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/ Published on May 27, 2003

Pacientes tratados por HIV

Eventos cardiovasculares y cerebrovasculares

Estudian el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares en pacientes tratados por el virus de la inmunodeficiencia humana

Author: Dres. Bozzette SA, Ake CF, Tam HK, Chang SW, Louis TA

Fuente: N Engl J Med 2003 Feb 20;348(8):702-10

Antecedentes:

Las anormalidades metabólicas asociadas con la infección del virus de la inmunodeficiencia humana (HIV), incluyendo la disglicemia y la hiperlipidemia, son cada vez más prevalentes y existe cierta preocupación acerca de la posibilidad de una asociación con una enfermedad cardiovascular y cerebrovascular acelerada.
 
Metodos:

Se llevó a cabo un estudio restrospectivo sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular en 36.766 pacientes que recibieron atención por infección por HIV en instituciones médicas de Veteranos entre Enero de 1993 y Junio de 2001.

Resultados:

Como terapia antirretroviral, el 70.2% de los pacientes recibieron análogos nucleósidos, el 41.6% recibió inhibidores de la proteasa y el 25.6% recibió inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa, durante un período medio de 17 meses, 16 meses y 9 meses, respectivamente.

Aproximadamente 1.000 pacientes recibieron una terapia combinada con un inhibidor de la proteasa durante al menos 48 meses y aproximadamente 1.000 pacientes recibieron una terapia combinada con un inhibidor no nucleósido de la transcriptasa reversa durante el menos 24 meses. Entre 1995 y el 2001, el índice de admisiones por enfermedad cardiovascular o cerebrovascular disminuyó de 1.7 a  0.9 cada 100 pacientes-años y el índice de muerte por cualquier causa disminuyó de 21.3 a 5.0 muertes cada 100 pacientes-años.

Los análisis de regresión de nivel de los pacientes indicaron que no existió ninguna correlación entre le uso de análogos nuclésidos, inhibidores de la proteasa o inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa y la probabilidad de eventos cardiovasculares o cerebrovasculares. Sin embargo, el uso de drogas antirretrovirales estuvo asociado con una menor probabilidad de muerte por cualquier causa.
 
Conclusiones:

El uso de nuevas terapias contra el HIV estuvo asociado con un gran beneficio en términos de mortalidad que no estuvo amortiguada por ningún aumento en el índice de eventos cardiovasculares o cerebrovasculares o mortalidad relacionada.

El temor de una enfermedad vascular acelerada no debe influir sobre la terapia antirretroviral en el corto plazo. Sin embargo, una supervivencia prolongada en pacientes infectados por HIV indica que se requieren análisis y una observación a largo plazo.