Material y métodos
Diseño: estudio observacional prospectivo.
Lugar: centro académico de trauma de nivel I de alto volumen
Pacientes: durante 26 meses, 78 pacientes consecutivos no seleccionados, con injurias hepáticas, fueron seguidos prospectivamente. En ausencia de inestabilidad hemodinámica o signos de trauma de vísceras hueca, se brindó tratamiento no operatorio sin tomar en cuenta la magnitud del daño hepático.
Principales mediciones de resultados: fracaso del tratamiento no operatorio, definido por la laparotomía después de la decisión inicial para tratar al paciente.
Resultados
De los 78 pacientes, 23 (29%) fueron operados inmediatamente, pero solamente 12 (15%) por sangrado proveniente del hígado. Todos los 12 pacientes requirieron empaquetamiento (packing) además de otras maniobras (hepatorrafia [n=8], resección [n=4] y aislamiento hepático [n=1]). De los 55 pacientes restantes seleccionados para tratamiento no operatorio, el método falló en 8 por razones no relacionadas con el daño hepático: 2 necesitaron esplenectomía, 1 nefrectomía, 1 tuvo una reparación de intestino delgado, 1 necesitó descompresión abdominal por síndrome compartimental y 3 recibieron laparotomías no terapéuticas.
La tasa de éxito del tratamiento no operatorio fue del 85% (47 de 55 pacientes), pero la tasa de éxito específica para el hígado fue del 100%. En comparación con aquellos en que el tratamiento no operatorio fue exitoso, los pacientes en que fracasó tuvieron un alto índice de gravedad (Injury Severity Score) y requirieron más transfusiones sanguíneas, pero tuvieron grados de lesión hepática similares. En total, 66 (85%) de las lesiones hepáticas no sangraron significativamente. No se produjeron fenómenos adversos atribuibles al tratamiento no operatorio.
Conclusiones
En manejo no operatorio de las injurias hepáticas es seguro y efectivo a pesar del grado de lesión del hígado. Su fracaso fue ocasionado por lesiones abdominales asociadas y no por las hepáticas. Los requerimientos de fluidos y sangre, el grado de severidad de la lesión y la presencia de injurias en otros órganos abdominales pueden ayudar para predecir el fracaso.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.
Publicado el 6 de julio de 2003
Traumatismo de hígado
Éxitos con el manejo no operatorio del traumatismo hepático cerrado
El manejo no operatorio de las injurias hepáticas es altamente exitoso y rara vez provoca eventos adversos.
Autor/a: Dres. Velamos GC, Toutouzas K, Radin R, Chan L, Rhee P, Tillou A
Fuente: Arch Surg. 2003;138:469.
Material y métodos
Diseño: estudio observacional prospectivo.
Lugar: centro académico de trauma de nivel I de alto volumen
Pacientes: durante 26 meses, 78 pacientes consecutivos no seleccionados, con injurias hepáticas, fueron seguidos prospectivamente. En ausencia de inestabilidad hemodinámica o signos de trauma de vísceras hueca, se brindó tratamiento no operatorio sin tomar en cuenta la magnitud del daño hepático.
Principales mediciones de resultados: fracaso del tratamiento no operatorio, definido por la laparotomía después de la decisión inicial para tratar al paciente.
Resultados
De los 78 pacientes, 23 (29%) fueron operados inmediatamente, pero solamente 12 (15%) por sangrado proveniente del hígado. Todos los 12 pacientes requirieron empaquetamiento (packing) además de otras maniobras (hepatorrafia [n=8], resección [n=4] y aislamiento hepático [n=1]). De los 55 pacientes restantes seleccionados para tratamiento no operatorio, el método falló en 8 por razones no relacionadas con el daño hepático: 2 necesitaron esplenectomía, 1 nefrectomía, 1 tuvo una reparación de intestino delgado, 1 necesitó descompresión abdominal por síndrome compartimental y 3 recibieron laparotomías no terapéuticas.
La tasa de éxito del tratamiento no operatorio fue del 85% (47 de 55 pacientes), pero la tasa de éxito específica para el hígado fue del 100%. En comparación con aquellos en que el tratamiento no operatorio fue exitoso, los pacientes en que fracasó tuvieron un alto índice de gravedad (Injury Severity Score) y requirieron más transfusiones sanguíneas, pero tuvieron grados de lesión hepática similares. En total, 66 (85%) de las lesiones hepáticas no sangraron significativamente. No se produjeron fenómenos adversos atribuibles al tratamiento no operatorio.
Conclusiones
En manejo no operatorio de las injurias hepáticas es seguro y efectivo a pesar del grado de lesión del hígado. Su fracaso fue ocasionado por lesiones abdominales asociadas y no por las hepáticas. Los requerimientos de fluidos y sangre, el grado de severidad de la lesión y la presencia de injurias en otros órganos abdominales pueden ayudar para predecir el fracaso.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.