Antecedentes:
El problema de la demanda de médicos dermatólogos se ha convertido en un tema preocupante en los últimos años, debido a que el mismo afecta el servicio del cuidado dermatológico en los Estados Unidos.
Objetivo:
Determinar los tiempos de espera para conseguir turnos con dermatólogos con el objetivo de evaluar la cantidad de especialistas en dermatología disponibles en la actualidad.
Métodos:
Los tiempos de espera fueron determinados a partir de los turnos otorgados a pacientes que son atendidos por primera vez y o en reiteradas oportunidades en base a una encuesta telefónica realizada sobre una muestra randomizada de miembros de la Academia Americana de Dermatología. La percepción de los médicos acerca de la existencia de una cantidad suficiente de dermatólogos en su área, fue utilizada como un criterio estándar para validar los tiempos de espera como una medida de la suficiencia de profesionales dermatólogos. Se estableció un punto de referencia de tiempos de espera de 3 semanas para los turnos solicitados por primera vez y de dos semanas para los turnos reiterados.
Resultados:
Las estimaciones de los médicos acerca del tiempo de espera para un turno otorgado a un paciente nuevo y sus percepciones acerca de la existencia de una cantidad suficiente de dermatólogos en su área estuvieron estrechamente correlacionadas (r = -0.65; P<.001), lo cual permitió validar el uso de los tiempos de espera como una medida de la suficiencia de médicos dermatólogos. Más de un 60% de los médicos dermatólogos encuestados excedieron el criterio sobre el los tiempos de espera y más del 42% de la población norteamericana vive en áreas que no tienen la cantidad suficiente de especialistas en dermatología. Los médicos dermatólogos de áreas con una mayor densidad poblacional fueron más propensos a tener tiempos de espera más cortos para otorgar un turno a un nuevo paciente y a incluir dermatología cosmética en su práctica diaria.
Conclusión:
Los largos tiempos de espera para conseguir turnos sugieren que la disponibilidad actual de dermatólogos en los Estados Unidos no es la adecuada para cubrir la demanda que presentan los servicios dermatológicos.