modificables, los pacientes pueden cambiar su conducta para tratar de reducir las posibilidades de sufrir DMAE y de que esta afección avance. Además, la investigación de los riesgos sistémicos puede servir para entender mejor la enfermedad y encontrar nuevos tratamientos.

Los factores de riesgo de DMAE, sistémicos y ambientales conocidos son: edad, herencia y tabaquismo. Se están investigando otras asociaciones como la hipertensión, hábitos alimenticios, actividad y biomarcadores cardiovasculares. Los factores de riesgo oculares de progresión de la DMAE han sido establecidos mediante estudios clínicos multi-céntricos.

Las investigaciones actuales acerca de los factores de riesgo no modificables han identificado algunos factores y cuestionado otros. Por ejemplo, en un estudio recientemente publicado, se descartaron ciertos factores de riesgo como la exposición solar, color del iris y del cabello. Otros factores no modificables fueron identificados positivamente.

Factores de riesgo no modificables:

La edad avanzada es el factor de riesgo principal de DMAE en distintos tipos de poblaciones. Es factor de riesgo tanto para  la DMAE no exudativa como para la exudativa.

La DAME tiene más prevalencia en la raza blanca que en otras razas. Estimaciones basadas en el Censo USA 2000, determinaron que la DMAE es una de las principales causas de ceguera entre los blancos (54.4% de los casos); por otro lado, las cataratas y el glaucoma provocan más del 60% de la ceguera entre los de raza negra.
Un estudio acerca de los porcentajes de DMAE entre blancos no-hipanos, negros no-hispanos y americanos-mejicanos, mostró que no existen diferencias entre los grupos étnico-raciales. Sin embargo, se observó que existía mayor riesgo de componentes asociados con la DMAE tardía (aumento del pigmento retiniano y despigmentación del epitelio pigmentario retiniano) entre los blancos no-hispanos que entre los negros no-hispanos y americanos-mejicanos. El Estudio de Ojos Latino observó cual era la prevalencia de DMAE inicial y avanzada en 6357 pacientes latinos de 40 años en adelante. La prevalencia de DMAE inicial aumenta de 6,2% en el grupo de 40 a 49 años, a 29,7% en el grupo de 80 años o más. La DMAE avanzada afecta 0% del grupo 40 a 49 años y 8,5% del grupo de 80 años o más.

El riesgo genético ha sido aceptado como tal hace mucho tiempo. Varios grupos de estudio han identificado al gen que codifica el factor H del complemento (CFH) como responsable del 20 a 50% del total del riesgo de desarrollar DMAE.  Es posible realizar una prueba de CFH para determinar si una persona corre mayor riesgo de desarrollar DMAE.

Otros genes probables son LRP6, MGST1, VEGF y VLDLR.

Factores de riesgo modificables:

El cigarrillo está asociado con un mayor riesgo de DMAE, DMAE neovascular y atrofia geográfica. Estudios recientes han investigado sobre la incidencia de la cantidad de  tiempo durante el que se ha fumado y sobre el efecto al dejar de fumar. Cuanto más tiempo se ha fumado mayor es el riesgo de complicaciones de la DMAE. El dejar de fumar reduce dicho riesgo, el riesgo de los que dejaron de fumar durante más de 20 años es comparable al de los no fumadores y la exposición pasiva al cigarrillo también constituye un riesgo para los no fumadores.

Una dieta rica en grasas está asociada a un incremento del riesgo de DMAE. Un estudio que comparó 349 pacientes con DMAE avanzada, con 504 controles demostró que el consumo de grasas específicas, tales como grasas vegetales, monoinsaturadas y polinsaturadas, y ácido linoleico aumentan el riesgo de DMAE avanzada. Sin embargo los ácidos grasos omega 3 y el consumo de pescado se asociaron a un menor riesgo de DMAE cuando el consumo de ácido linoleico era bajo.

Se han comenzado a realizar investigaciones que indican que el consumo de frutas y vegetales puede ser importante como dieta preventiva. Específicamente el consumo de carotenoides fue asociado con una disminución del riesgo. Otro estudio demostró que la combinación de vitaminas C y E, betacaroteno y zinc se asocia con una disminución de 35% del riesgo de DMAE.

En la medida que aumenta el índice de masa corporal aumenta el riesgo de DMAE. También existen menos casos de DMAE entre los que realizan más actividad física.

La hipertensión también está asociada a un mayor riesgo de DMAE, tanto exudativa como no exudativa. Niveles elevados de colesterol se asociaron con DMAE exudativa, sin embargo la relación entre los niveles de colesterol y la DMAE no está clara todavía.

Factores de riesgo oculares para la progresión de la DMAE

Se consideran factor de riesgo según el grupo de estudio AREDS la presencia de drusas blandas y anormalidades del pigmento en los ojos.
El grupo de estudio de Fotocoagulación Macular estableció los factores de riesgo oculares para el desarrollo de neovascularización coroidal (NVC) cuando un ojo ya tiene NVC. Estos factores son: presencia de cinco drusas o más, hiperpigmentación focal, una o más drusas grandes e hipertensión sistémica.

Finalmente existe un factor de riesgo iatrogénico de NVC en pacientes con DMAE: la utilización de láser sobre las drusas en un ojo para prevenir profilácticamente el desarrollo de NVC.

Hasta ahora, la única manera en que se puede disminuir médicamente el riesgo de progresión de la DMAE es el consumo de suplementos con vitamina C, E, betacaroteno y zinc. Se demostró en los estudios del cigarrillo que dejar de fumar ayuda a reducir el riesgo. Realmente la modificación de conductas relacionadas con estos y otros factores de riesgo es importante para prevenir. Los pacientes pueden comenzar por comer más fruta, vegetales y pescado, mantenerse activos y en forma , como así también controlar la hipertensión y otros factores de riesgo cardiovasculares. Es deseable que se puedan modificar las conductas y se desarrollen tratamientos que ataquen las causas para disminuir el riesgo de pérdida de la visión por DMAE.

Conclusión: Los principales factores de riesgo de DMAE no modificables son: la edad, la raza blanca y la genética. Los modificables: el cigarrillo, consumo de grasas, la inactividad física y la hipertensión. Es importante la modificación de las conductas para disminuir el riesgo de pérdida visual por DMAE.