Las conclusiones del panel de expertos se basan en una revisión que aparece en el mismo número de la citada revista. Esta revisión señala que los tests de cribado sin aceptablemente precisos para detectar la demencia una vez que el paciente ha exhibido síntomas tempranos. Sin embargo, la precisión del test más utilizado, el Mini-Mental Status Examination puede dar resultados sesgados por la edad del individuo y su nivel de educación.
Los investigadores examinaron si la detección precoz de la demencia, que permitiría administrar antes la medicación a los pacientes, puede ser beneficiosa, permitiendo al individuo funcionar de manera independiente durante más tiempo, explican los autores del Mount Sinai Hospital de Nueva York.
Sus resultados muestran que los inhibidores de la colinesterasa mejoran la puntuación de los pacientes en los tests cognitivos, pero aportan poco beneficio adicional. En este sentido, escriben que la demencia "constituye un importante problema de salud pública, pero antes de establecer el cribado rutinario necesitamos evidencia de que la detección es beneficiosa".