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/ Published on August 26, 2003

Después de un accidente

Experiencia subjetiva en personas con traumatismo craneal

Una investigación cualitativa se realizó con doce personas con lesiones cerebrales para conocer de qué modo viven su experiencia desde el momento del accidente.

Author: Dres. B. Fromage, D. Le Gall, M. Gardey

Fuente:

Index
1. Un tiempo en que se existió sin haberlo vivido
2. Desarrollo

La fase de coma es central y los autores encuentran que en los relatos constituye la categoría más importante, en la medida en que este ausentarse del sujeto continúa perturbándolo años después.

Coinciden con Nochi en que en el TC hay una confrontación permanente entre dos estados de existencia, y desde aquí procuran prolongar su análisis hacia los fundamentos psíquicos de esta perturbación. Así, sostienen que:

a. El tiempo de coma es la evidencia de una continuidad biológica; el cuerpo es el espacio en el cual convergen observaciones y prácticas, pero todo ocurre como si el propietario del cuerpo estuviera ausente. Dicen los autores: "el sujeto existe por procuración". El individuo se desdobla durante el coma en dos modalidades de existencia: una, en relación al cuerpo, continúa su devenir; la otra, presunta, reaparece después del coma, sin recuerdo y en este punto, fuera del tiempo.

b. Durante el coma, la existencia es atestiguada por otro; este testimonio permite al TC establecer un vínculo entre los dos estados. En este punto, no hay una implicación en el contenido de los relatos, las explicaciones racionales se empobrecen. Es un tiempo en que se existió pero en el cual no se vivió. Pareciera que en el TC el sentimiento de sí mismo durante el coma queda abolido, en la medida en ese cuerpo biológico queda desprovisto de conciencia, sin propietario, transformado en biología no consciente. Se lo menciona como puro cuerpo, vaciado de psiquismo.

c. El TC no se identifica con aquello que sucedió en su ausencia. El tiempo del coma se enmarca en una experiencia de no self, el sustrato biológico sería impotente para generar por sí solo el sentimiento de sí. El TC, dicen Fromage y cols., es depositario de ese estado de no-conciencia desde el cual no se puede acceder concientemente a ningún sentimiento de sí mismo. El no self se condensa en un período, y cuando lo menciona el sujeto queda aspirado por un remolino de perplejidades.

d. A diferencia de Nochi, que se refiere a este momento como de vacío, los autores entienden esta experiencia de no self como algo que queda inscripto en la biografía como habiendo sucedido. La experiencia de no self sería, para ellos, una modalidad de existencia de la que puede decirse que se existió sin haber vivido, y con esta modalidad propia queda integrado en el sentimiento de permanencia. El vacío del no-self es complementaria del self. El no self no es lo contrario del self, sino otra modalidad de existencia que queda inscripta en negativo en la biografía del sujeto, que se encuentra ante la problemática de poder reapropiarse subjetivamente de esta experiencia de haber sido sin haberlo vivido.

Esta experiencia de haber existido sin haber vivido remite a un estado de funcionamientos no concientes (y no inconscientes). Subrayan los autores que self y el no self no se excluyen, sino que el no self es el fenómeno intersticial de una experiencia de self. Desde esta hipótesis procuran contribuir a la construcción de una representación integradora y no disyuntora de la experiencia de coma, y delimitarlo no como vacío sino como agujero recubierto por experiencias de existencia, al modo del queso gruyere que es la materia y su agujero. El vacío del no self  es complementaria del self, es un vacío inconcebible sin el self, como relieves de un mismo paisaje biográfico. 

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