Los autores de la investigación descubrieron que la evaluación de factores de riesgo como el colesterol, la tensión arterial y el nivel de grasas antes del inicio de la menopausia era un mejor predictor de futuros problemas cardiovasculares que las evaluaciones realizadas durante o después de la menopausia.
En el estudio, la doctora Karen A. Matthews y sus colegas de la Universidad de Pittsburgh examinaron a 371 mujeres antes y 5 años después del inicio de la menopausia. Las participantes se sometieron a un examen de la carótida después de la menopausia. Los investigadores descubrieron que las mujeres que presentaban factores de riesgo de enfermedad cardiaca y de isquemia antes de la menopausia eran más propensas a desarrollar obstrucciones en la carótida después de la menopausia.
El estudio no pudo determinar el efecto de la terapia de hormonas sustitutiva sobre el desarrollo de la enfermedad cardiaca o de otros factores asociados.