Desde hace muchos años se sabe que la ingestión de alimentos azucarados y bebidas ácidas trae aparejados problemas en la dentición. En una investigación del Departamento de Salud en Gran Bretaña sobre 1700 chicos se encontró una ligazón significativa entre los problemas dentarios y estas prácticas alimenticias, especialmente entre los niños de 7 a 10 años (55%). Este problema parece empeorar con la edad ya que, entre los pacientes de 15 a 18 años evaluados, la incidencia de problemas dentarios llegó al 67%. Los investigadores descubrieron además que el 35% de todos los niños estudiados también tenía problemas en las encías.