Noticias médicas

/ Publicado el 7 de julio de 2002

En Barcelona: se inició ayer la XIV conferencia internacional; hay 40 millones de infectados

Exigen mayor compromiso contra el sida

Científicos, funcionarios y pacientes instaron a los gobiernos para que garanticen el acceso igualitario a los tratamientos.

Lo advirtió Onusida la semana última, al anunciar que "la epidemia recién comienza": la batalla contra el sida no sólo se libra en los laboratorios de investigación o en los consultorios médicos. Por eso, la inauguración de la Conferencia Internacional del Sida tuvo aristas que excedieron los adelantos científicos. Reunidos por decimocuarta vez, unos 15 mil participantes de todo el mundo escucharon ayer, en Barcelona, diversas voces con un mismo reclamo: el acceso igualitario a los medicamentos antirretrovirales y la participación más activa de los gobiernos en la lucha contra el sida.

"La apertura estuvo plagada de discursos políticos. Y el mensaje fue claro: no faltan herramientas ni recursos médicos, sino decisión", dijo el infectólogo argentino Pedro Cahn, que participa del encuentro, en diálogo telefónico con LA NACION.

Desde organizaciones humanitarias hasta Luc Montagnier (codescubridor del virus del sida) o Kofi Annan, secretario general de las Naciones Unidas, afirmaron ayer que gran parte de los 40 millones de infectados por el virus del HIV necesita ayuda inmediata. De lo contrario, de aquí a 2020 fallecerán 68 millones de personas a causa de la enfermedad.

En países africanos, como Botswana, la enfermedad está diezmando -literalmente- a la población, con el 39% de los adultos infectados. Dice un funcionario de sanidad de ese país: "Nos enfrentamos a una extinción". Allí, la esperanza de vida cayó por debajo de los 40 años, algo que no ocurría desde 1950. Mientras tanto, en el Caribe, la segunda región más afectada, dos millones conviven con el virus; la esperanza de vida en Haití, en el período 2000-2005, se calcula en casi seis años inferior a la que se hubiera conseguido con ausencia del sida. En Rusia, los casos reportados crecieron más de 15 veces en tres años. Y hasta en los Estados Unidos, si bien los casos permanecieron en niveles estables desde 1998, "la cifra podría estar ocultando el contagio entre algunos hombres heterosexuales, homosexuales y bisexuales", admitió Ronald Valdiserri, del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Para la coalición Sida Ahora, habría que lograr que, en 2004, "al menos 2 millones de pobres deberían tener acceso gratuito a las drogas".

Cumplir las promesas

Montagnier, por su parte, pidió un mayor compromiso de los gobiernos de los países ricos para lograr un abaratamiento de los precios de los fármacos antirretrovirales en beneficio de los más pobres.

Morten Rostrop, presidente de la organización Médicos sin Fronteras, no tuvo reparos: "Que no me vengan con que no hay recursos para esto. Aprendimos el 11 de septiembre que en pocas semanas es posible movilizar una coalición política y miles de millones de dólares para luchar contra algo que se considera una amenaza común". Fue duro también Peter Piot, director de Onusida: "Los políticos deben mantener sus promesas . No hemos venido a Barcelona para renegociarlas, sino para vigilar que se cumplan. Debemos conseguir 10 mil millones de dólares, y esto no es negociable".

Explicó el doctor Cahn que "esa cifra es la mitad del total de dinero que salió del sistema bancario argentino el año pasado. Imagínese: sólo con eso podríamos combatir la peor epidemia de la historia".

Ayer, en las calles de Barcelona, la Marcha por la Vida, apoyada por unas 500 organizaciones no gubernamentales (ONG), reunió a unos mil representantes que entregaron un documento en el que pidieron por la provisión igualitaria de los tratamientos.